martes, 17 de febrero de 2015

Arizona Baby en la Sala Wah Wah

Nuestros amigos de Andsons están más activos que nunca y nosotros lo celebramos ya que eso es sinónimo de música de calidad en Valencia. Si hace unas semanas nos traían a Tulsa, en este mes de febrero nos traen otros dos auténticos grupazos, Arizona Baby y Cowbell. Pero de los segundos ya hablaremos más adelante y es que lo más próximo es la visita de Arizona Baby, una banda que no suele fallar cada año en Wah Wah, cosa que agradecemos ya que tienen uno de los mejores directos del panorama musical nacional y ya si vienen a presentar un discazo como este Secret Fires, pues doble alegría y doble de agujetas que tendremos al día siguiente y es que bailar y saltar frente a los de Vielba es algo obligado.

Les acompañarán una de las bandas revelaciones del pasado año y del que nos ocupa, Badlands, banda de un estilo muy compatible al de los Arizona Baby es que premia el folk y los sonidos sureños en su repertorio. Acaban de ganar el concurso de nuevas bandas organizado por Murray Club y os recomendamos no perderoslos aunque eso implique cenar antes. Os aseguramos que merece la pena ir pronto el viernes.

El precio de la entrada es de 11 euros (gastos incluidos) a través de movingtickets. La hora de apertura de puertas está programada para las 22:30h.




(Mike, www.lagramoladekeith.com)

viernes, 30 de enero de 2015

“El underground está tan acostumbrado a las penurias que se desarrolla mejor aúnen tiempos difíciles”

Arizona Baby, posiblemente el trío rockero con más clase y más porte de este país, abre esta noche el Ciclo de Rock de Monachil, una iniciativa que llevará a la localidad granadina conciertos gratuitos de artistas como Lapido o Santiago Auserón. Después de su exitoso ‘experimento’ sonoro junto a Los Coronas (Corizonas) y de dar una cifra maratoniana de conciertos, los de Madrid están de vuelta a la carretera con Secret Fires (Subterfuge Records, 2014), un álbum donde le dan una vuelta a su forma sureña de entender el rock y lo visten de nuevos arreglos cercanos incluso a la psicodelia. Una delicia para escuchar y para bailar en directo.

- Pues la verdad es que os ha quedado un disco que ha sido de lo mejorcito de 2014 en este país. ¿Lo de Secret Fires lo podemos entender como un homenaje evidente a The Gun Club o más bien fue inconsciente?
¡Ambas cosas! Se trata de un grupo y de una canción muy especial… En un momento “se me ocurrió” el título, pero lo cierto es que llevaba varias semanas enganchado al The Las Vegas Story y me di cuenta de que me había ‘engañado’ el subconsciente. Pero a esas alturas ya tenía la foto del fuego para la portada, y también estaba la canción Gather Round the Fire, así que todo encajó. ¡Bendito subconsciente!

- Por Secret Fires suena un rock muy orgánico, muy crudo, pero a la vez muy rico en matices diferentes que incluso muestran una cara nueva de la banda… ¿Había ganas de quitarse etiquetas y de dejar bocas abiertas?
Sí, claro… Aparte de juntar las mejores canciones que pudiésemos, ése era uno de los objetivos en este disco: abrir zoom y sacar a la luz muchos  aspectos del grupo que hasta ahora se habían mostrado de forma más velada.


- La búsqueda de la reinvención, de un sonido más propio, suele llegar a muchos grupos que ya están consolidados en un plan prácticamente de necesidad. ¿Ha sido vuestro caso?
Naturalmente, así es. Ten en cuenta que Arizona Baby se formó a finales de 2003. Aunque se nos conozca más desde hace cinco o seis años, la historia del grupo es dilatada. Ha habido cambios en la formación y nunca hemos parado de aprender y evolucionar. Tampoco creo que nos hayamos reinventado como tal… simplemente esta parte de la evolución ha supuesto un estirón algo más notable de lo que venía siendo habitual en este grupo. Es lógico, sobre todo tras varios años girando de forma cada vez más intensa.

- ¿Este disco sonaba antes en vuestra cabeza o fue haciéndose poco a poco?
Se hizo poco a poco. Tan poco a poco que es el resultado de un proceso que comenzó hace tres o cuatro años. Sin prisa pero sin pausa, paralelamente a proyectos paralelos y giras, hemos hecho cientos de demos caseras… y mucha, mucha preproducción. Cuando llegamos al estudio estaba todo muy claro, pero el proceso ha sido sinuoso, sorprendente y emocionante.

- Dicen que el tercer disco de una banda es el de su consolidación… ¿Qué esperáis vosotros de él?
Esperamos que provoque curiosidad y orgasmos sonoros allá donde se pinche. Estamos en un gran momento como banda y hay muchos proyectos en el horizonte. Si este disco sirve como puente hacia esas nuevas inquietudes, habrá merecido la pena.


- ¿Pican ya las ganas por hacer un disco en directo? Porque es algo que todos vemos clarísimo para vosotros…
Sí, sin duda es una idea que tenemos muy presente. Cuestión de tiempo, paciencia.

- Tanto pateo de escenarios os debe hacer tener una visión bastante buena de la situación de la música en este país. ¿Vamos para abajo empicados y sin frenos o empiezan a asomar algunos destellos para la esperanza?
El circuito de música independiente siempre se ha nutrido de gente entusiasta, y el entusiasmo puede ser muy contagioso. Hay muchísimos grupos y artistas interesantísimos en el panorama y si al público le damos el valor adecuado podemos vivir grandes momentos (todos, en general) en un futuro inmediato. Soy optimista, quizá porque el underground está tan acostumbrado a las penurias, que se desarrolla mejor aún en tiempos difíciles. Se pongan como se pongan los militantes del tedio, no pueden poner puertas al campo.

- ¿Cómo os veis dentro de veinte años?
Esperemos que vivos, sanos, en forma y con la ilusión intacta. Haciendo lo que nos guste y sin parar de aprender. Lo importante es disfrutar este gran momento que atraviesa el grupo. ¡Y que ustedes lo escuchen!




(Blanca Durán, www.mymadness.es)

martes, 27 de enero de 2015

¡Lo han vuelto a hacer!

Increible. Lo han vuelto a hacer!. Como solo los mas grandes pueden, Arizona Baby está aquí de nuevo para dejarnos boquiabiertos. KO total. Con un disco alucinante. Reinventándose en una inesperada aventura de sonidos refrescantes capaz de desconcertar a sus mas fieles
seguidores y llamada Secret Fires.

Tras estampar su indeleble sello de marca: austeridad sonora y filosofía básica; inaugurar en España el neofolk acústico, la imagen barbuda y dar un revolcón al indie-rock patrio en su fulminante despegue (Grupo Revelación 2009-2010), Arizona Baby se salta ahora el guión previsto desmarcándose de sus coordenadas conocidas y dejándonos ahí, remirando su foto fija mientras ellos se descuelgan hacia el futuro con Secret Fires, auténtica Obra Maestra, cautivadora, diferente.

En todo: inspiración, arreglos y canciones. Su Rubicón particular entre ayer y mañana. Pero sobre todo, un álbum inmenso. Emocionalmente enorme. Pasmoso. La campanada definitiva de una banda en estado de gracia. Candidato unánime para muchos medios a Disco nacional del año.

Estamos en 2014. Atrás quedan sus varios premios, reconocimientos críticos y giras maratónicas. Aquí y fuera. Arizona Baby ha llevado su música a un montón de países: Grecia, USA, Reino Unido, Hungría, Alemania, México (2 pequeñas giras)... Hasta a Albania.

Eso sin contar su aventura conjunta con Los Coronas, primero como Dos Bandas y Un Destino y luego ya como grupo compacto, los espectaculares CORIZONAS. Y sus respectivas giras que los mantuvieron desde 2011 a 2013 sin bajarse del escenario y con los han vuelto a recorrer los mayores festivales españoles y hasta colosales macro-eventos como el Vive Latino mexicano.

Con la formación sólidamente asentada (Javier Vielba, Rubén Marrón y Guille Aragón), mas engarzada que nunca y con un directo arrollador llegamos a Secret Fires, su 3º trabajo oficial (The Thruth...fue un mini-álbum de canciones intermedias).

Realizado en analógico en un clásico europeo como son los estudios Brazil (Madrid), masterizado en Ventura (California) en los históricos Golden Mastering, por donde han pasado desde Sonic Youth a Chris Isaak; Devendra Banhart; Calexico o Sharon Jones; el disco ha sido producido por el ubicuo Vielba (El Meister) y arreglado por Arizona Baby en un reto iniciático del que sale mas que airoso consiguiendo una esbelta criatura ORGÁNICA, espaciosa, de cristal y carbón, que te inunda a través de canciones increíbles, proteicas e innovadoras, con DNI factor sorpresa y alejadas de sus lugares comunes.

Solo dos rotundos e hiperdinámicos singles (It Helps If You Sing y Owners of The World) hacen de puente entre el pasado arizónico y un Secret Fires que huele mas a Beatles u otras especies reactivadas que al concepto previsible de la banda.

Secret Fires marca un punto de inflexión para Arizona Baby. Es el disco que como los medios pregonan, consolida al trio y lo apuntala en ese lugar privilegiado de respeto crítico y aceptación del público pese a Los tiempos de crisis. Algo que podemos comprobar en su inminente gira por salas y teatros de media España y que disfrutaremos en innumerables festivales (se irán anunciando en su momento) a los largo del 2015.

(www.upalbacete.es)

jueves, 15 de enero de 2015

Arizona Baby: "Estamos en nuestro mejor momento"

La banda vallisoletana publicó en 2014 uno de los mejores discos nacionales del año. Un ejemplo de madurez y evolución con el que Arizona Baby demostró que es mucho más que un grupo de folk. Ahora están de gira (y más vale que no te los pierdas). Entre concierto y concierto, hemos charlado con su líder Javier Vielba.


2014 no fue un año cualquiera para Arizona Baby. La banda vallisoletana publicó un álbum, ‘Secret Fires’, que marca sin lugar a dudas un punto de inflexión en su trayectoria. Algo así como un puñetazo encima de la mesa para dejar claro al respetable que su música es mucho más folk. Los próximos meses serán de carretera y manta. Javier Vielba, cabeza pensante y líder de estos barbudos, nos atiende gustosamente. 

-Muchos dicen que ‘Secret Fires’ es el mejor disco de Arizona Baby hasta la fecha…
-Pues eso es buena señal. Los artistas siempre suelen decir que su mejor disco es el más reciente, el que están promocionando en ese momento. Si es la crítica y el público quienes lo dicen, nosotros encantados.

-Da la sensación de que este álbum ha sido más ambicioso que los anteriores. ¿Tenían ustedes ganas de sorprender?
-Sí, sin duda. Los dos trabajos anteriores se hicieron de manera más fortuita. El primero fue autoeditado y se grabó con escasos medio en el estudio de un amigo nuestro. En el segundo yo estaba viviendo en Londres y no era fácil coincidir con los compañeros para ensayar y grabar. Todavía no habíamos fichado por Subterfuge Records y el presupuesto muy limitado. Grabamos todas las canciones en sólo dos días. Con ‘Secret Fires’ hemos podido preparar todo mejor y ser más ambiciosos con más tiempo de preproducción y más horas en el estudio. Fue una grabación más sosegada en la que pudimos probar cosas, explayarnos y abarcar más registros sin perder nuestra esencia.

-¿Arizona Baby crece y se hace mayor?
-Los discos anteriores, también por su falta de medios, resaltaban más nuestro aspecto folk, algo más campestre, orgánico, polvoriento, rústico… Llámelo como quiera. Sin embargo en ‘Secret Fires’ hay más arreglos, más color. Y eso da otros estímulos y una sonoridad más profunda. Este álbum sugiere muchas más cosas.

-¿Tenía usted ganas de quitarse el cliché de ‘cantante folk’?
-Sí, esa imagen de campo, el olor a vaca y esas cosas pues están muy bien, pero tenía ganas de mostrar otras cosas. No reniego de lo que hemos hecho hasta ahora ni tampoco de ninguna de las etiquetas que nos hayan podido colgar, pero queríamos mostrar que tenemos más que dar, animar al público a rascar la superficie y encontrar más aristas en la música de Arizona Baby. Nosotros somos un grupo de música popular moderna, con todo lo que eso conlleva y abierto a diferentes estilos.




-Lo que estoy por pedirle es el nombre del complejo vitamínico que toma, porque lo suyo es un no parar. Trabajos con Arizona Baby, con Corizonas, también en solitario bajo el nombre de El Meister, productor de discos para otros artistas… Parece que la definición de ‘currante de la música’ se le queda pequeña…
-Bueno, esto es lo que me gusta. Y además mi forma de descansar y desconectar de un proyecto es ponerme con otro. Mientras hay gente que se va a pescar o a jugar un partido de fútbol, yo desconecto de Arizona Baby poniéndome a trabajar en canciones de Corizonas, o mías en solitario, o produciendo para otros. No se me ocurre otra cosa mejor que hacer, aunque por supuesto también saco tiempo para estar con la familia o tomar unas cañas con los amigos. Pero sí, se podría decir que más que vivir de la música, yo vivo la música.

-Crisis, corrupción… ¿Son tiempos para que los grupos de música tomen partido en la realidad que nos rodea?
-Cuestión interesante. Yo creo que el arte termina por reflejar cada momento. En tiempos difíciles siempre han aflorado movimientos artísticos muy valiosos y con influencia en la sociedad. Ahí está el punk, el movimiento hippie, la canción protesta… Las crisis provocan reacciones, también en la música. Si no estuviéramos en crisis, por ejemplo, no existirían discos como el último de Nacho Vegas o canciones como ‘Ánimo, valiente’ de León Benavente. Si vives cerca del mar, al final haces canciones sobre el mar. Y si vives en un entorno de protestas en la calle, gente llorando porque lo ha perdido todo y políticos descojonándose de todo en las noticias, pues eso también quedará reflejado en tu obra. Una de las funciones de la música siempre ha sido la de aliviar a la gente, ayudar a las personas a sobrellevar sus preocupaciones y sus miedos. Es como las canciones de amor, o mejor dicho, de desamor, siempre fuente de inspiración de grandes composiciones.

-Están ustedes en plena gira. ¿Qué pueden esperar lo que vayan a verles en directo?
-Pues mire, yo creo que estamos en nuestro mejor momento como banda, tanto en lo musical como en la complicidad que tenemos entre nosotros. Estamos en pleno subidón con el disco y también con los conciertos que dimos este año en EEUU, que nos dieron una energía brutal y mágica. En el concierto de esta noche tocaremos el nuevo álbum casi al completo, además de algunos clásicos de nuestro repertorio que no nos podemos saltar y alguna que otra versión. Ahora mismo estamos muy rodados y sonamos muy contundentes. Hace poco una chica irlandesa nos dijo que le había encantado nuestro “fucking punk-rock”, así que imagínese. Disfrutamos mucho con nuestro directos, son una gozada gracias también a nuestro técnico de sonido Javi Nieto. Es un buen momento para ir a vernos.




-Si le parece vamos a terminar con unas preguntas un poco más personales. ¿Libro con el que está usted ahora mismo?
-Me estoy leyendo una colección de relatos cortos de Emilio Carrere. El título del libro es ‘El reino de la Calderilla’.

-¿Se defiende usted en la cocina?
-Sí.

-Pues díganos una especialidad de la casa…
-Mi plato estrella es la sopa castellana, sin duda.

-¿Alguna afición deportiva?
-El baloncesto. Jugué hasta la adolescencia y aunque no era ningún figura sí me lo pasaba muy bien. Ahora estoy muy desconectado del deporte. De vez en cuando quedo con amigos para echar unas canastas pero no me meto en los partidillos porque me da miedo romperme un dedo, algo que lógicamente sería un problema para tocar la guitarra.

-¿Qué opina usted de Podemos?
-Bueno, todo el mundo habla de ellos y estando las cosas como están, algo de refresco en la política no viene mal. Puede ser una propuesta válida y hay que tenerlos en cuenta. Están abordando cuestiones que efectivamente había que debatir.

-¿Un deseo para este 2015?
-Que todo mejore en nuestro país y que defendamos lo importante de verdad. Que nos dejemos de gilipolleces y vivamos cada momento como algo precioso, que a veces se nos olvida que hoy estamos aquí y mañana quizá no. Hay que reivindicar la importancia de cualquier manifestación artística, cultural y colectiva. Cantar y bailar todos juntos, a ver si sale un poco el sol.



(@davidgenetikawww.genetikarockradio.com)