jueves, 17 de enero de 2013
Arizona Baby y A Jigsaw en Madrid
Pronto podremos disfrutar de la colaboración sobre el escenario de dos de las bandas en mejor estado de forma del panorama musical, Arizona Baby y A Jigsaw. En Septiembre del año pasado los vallisoletanos Arizona Baby visitaron Portalegre (Portugal) donde les esperaban A Jigsaw, de aquella coincidencia programada surgieron unas interesantisimas versiones que aun no han visto la luz publica.
Los de Coimbra acogieron entre sus instrumentos "Shiralee", dándole un nuevo aroma luso-hispánico.Por otro lado Arizona Baby acerco peligrosamente "My Name Is Drake" a su lado mas personal y solitario, una adopción irrevocable. Y para que podamos disfrutar del resultado Arizona Baby y A Jigsaw compartirán escenario en Madrid y Santiago.
El 1 de Febrero la sala Joy Eslava (Madrid) será la encargada de acoger tan excitante noche, mientras que el 1 de Marzo estarán en la Sala Capitol de Santiago de Compostela. Esperemos que estas dos citas puedan repetirse y que otras ciudades disfruten de esta noche de fusión musical.
(www.sonidoindie.blogspot.com.es)
jueves, 18 de agosto de 2011
Manos, cuerda, cuero y una buena garganta cantando...
Siempre he pensado que cuando un grupo de música necesita añadir componentes extra a su directo (una tercera guitarra, una segunda batería, un teclista adicional) suele ser que algo no funciona entre sus miembros. Entonces ocurre que llego al escenario del Nocturama y me encuentro sólo dos micrófonos, un taburete redondo y, al otro lado, una insólita percusión formada por una caja (de las de batería), un par de timbales, un pedal con campanitas y otra caja (esta vez flamenca) y me doy cuenta de que puede ser un buen momento para comprobar mi teoría. Llegan ellos, tres tipos raros de barbas espesas, pelos hasta mitad de la espalda, camisas de cuadros rojos y negros y sus botas terminadas en punta, empiezo a dudar si es verdad eso que dicen que vienen de Valladolid o si antes de hacer música eran algo a mitad camioneros o leñadores o filósofos de la vida de entre algún punto entre Virginia y Arkansas.
Pero no. Lo que son es músicos, y sí, son de Valladolid, pero eso es lo que menos importa. Lo importante es la música, y vaya si saben tocar. Después de un frugal saludo atacan sus instrumentos y empiezo a vislumbrar que éste no va a ser un concierto normal. Me parece de verdad increíble que con tan poco elemento (dos guitarras acústicas, una de ellas con cantante y la percusión antes citada) se pueda hacer tanta música. Se necesita ser muy bueno para que con sólo seis manos y una austeridad casi rancia de a lo más-básico-no-se-puede la música surja a borbotones. Para que la caja, flamenca, suene a platos, para que las guitarras hagan olvidar al bajo, para que unos timbales cubanos queden bien entre sabor a desierto, a carreras por las praderas, a hamacas en porches de ranchos en Texas y a viajes en Harley o en trailer por carreteras de polvo y arena. Ritmos de entre country y folk que por algún sitio tienen regusto a indy y que hacen recordar por momentos que los géneros en realidad no existen y que todo lo que es música es música. Y, entre tanta modernidad electrónica que parece estar en todas partes, aquí nos lo encontramos unplugged, sin enchufes, acústos, sin electricidad ni efectos. Sólo manos, cuerda y cuero, y una buena garganta cantando.
Poco a poco van apareciendo los temas de sus dos álbumes, quizá más del del último que del primero. Canciones de corte muy country como The Truth, baladas de rock americano
como Runaway, rumbas fronterizas (A Tale of the West) y otras que van de la tranquilidad a lo salvaje, van desfilando por un escenario en el que a pesar del calor la intensidad no decae. La sorpresa de la noche llega cuando versionan a Kraftwerk, sí, los abuelos del kraut electrónico, y lo hacen con rigurisad acústica, sin bajarse de los mismos elementos con los que hacen todo el concierto pero con una calidad que impresiona. Por desgracia parte del público parecía desconectado y más atento a cervezas y conversaciones estivas, pero la magia del grupo acaba por subirles al carro y ya en la zona de bises se puede decir que nos obligan, a base de carisma y buen rollo, a corear el Shiralee, su canción de más éxito, y a aplaudir sin compasión y terminar piendo otra.
Porque este trío tan sencillo (en apariencia) tienen una capacidad instrumental, un arte, una contundencia y una fuerte personalidad que hace que sus conciertos, tan simples, sean toda una experiencia.
miércoles, 10 de agosto de 2011
100.000 visitas de Shiralee
miércoles, 1 de junio de 2011
Recital magnífico con sus guitarras y percusión
Arizona Baby me produjo una agradable impresión. Y me quedé con su nombre. Tengo que escuchar en directo alguna vez a este grupo, pensé. Y llegó la hora, porque el pasado sábado tuve la ocasión de ver a esta banda en la Sala La Vaca de Ponferrada. Enhorabuena a los programadores o responsables, que por lo demás son paisanos de Quintana de Fuseros, pueblo por el que uno siente gran afecto.
lunes, 16 de mayo de 2011
martes, 10 de mayo de 2011
Arizona Baby en el SOS 4.8
miércoles, 6 de abril de 2011
Dos planetas rockeros al alimón
Si la clave de una noche de rock & roll es la fiesta y el desparrame, la noche bilbaína del sábado nos dio un ejemplo claro en un abarrotado Kafe Antzokia. Descargaba la gira “Dos bandas y un destino” o lo que es lo mismo, Los Coronas, reyes “mundiales” del rock, del surf, del western y Arizona Baby con su propuesta de raiz acústica, pasada por el tamiz de la velocidad y el descontrol. La cosa ejecutó en partes diferenciadas, pero cuando la diversión se apoderó de la sala fue con la conjunción de los dos planetas rockeros al alimón, en una única banda y con más gente en el escenario que en la parada del bus en hora punta.
Dos bandas que salen a destajo desde el primer momento, en el que los ocho hacen una versión descocada del “Everybody knows this is nowhere” de Neil Young, que ya marca por donde van a ir los tiros. Musica de salón desmadrado, aliñada con una pantalla de video en la que no dejaron de mostrar imágenes de spaghetti western, toreras y de striptease retro, siempre al albur de la música del momento.
Los Arizona Baby, combo vallisoletano de forajidos del rock, con sus pintas de tahures del Mississippi, tocados con bombín y de barbas desgreñadas coparon el escenario en primer lugar, dando rienda suelta a una suerte de rock & roll de desierto, sostenido sobre dos guitarras y percusión minimalista. Pasearon con orgullo canciones de su último disco “Second to none”, con una “Shiralee” de punta de lanza, descollante, abandonando las aguas turbias del vinilo y deslumbrando con un ritmo descarado, que nos recordó la vía “country punk” de Jason & The Scorchers. Los tres solos o con la ayuda de Javi Vacas al bajo, descollaron a gran altura y nos lleva a felicitar a los de LTI por su inclusión el la tarde sabatina del Azkena Rock. Esperemos que no les asuste las dimensiones del festival, aunque no tienen pintas.Y si el trío barbudo nos divirtió, la salida de Los Coronas, sin paradas para afinar, recolocar, montar ni ostias en vinagre, marcó el inicio de la FIESTA. Ritmos tarantinianos, western paleto y toneladas de ritmo para un show que fue a más. Revisitaron el “Polk salad Annie”, mucho mejor que en el vinilo, saquearon a los Brincos(“Flamenco”), consiguiendo el 4º de rock por méritos propios. Esperemos que no logren el 5ª ya que, Fernando Pardo dixit, tendrían que separarse y volverse a juntar para hacer algo de pasta. Por allí se pasearon el fuzz pantanoso y el surf más luminoso, la rumba y el pasodoble cañí, de la mano, apoyados en una sección rítmica cual apisonadora, dos guitarras afiladas y un trompetista ucraniano que quería ser torero pero que, vistos los cuernos que gastan los morlacos, se pasó a la música que le aseguraba una vida, si no plácida, cuando menos más tranquila. Llegaron, tocaron y triunfaron. La gente estaba encantada, se dejaba las palmas de tanto aplaudir y eso que no sabían lo que se les venía encima.

Y tocaba la novedad de esta gira. Dos bandas y un objetivo: el despiporre vía versiones descacharrantes por la conjunción de las dos bandas sobre el escenario. Las que no sonaron muy bien, fueron apoteósicas. Revisitaron a los Seeds en “Pushing to hard” con el batera desgañitándose, nos noquearon vía Dead Kennedys con “Too drunk to fuck”, se tranquilizaron con “La Cárcel de Sing Sing” (estratosférica la trompeta oye), hicieron un medley de Elvis y nos descerrajaron una versión, llevada a su terreno, del “Wish you were here” pinkfloydiano con ecos a Sergio Leone.

No hay que augurarles un éxito que ya han cosechado con esta gira. Lo que cabe pedirles es que no decaiga.
jueves, 24 de marzo de 2011
Unos españoles con olor anglosajón
¿Su nombre? “Arizona Baby”.
Enseguida di con un listado de sus canciones y mientras dichas melodías cruzaban de un lado a otro de esta oficina, no cabía duda, estos tres chicos provenientes de Valladolid, España, capturaban mis sentidos, haciéndome presa de su rock acústico lleno de matices folk y country, que recrean toda una atmósfera norteamericana, tan desértica y sureña como la mismísima Arizona, transportándote en un abrir y cerrar de ojos a ese lejano y salvaje territorio.
Esta agrupación, formada desde el 2003, se encuentra integrada por Javier Vielba (voz y guitarra), Rubén Marrón (guitarra) y Marcos Úbeda (percusiones), los cuales a base de esfuerzo y experiencia han sabido encontrar la fórmula de un estilo musical auténtico, de calidad y muy disfrutable, rompiendo así los estándares de su país sin olvidar sus raíces.
Hasta la fecha la banda tiene dos discos en su haber: “Songs to sing along”, el primero y auto-editado en el 2005, y “Second to none”, su material más reciente, el cual fue presentado en el 2009 bajo el sello discográfico de Subterfuge y producido por Paco Loco. Actualmente estos talentosos hombres de barba larga llevan su música en una gira por toda España, y así también, participando en diversos festivales de talla internacional, hacen que su popularidad crezca a pasos firmes con la energía desbordada en cada una de sus presentaciones.
Sin duda, Arizona Baby sabe lo que tiene y gracias a su sonido tan sencillo y lleno de genialidad, su futuro es bastante prometedor. Demuestra de una forma tan sencilla cómo la música es universal y lejos de encasillarse, atraviesa fronteras y continentes.
Escúchalos, ¿te gustaron?
(May Rovles, rovles.wordpress.com)
viernes, 11 de marzo de 2011
En un "film" de los Coen
Camuflados bajo unas barbas densas y pobladas y con una cerveza doble malta («doble hostia») bien sujeta, la banda de folk rock, muy cercana al country, se bastó con dos guitarras acústicas y unas percusiones muy básicas (batería de dos bombos, cajón flamenco y poco más) para dar un recital al más puro estilo Johnny Cash, Neil Young o Eagles... en versión española.
El trío liderado por Javi Vielba es fruto de una cultura anglosajona asumida como propia y adaptada a su entorno desde su más tierna infancia. Desde el cine a la literatura pasando por un montón de música. Con esta carta presentación, Arizona Baby cabalgaba por primera vez hasta Tarragona. Están de gira presentando su segundo disco 'Second to none', «el primero que hemos grabado en serio», aseguran. Han teloneado a Mark Knopfler o a Chris Isaak y han llenado salas por toda España en compañía de Los Coronas con su show mano a mano ‘Dos bandas y un destino’.
En Tarragona apenas congregaron a cincuenta personas. Fue un concierto íntimo, pero muy animado, de esos en los que no se puede parar de mover los pies. Con marchas fúnebres bailables, virtuosos solos de guitarra del Señor Marrón y rechinar de espuelas vaqueras. Con ron pero sin el humo de los cigarrillos –cuesta acostumbrase a una sala libre de tabaco–. Tocaron prácticamente todos los temas de su último trabajo: 'Shiralee', 'A tale of the west' o 'Runaway'. Y se atrevieron a experimentar con una versión de 'Wish you were' here de los británicos Pink Floyd.
jueves, 10 de marzo de 2011
Entrevista a Arizona Baby por Cuerdasdeacero.tv
sábado, 26 de febrero de 2011
El nueco rock country viene de Pucela
(Nisa Arce, nisarce.blogspot.com)
jueves, 24 de febrero de 2011
"Collage" tosco de ritmos salvajes
El viernes 18 de febrero, a las 20.30 horas, el público grancanario pudo descubrir la fórmula con la que esta banda ha seducido a la crítica y el público españoles. Arizona Baby subió al escenario del Cicca para presentar su álbum Second to none. En acústico, con guitarras y percusión, volvieron a demostrar que tres son multitud. «Lo conseguimos echándole ganas, ensayando mucho y escuchando mucha música, formando una química entre los músicos que se transmite», indica Javier Vielba. El cantante anuncia que, en la cita de mañana, irán al grano e intentarán insuflar mucha energía al público.
«Tenemos unas claves claras en nuestro código genético. Crecimos con la música alternativa de los 80 y lo 90, con el grunge, el sonido Seattle y ciertas bandas inglesas y americanas», comenta Vielba, que confiesa el impacto que le produjeron los proyectos acústicos de Johnny Cash y Nirvana. A esas influencias hay que sumar muchas otras, sobre todo de bandas que cosecharon su rock, su country y su blues entre los años 1965 y 1972. «Siempre vamos a tender a ser una mezcla de muchas cosas. No somos un grupo de fusión. Más bien hacemos un collage tosco de tijera, pegamento y fotocopias. Cogemos cosas muy puras y las juntamos para que no resulte demasiado viciado, con un puntito clásico y transgresor, entre lo refinado y lo visceral, entre el pincel y la brocha gorda», explica Vielba cuya música coquetea con el folck, el hard rock, el punk, el blues, el country y la psicodelia. «Estamos muy contentos con nuestro sonido y seguimos ahondando en él», reconoce el vocalista que espera seguir en la carretera por mucho tiempo. «Queremos hacer música lo mejor posible y compartirla. Damos conciertos por el placer de hacerlo, como el que tocaba en los honky tonks, que iba con la guitarra en la parte trasera del coche para ir de sitio en sitio».
ESTRELLAS ARTESANAS Según Vielba, las bandas de éxito ya no gozan de lujos como las de los años 70. «Lo que toca es estar todo el día en la carrera, con los pies en el escenario y en la tierra. Ahora nadie se forra y se trabaja muy duro». El artista dice esta circunstancia propiciará que muchos «pintamonas» abandonen la música.
jueves, 17 de febrero de 2011
Arizona Baby en la Sala Wah Wah
(Nacho Valdés, corazoneshambrientos.blogspot.com)
martes, 25 de enero de 2011
Dos Bandas Y Un Destino en la Sala Modus
La Sala Modus, un nuevo local logroñés que apuesta por la música en directo, esperaba abarrotada a que los miembros de las dos bandas arrastrara en un tsunami rockero al ansioso público y, sin hacerse esperar demasiado, irrumpieron en el escenario los ocho músicos que están dando la vuelta a la geografía española. Arrancaron el concierto a lo grande, con todos los componentes de los dos grupos tocando codo con codo y demostrando que, si cada uno sabe lo que tiene que hacer, nunca hay demasiados músicos sobre el escenario. Después de tocar un par de temas juntos, Los Coronas se retiraron dejando solos a los tres miembros de Arizona Baby, que durante un buen rato nos regalaron lo mejor de Second to none, el disco que les ha dado el empujón definitivo y los ha situado en la primera línea de fuego. Acto seguido, los amigos de Los Coronas fueron uniéndose a los Arizona Baby poco a poco, siendo el primero Javier Vacas (bajista) y siguiéndole después sus compañeros. Volvieron a tocar juntos durante otro buen rato y, esta vez, fueron los vallisoletanos los que abandonaron el escenario para que Los Coronas se lucieran a golpe de guitarra y ritmos trepidantes. Una vez más, después de que Los Coronashicieran vibrar al público logroñés, los chicos de Arizona Baby volvieron al escenario y, esta vez sí, estuvieron tocando juntos hasta el -apoteósico- final.
Los Arizona Baby estuvieron como siempre; brillantes. Ya habían pasado por Logroño en el Actual 2010 y prometieron que volverían, y vaya si lo hicieron, a lo grande además. Javier Vielba (por cierto, celebraba su cumpleaños esa noche) demostró que es uno de los mejores frontman que uno puede encontrarse (además de ser todo un personaje), y el Señor Marrón volvió a dar toda una exhibición del manejo de las seis cuerdas.
A Los Coronas, para ser sincero, apenas los había escuchado antes del concierto, pero desde esa noche me declaro un fan incondicional de sus canciones, su manera de llenar el escenario y, por qué no, de sus camisas de vaqueros. Es una gozada ver a Fernando Pardo con esa mirada de furia mientras escupe sus vertiginosos solos, Javier Vacas es uno de esos bajistas que llaman poderosamente la atención, Roberto Lozano es un auténtico animal con las baquetas, y el toque de distinción que le da a las canciones Yevhen con su trompeta hacen que Los Coronas sean una banda con un directo absolutamente espectacular.
En cuanto al repertorio, el proyecto de Dos Bandas y un Destino consiste en versionar algunos de los temas más importantes de la historia del rock, y a lo largo de las casi tres horas de concierto pudimos disfrutar delSecret Agent Man de Johnny Rivers, I fought the law de Sonny Curtis and The Crickets (el tema con el que cerraron), Wish you were here de Pink Floyd (mi favorita), Too drunk to fuck de Dead Kennedys, Runaway deDel Shannon, La cárcel de Sing Sing de Alci Acosta y otros muchos temas de Elvis o Black Sabbath entre otros muchos. Súmenle a esto los hits de Secon to None (Ouch, Runaway, Shiralee...) y las espectaculares versiones de Pumpkin and Honey Bunny/Misirlou (tema central de Pulp Fiction) o de Flamenco de Los Brincosque se marcaron Los Coronas y el resultado es infalible; toda una lección de rock que nos dejó a todos absolutamente exhaustos.
(Mikel, sextohombredigital.blogspot.com)
lunes, 24 de enero de 2011
Mejor disco de country-western
(Lovecrafto, rhinestonemusic.blogspot.com)
jueves, 20 de enero de 2011
Dispararon de lo lindo
Arizona Baby… ¡Gracias por no tomar el desvío a la izquierda!
Como el insoportable conejo dentudo, en algún momento de su existencia Arizona Baby debió de equivocar su camino y no tomar el desvío a la izquierda en Albuquerque; así, en vez de nacer en algún polvoriento rincón de Nuevo México, les dio por hacerlo en la más húmeda Valladolid. Sin embargo, por su mezcla de rock acústico sureño y folk de épica western, es más propio de ser escuchado en la tambaleante furgoneta-cocina de metanfetaminas de Breaking Bad que en la Cuenca del Duero.
Dos guitarras y una batería. Nada más. Mejor dicho, todo lo demás. Porque han hecho el mejor disco que se podía hacer. Y lo que pudieron hacer ha sido mucho, muchísimo. Acercarnos todo un mundo de rastrojos, polvo, raíces mascadas y quemaduras por el viento y hacerlo nuestro (que tan lejanos estamos) como sólo han sabido hacerlo el Ennio Morricone de los mejores tiempos y Calexico. Sentimos sus historias: nos mostramos altaneros conShiralee, regalazo de rock de ritmo de metralleta, que sigue con la trepidante obertura del pacto de fidelidad de The truth, la leyenda A tale of the West (a punto he estado de escribir Once upon a time in the West) o la confesión de Ouch!. Su Second to none es una sensación de algo nuevo al oeste del Pecos y a ambas orillas del Pisuerga.
Si tienen la oportunidad de verlos en la gira Dos bandas y un destino, conjunta con Los Coronas, no la desaprovechen. Estuvieron en Málaga. Y dispararon de lo lindo.
(Jesús Martín Camacho, www.revistadiscobolo.com)
lunes, 17 de enero de 2011
Excelente material acústico
En su momento ya hablé mucho de su concierto así que sólo puedo agregar que también trajeron un par de discos para vender.
El primero es Second To None, segundo en la carrera de este trío de barbudos vaqueros campiranos.Un excelente material acústico que suena seco, a desierto y Sol.
Cantan en inglés pero lo hacen demasiado bien, incluyeron las letras de sus temas para que cualquiera las pueda cantar y canciones como "Ouch!", "The Truth" y "Shiralee" no me las he podido sacar de mi mente durante mucho tiempo.
Lo editó la Subterfuge Records, ecléctica disquera independiente española.


Se trata de un EP que grabaron junto a sus compatriotas Los Coronas, todos juntos como si fueran un sólo grupo.Vienen 4 covers, hicieron versiones de temas de Pink Floyd, Dead Kennedys, Del Shannon y Alci Acosta.
Pero lo extraño o fuera de lo común es el sonido porque no suenan ni a Los Coronas ni a Arizona Baby. En conjunto lograron algo único y diferente, lo más distintivo es la trompeta del ucraniano Yehven Reichkalov de Los Coronas que por momentos suena demasiado a un mariachi mexicano.


martes, 28 de diciembre de 2010
Entrevista con la "Indio TV"
Aqui una entrevista bien chida con la 'Indio TV' mexicana. Hablamos de influencias, bandas españolas que nos molan, cosas raras como "tuirer" o "stwoner rawk", lo divino, lo humano y, aprovechando los consejos a pie de imagen, recomendamos que en estas fechas "eviten el exceso"...
jueves, 23 de diciembre de 2010
Arizona Baby en SalottoLive (Parte I)
martes, 14 de diciembre de 2010
¿Frío?. No con ellos en el escenario.
Pero la noche de anoche, los integrantes de Arizona Baby nos transportaron al viejo oeste con todo y botas vaqueras.
El lugar elegido fue la Terraza del Centro Cultural de España, ubicado en el corazón de la ciudad.
Ya bastante noche hicieron su aparición los 3 integrantes de Arizona Baby. Se ve una batería bastante sencilla y un par de guitarras acùsticas.
En primer lugar, la imagen de los integrantes puede engañar porque no encaja con el tipo de música que tocan.
Javier lucía unas botas vaqueras junto con una playera de Queens of the Stone Age y una melena como de integrante de Lynyrd Skynyrd, mientras que el señor Marrón tiene una enorme cabellera y por su perforación de la ceja, parecería más como integrante de un grupo metalero nórdico de esos que queman iglesias.
El inicio no pudo ser mejor, empezaron con una versión vaquera de “Ghost Riders in the Sky” y a media canción la entrelazaron con “The Good, the bad & the ugly” de Ennio Morricone. Desde ese instante se pre visualizaba una noche caliente al estilo campirano del viejo oeste.
Cuando interpretaron “Ouch!”, tema de su segundo álbum, Javier demostró que las botas de vaquero también tenían una utilidad, usando el suelo de madera del escenario como si fuera bailarín de tap, comenzó a estrellarlo con sus botas logrando uno de los momentos estelares de la noche. Continuaron los temas su segundo álbum y ahora fue turno de “Runaway” y “A Tale of the West”. Luego fue momento de un cover y más precisamente de la versión que le hicieron a Pink Floyd y su “Wish You Were Here” que grabaron en conjunto con Los Coronas este año en su natal España.
Extrañísimo cover en donde le cambiaron completamente el sonido al tema original y ahora la transformaron en la canción ideal de unos bandoleros asalta pueblos. Siguieron con los temas de su segundo LP y ahora fue turno de “The Truth” con todo y su distintivo inicio de guitarra y de la bluesera “Muddy River”.
También hubo un pequeño duelo de guitarras en donde el señor Marrón demostró sus habilidades en las 6 cuerdas. Toca con una maestría y una perfección cada nota, además es bastante extraña la forma en que se retuerce mientras toca su guitarra acústica. Pareciera como si fuera el líder de un grupo de metal y estuviera tocando un kilométrico solo de guitarra. Su estilo encontró un término medio entre el blues, el country y el metal.
El grupo se despide pero los gritos y aplausos del público los hace regresar a tocar en 2 ocasiones. Primero tocan “Shiralee” que es probablemente el tema más “conocido” de ellos en este lado del planeta y que suena bastante bien en vivo y finalmente concluyen su concierto con un clásico del rock & roll, “Lucille” de Little Richards. Mejor imposible.
Muy buen concierto, Arizona Baby vino a refrendar el porque se les considera una de las nuevas promesas musicales en España.
¿Frio? No con ellos en el escenario.
(Shock, http://musicainclasificable.blogspot.com)


