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jueves, 17 de enero de 2013

Arizona Baby y A Jigsaw en Madrid


Pronto podremos disfrutar de la colaboración sobre el escenario de dos de las bandas en mejor estado de forma del panorama musical, Arizona Baby y A Jigsaw. En Septiembre del año pasado los vallisoletanos Arizona Baby visitaron Portalegre (Portugal) donde les esperaban A Jigsaw, de aquella coincidencia programada surgieron unas interesantisimas versiones que aun no han visto la luz publica.

Los de Coimbra acogieron entre sus instrumentos "Shiralee", dándole un nuevo aroma luso-hispánico.Por otro lado Arizona Baby acerco peligrosamente "My Name Is Drake" a su lado mas personal y solitario, una adopción irrevocable. Y para que podamos disfrutar del resultado Arizona Baby y A Jigsaw compartirán escenario en Madrid y Santiago.

El 1 de Febrero la sala Joy Eslava (Madrid) será la encargada de acoger tan excitante noche, mientras que el 1 de Marzo estarán en la Sala Capitol de Santiago de Compostela. Esperemos que estas dos citas puedan repetirse y que otras ciudades disfruten de esta noche de fusión musical.



(www.sonidoindie.blogspot.com.es)

jueves, 18 de agosto de 2011

Manos, cuerda, cuero y una buena garganta cantando...

¿Se puede hacer más con menos? ¿Más sonidos, mejores canciones, con apenas dos guitarras y una percusión austera? Los cowboys de Valladolid Arizona Baby nos demostraron que sí en un conciertazo en la Cartuja sevillana.


Siempre he pensado que cuando un grupo de música necesita añadir componentes extra a su directo (una tercera guitarra, una segunda batería, un teclista adicional) suele ser que algo no funciona entre sus miembros. Entonces ocurre que llego al escenario del Nocturama y me encuentro sólo dos micrófonos, un taburete redondo y, al otro lado, una insólita percusión formada por una caja (de las de batería), un par de timbales, un pedal con campanitas y otra caja (esta vez flamenca) y me doy cuenta de que puede ser un buen momento para comprobar mi teoría. Llegan ellos, tres tipos raros de barbas espesas, pelos hasta mitad de la espalda, camisas de cuadros rojos y negros y sus botas terminadas en punta, empiezo a dudar si es verdad eso que dicen que vienen de Valladolid o si antes de hacer música eran algo a mitad camioneros o leñadores o filósofos de la vida de entre algún punto entre Virginia y Arkansas.


Pero no. Lo que son es músicos, y sí, son de Valladolid, pero eso es lo que menos importa. Lo importante es la música, y vaya si saben tocar. Después de un frugal saludo atacan sus instrumentos y empiezo a vislumbrar que éste no va a ser un concierto normal. Me parece de verdad increíble que con tan poco elemento (dos guitarras acústicas, una de ellas con cantante y la percusión antes citada) se pueda hacer tanta música. Se necesita ser muy bueno para que con sólo seis manos y una austeridad casi rancia de a lo más-básico-no-se-puede la música surja a borbotones. Para que la caja, flamenca, suene a platos, para que las guitarras hagan olvidar al bajo, para que unos timbales cubanos queden bien entre sabor a desierto, a carreras por las praderas, a hamacas en porches de ranchos en Texas y a viajes en Harley o en trailer por carreteras de polvo y arena. Ritmos de entre country y folk que por algún sitio tienen regusto a indy y que hacen recordar por momentos que los géneros en realidad no existen y que todo lo que es música es música. Y, entre tanta modernidad electrónica que parece estar en todas partes, aquí nos lo encontramos unplugged, sin enchufes, acústos, sin electricidad ni efectos. Sólo manos, cuerda y cuero, y una buena garganta cantando.


Poco a poco van apareciendo los temas de sus dos álbumes, quizá más del del último que del primero. Canciones de corte muy country como The Truth, baladas de rock americano

como Runaway, rumbas fronterizas (A Tale of the West) y otras que van de la tranquilidad a lo salvaje, van desfilando por un escenario en el que a pesar del calor la intensidad no decae. La sorpresa de la noche llega cuando versionan a Kraftwerk, sí, los abuelos del kraut electrónico, y lo hacen con rigurisad acústica, sin bajarse de los mismos elementos con los que hacen todo el concierto pero con una calidad que impresiona. Por desgracia parte del público parecía desconectado y más atento a cervezas y conversaciones estivas, pero la magia del grupo acaba por subirles al carro y ya en la zona de bises se puede decir que nos obligan, a base de carisma y buen rollo, a corear el Shiralee, su canción de más éxito, y a aplaudir sin compasión y terminar piendo otra.


Porque este trío tan sencillo (en apariencia) tienen una capacidad instrumental, un arte, una contundencia y una fuerte personalidad que hace que sus conciertos, tan simples, sean toda una experiencia.


(Ignacio Moreno Flores http://www.musiqueando.com)

miércoles, 10 de agosto de 2011

100.000 visitas de Shiralee

El primer videoclip oficial del grupo Arizona Baby, "Shiralee", ya ha superado las 100.000 visitas en youtube poco antes de sacar un nuevo videoclip de la canción "The Truth", incluidas ambas canciones en su disco Second to None. Si aún no lo has visto puedes disfrutar de él aquí mismo:

miércoles, 1 de junio de 2011

Recital magnífico con sus guitarras y percusión

Creo que escuché por primera vez a Arizona Baby en los conciertos que emite la 2 de Radio 3 -mi radio favorita, la de siempre, aunque en los últimos tiempos no la escucho casi nada, sobre todo desde que dejara de emitirse Diálogos 3, Caminando sobre la luna o Rosa de Santorio-. Qué tiempos aquellos.

Arizona Baby me produjo una agradable impresión. Y me quedé con su nombre. Tengo que escuchar en directo alguna vez a este grupo, pensé. Y llegó la hora, porque el pasado sábado tuve la ocasión de ver a esta banda en la Sala La Vaca de Ponferrada. Enhorabuena a los programadores o responsables, que por lo demás son paisanos de Quintana de Fuseros, pueblo por el que uno siente gran afecto.

Con un sonido en directo potente, y un estilo de música que por momentos hace recordar a los Doors, los chicos de Arizona Baby nos dieron un recital magnífico con sus guitarras acústicas y percusión. Y aun interpretaron, como no podía ser de otro modo,This is the end. Lástima que sólo estuviéramos un puñado de entusiastas, porque creo que a muchos y muchas les hubiera gustado escucharlos.

Un descubrimiento a tener en cuenta durante los próximos años, pues de seguro darán mucho que hablar. Sorprende, y a la vez alegra, que en el desierto castellano -Valladolid para ser más preciso-, pueda surgir un trío musical como éste, cuyo aspecto de vaqueros barbados-melenudos y cuyas influencias se encuentran en la música americana. Al parecer, su líder y cantante, Javier Vielba, se formó en Londres. Estudió filología inglesa -de ahí sus letras en el idioma de Shakespeare-, trabajó incluso como profe de english, hasta que decidió dedicarse al noble arte de la música. Dejo aquí estos enlaces con algunas de sus canciones emblemáticas, Shiralee y Runaway.

(Manuel Cuenya, cuenya.blogspot.com)

miércoles, 6 de abril de 2011

Dos planetas rockeros al alimón

Crónica Concierto Dos Bandas y Un Destino: Los Coronas + Arizona Baby Bilbao 2011 por LarrypasSi la clave de una noche de rock & roll es la fiesta y el desparrame, la noche bilbaína del sábado nos dio un ejemplo claro en un abarrotado Kafe Antzokia. Descargaba la gira “Dos bandas y un destino” o lo que es lo mismo, Los Coronas, reyes “mundiales” del rock, del surf, del western y Arizona Baby con su propuesta de raiz acústica, pasada por el tamiz de la velocidad y el descontrol. La cosa ejecutó en partes diferenciadas, pero cuando la diversión se apoderó de la sala fue con la conjunción de los dos planetas rockeros al alimón, en una única banda y con más gente en el escenario que en la parada del bus en hora punta.

Crónica Concierto Dos Bandas y Un Destino: Los Coronas + Arizona Baby Bilbao 2011 por Larrypas
Dos bandas que salen a destajo desde el primer momento, en el que los ocho hacen una versión descocada del “Everybody knows this is nowhere” de Neil Young, que ya marca por donde van a ir los tiros. Musica de salón desmadrado, aliñada con una pantalla de video en la que no dejaron de mostrar imágenes de spaghetti western, toreras y de striptease retro, siempre al albur de la música del momento.

Crónica Concierto Dos Bandas y Un Destino: Los Coronas + Arizona Baby Bilbao 2011 por LarrypasLos Arizona Baby, combo vallisoletano de forajidos del rock, con sus pintas de tahures del Mississippi, tocados con bombín y de barbas desgreñadas coparon el escenario en primer lugar, dando rienda suelta a una suerte de rock & roll de desierto, sostenido sobre dos guitarras y percusión minimalista. Pasearon con orgullo canciones de su último disco “Second to none”, con una “Shiralee” de punta de lanza, descollante, abandonando las aguas turbias del vinilo y deslumbrando con un ritmo descarado, que nos recordó la vía “country punk” de Jason & The Scorchers. Los tres solos o con la ayuda de Javi Vacas al bajo, descollaron a gran altura y nos lleva a felicitar a los de LTI por su inclusión el la tarde sabatina del Azkena Rock. Esperemos que no les asuste las dimensiones del festival, aunque no tienen pintas.

Y si el trío barbudo nos divirtió, la salida de Los Coronas, sin paradas para afinar, recolocar, montar ni ostias en vinagre, marcó el inicio de la FIESTA. Ritmos tarantinianos, western paleto y toneladas de ritmo para un show que fue a más. Revisitaron el “Polk salad Annie”, mucho mejor que en el vinilo, saquearon a los Brincos(“Flamenco”), consiguiendo el 4º de rock por méritos propios. Esperemos que no logren el 5ª ya que, Fernando Pardo dixit, tendrían que separarse y volverse a juntar para hacer algo de pasta. Por allí se pasearon el fuzz pantanoso y el surf más luminoso, la rumba y el pasodoble cañí, de la mano, apoyados en una sección rítmica cual apisonadora, dos guitarras afiladas y un trompetista ucraniano que quería ser torero pero que, vistos los cuernos que gastan los morlacos, se pasó a la música que le aseguraba una vida, si no plácida, cuando menos más tranquila. Llegaron, tocaron y triunfaron. La gente estaba encantada, se dejaba las palmas de tanto aplaudir y eso que no sabían lo que se les venía encima.

Crónica Concierto Dos Bandas y Un Destino: Los Coronas + Arizona Baby Bilbao 2011 por Larrypas
Y tocaba la novedad de esta gira. Dos bandas y un objetivo: el despiporre vía versiones descacharrantes por la conjunción de las dos bandas sobre el escenario. Las que no sonaron muy bien, fueron apoteósicas. Revisitaron a los Seeds en “Pushing to hard” con el batera desgañitándose, nos noquearon vía Dead Kennedys con “Too drunk to fuck”, se tranquilizaron con “La Cárcel de Sing Sing” (estratosférica la trompeta oye), hicieron un medley de Elvis y nos descerrajaron una versión, llevada a su terreno, del “Wish you were here” pinkfloydiano con ecos a Sergio Leone.

Crónica Concierto Dos Bandas y Un Destino: Los Coronas + Arizona Baby Bilbao 2011 por Larrypas
No hay que augurarles un éxito que ya han cosechado con esta gira. Lo que cabe pedirles es que no decaiga.

(Larrypas, blog.rocklive.es)

jueves, 24 de marzo de 2011

Unos españoles con olor anglosajón

Dicen por ahí “el que busca encuentra”, y en la ociosa búsqueda de algo nuevo para mis oídos, después de andar rondando varias páginas una canción me frenó. Comencé a tintinear en aquel escritorio y conforme avanzaban aquellas armonías, más me gustaba, y lejos de alejarme decidí que debía investigar referente a esta agrupación.

¿Su nombre? “Arizona Baby”.

Enseguida di con un listado de sus canciones y mientras dichas melodías cruzaban de un lado a otro de esta oficina, no cabía duda, estos tres chicos provenientes de Valladolid, España, capturaban mis sentidos, haciéndome presa de su rock acústico lleno de matices folk y country, que recrean toda una atmósfera norteamericana, tan desértica y sureña como la mismísima Arizona, transportándote en un abrir y cerrar de ojos a ese lejano y salvaje territorio.

Esta agrupación, formada desde el 2003, se encuentra integrada por Javier Vielba (voz y guitarra), Rubén Marrón (guitarra) y Marcos Úbeda (percusiones), los cuales a base de esfuerzo y experiencia han sabido encontrar la fórmula de un estilo musical auténtico, de calidad y muy disfrutable, rompiendo así los estándares de su país sin olvidar sus raíces.

Hasta la fecha la banda tiene dos discos en su haber: “Songs to sing along”, el primero y auto-editado en el 2005, y “Second to none”, su material más reciente, el cual fue presentado en el 2009 bajo el sello discográfico de Subterfuge y producido por Paco Loco. Actualmente estos talentosos hombres de barba larga llevan su música en una gira por toda España, y así también, participando en diversos festivales de talla internacional, hacen que su popularidad crezca a pasos firmes con la energía desbordada en cada una de sus presentaciones.

Sin duda, Arizona Baby sabe lo que tiene y gracias a su sonido tan sencillo y lleno de genialidad, su futuro es bastante prometedor. Demuestra de una forma tan sencilla cómo la música es universal y lejos de encasillarse, atraviesa fronteras y continentes.

Escúchalos, ¿te gustaron?


(May Rovles, rovles.wordpress.com)

viernes, 11 de marzo de 2011

En un "film" de los Coen

Como recién salidos de una película del oeste de los oscarizados hermanos Coen, con una marcada estética yanqui y un acento sureño del mismísimo corazón de Texas, los vallisoletanos Arizona Baby convirtieron la Sala Zero de Tarragona en un saloon de los recurrentes spaghetti western de la década de los 70. Sólo faltaron las bailarinas de cancán.

Camuflados bajo unas barbas densas y pobladas y con una cerveza doble malta («doble hostia») bien sujeta, la banda de folk rock, muy cercana al country, se bastó con dos guitarras acústicas y unas percusiones muy básicas (batería de dos bombos, cajón flamenco y poco más) para dar un recital al más puro estilo Johnny Cash, Neil Young o Eagles... en versión española.

El trío liderado por Javi Vielba es fruto de una cultura anglosajona asumida como propia y adaptada a su entorno desde su más tierna infancia. Desde el cine a la literatura pasando por un montón de música. Con esta carta presentación, Arizona Baby cabalgaba por primera vez hasta Tarragona. Están de gira presentando su segundo disco 'Second to none', «el primero que hemos grabado en serio», aseguran. Han teloneado a Mark Knopfler o a Chris Isaak y han llenado salas por toda España en compañía de Los Coronas con su show mano a mano ‘Dos bandas y un destino’.

En Tarragona apenas congregaron a cincuenta personas. Fue un concierto íntimo, pero muy animado, de esos en los que no se puede parar de mover los pies. Con marchas fúnebres bailables, virtuosos solos de guitarra del Señor Marrón y rechinar de espuelas vaqueras. Con ron pero sin el humo de los cigarrillos –cuesta acostumbrase a una sala libre de tabaco–. Tocaron prácticamente todos los temas de su último trabajo: 'Shiralee', 'A tale of the west' o 'Runaway'. Y se atrevieron a experimentar con una versión de 'Wish you were' here de los británicos Pink Floyd.

(Javier Díaz Plaza, www.rockdelaurbe.com)

jueves, 10 de marzo de 2011

Entrevista a Arizona Baby por Cuerdasdeacero.tv

Javier Vielba, cantante del grupo Arizona Baby, responde a Luis, nuestro reportero que le preguntó sobre su carrera, sus discos y su gira conjunta con Los Coronas.

sábado, 26 de febrero de 2011

El nueco rock country viene de Pucela

Confieso que hace tres semanas no tenía ni pajolera idea de quiénes eran Arizona Baby. Por suerte, un amigo (concretamente, el novio de Arse xD) me pasó un videoclip de una de sus canciones y me comentó que tocaban en el CICCA, por si quería ir al concierto con él. Me moló tanto el vídeo en cuestión que acepté.

Fue la otra noche, en Las Palmas de Gran Canaria. Solo puedo decir que hacía mucho tiempo que no me lo pasaba tan bien en un espectáculo musical. Arizona Baby son un trío que toca rock acústico de estilo country. Únicamente son dos guitarras (una de ellas de acompañamiento) y percusión básica. El guitarra de compañamiento es a su vez es el cantante y el batería hace los coros. No necesitan nada más. Alucinante, en serio, cómo llenan el escenario estos tres chicos de, atención, Valladolid. Sep. Más papistas que el papa. Han sido teloneros de Mark Knopfler, el ex de los Dire Straits. Por algo será...

Cantan en inglés y su música tiene un ritmo y una armonía increíbles. Te transmiten buen rollo de forma instantánea. El guitarrista, Rubén Marrón (el señor Brown, como le llamó Javier Vielba, cantante) toca las cuerdas de la acústica como no se lo he visto/oído hacer a nadie. El batería, Hermo, nos deleitó con una sesión de máquina de lavar (ese instrumento compuesto de placas de metal que se toca poniéndose una especie de dedales en las puntas de los dedos) y la voz de Vielba suena muy yanki sin ser yanki.

La verdad es que recomiendo encarecidamente ir a verlos en directo. Para que se hagan una idea de lo mucho que me gustaron, me compré el CD a la salida. Como los tres salieron a firmar autógrafos, me lo llevé dedicado, al igual que la entrada. Mi compañero de concierto (seeeh, tras diez años yendo sola a casi todos los conciertos, encuentro a alguien de gustos afines T.T) se llevó el vinilo.

Sorprendente, refrescante y esperanzador que en España haya gente así, que se arriesgue y haga cosas fuera de lo común. Hoy estoy medio afónica (salimos todos después por ahí) y tengo sueño (mi sobri nos despertó felicitando efusivamente a su abuelo por su cumpleaños, a las siete de la mañana, así que he dormido cuatro horas), pero que me quiten lo bailado.




(Nisa Arce, nisarce.blogspot.com)

jueves, 24 de febrero de 2011

"Collage" tosco de ritmos salvajes

Tras lograr tres premios nacionales, compartir escenario con monstruos como Mark Knopfler y Chris Isaac y colgar el cartel de no hay entradas en importantes plazas españolas, el trío Arizona Baby llegó a la isla para ofrecer al público un exitoso brebaje sonoro que tiene sus fuentes en distintos estilos de ritmo salvaje.


El viernes 18 de febrero, a las 20.30 horas, el público grancanario pudo descubrir la fórmula con la que esta banda ha seducido a la crítica y el público españoles. Arizona Baby subió al escenario del Cicca para presentar su álbum Second to none. En acústico, con guitarras y percusión, volvieron a demostrar que tres son multitud. «Lo conseguimos echándole ganas, ensayando mucho y escuchando mucha música, formando una química entre los músicos que se transmite», indica Javier Vielba. El cantante anuncia que, en la cita de mañana, irán al grano e intentarán insuflar mucha energía al público.

«Tenemos unas claves claras en nuestro código genético. Crecimos con la música alternativa de los 80 y lo 90, con el grunge, el sonido Seattle y ciertas bandas inglesas y americanas», comenta Vielba, que confiesa el impacto que le produjeron los proyectos acústicos de Johnny Cash y Nirvana. A esas influencias hay que sumar muchas otras, sobre todo de bandas que cosecharon su rock, su country y su blues entre los años 1965 y 1972. «Siempre vamos a tender a ser una mezcla de muchas cosas. No somos un grupo de fusión. Más bien hacemos un collage tosco de tijera, pegamento y fotocopias. Cogemos cosas muy puras y las juntamos para que no resulte demasiado viciado, con un puntito clásico y transgresor, entre lo refinado y lo visceral, entre el pincel y la brocha gorda», explica Vielba cuya música coquetea con el folck, el hard rock, el punk, el blues, el country y la psicodelia. «Estamos muy contentos con nuestro sonido y seguimos ahondando en él», reconoce el vocalista que espera seguir en la carretera por mucho tiempo. «Queremos hacer música lo mejor posible y compartirla. Damos conciertos por el placer de hacerlo, como el que tocaba en los honky tonks, que iba con la guitarra en la parte trasera del coche para ir de sitio en sitio».

ESTRELLAS ARTESANAS Según Vielba, las bandas de éxito ya no gozan de lujos como las de los años 70. «Lo que toca es estar todo el día en la carrera, con los pies en el escenario y en la tierra. Ahora nadie se forra y se trabaja muy duro». El artista dice esta circunstancia propiciará que muchos «pintamonas» abandonen la música.

(Carmen Delia Aranda, www.canarias7.es)

jueves, 17 de febrero de 2011

Arizona Baby en la Sala Wah Wah

El pasado sábado día cinco actuaron en la ciudad de Valencia las bandas, hermanadas por temática y estética, Arizona Baby y Los Coronas. El caso es que recalaron en la sala Wah Wah, que con su reciente remodelación se hacía un tanto más cómoda y adecuada para disfrutar de buena música. Son pocos los cambios, un pilar menos, una barra que cambia de sitio y pequeñas cosas por el estilo que provocan que el espacio se haya vuelto más diáfano y con más facilidades para seguir a los artistas desde cualquier rincón del local. Por otra lado, el sonido fue excelente y pudimos disfrutar una gran noche de rock.

El caso es que el núcleo duro de corazones hambrientos, acompañado por sus fieles seguidores y mi bella mujer, nos acercamos a ver qué era lo que se cocía con el asunto ese de Dos bandas y un destino. El título de la actuación no podía ser más elocuente como adelanto de lo que nos íbamos a encontrar; rock sureño, western y un toque surfero que parafraseando el clásico de Redford y Newman nos llevaba de la mano hasta los sonidos más profundos de América. El problema que quizás no recordaban estos voluntariosos músicos es que los dos personajes de Dos hombres y un destino, título que toman como referencia, acababan muertos y este es un peligro, en el ámbito sonoro, con el que pueden encontrarse. Después explicaré este asunto, ahora me ceñiré a lo estrictamente musical.

La propuesta es sencilla. Los Arizona Baby no tienen bajista y Los Coronas no tienen cantante, parece que este asunto tiene fácil arreglo pues no tienen más que fusionar ambas formaciones. Sin embargo, la cosa no resulta tan sencilla. La actuación comienza de manera conjunta, todos los músicos en el escenario arremetiendo con un par de versiones que comienzan a calentar el ambiente. En este sentido el cantante de los Arizona maneja de manera prodigiosa su voz y sabe como levantar al público, destacó como gran maestro de ceremonias y cantante. Después ya se da paso a cada uno de los shows particulares, comenzando por los Arizona Baby que ponen sobre el tapete su único trabajo de manera prácticamente íntegra. Se presentan los tres miembros del grupo con un look western zarrapastroso, con enormes barbas y melenas y enseguida te dejas llevar por el soniquete de esta banda que rinde pleitesía a todo lo que huela a Estados Unidos. Destaca el cantante, que también hace las veces de guitarrista rítmico, y que maneja el tempo de la show. Se trata de un tipo que tras su frágil y desgarbada apariencia esconde un torrente de voz que manipula a su antojo para dotar de todo tipo de matices su actuación. Suena, sin lugar a dudas, todavía más redondo y completo que en el disco de estudio. Después está el señor Marrón, así es como lo presentaron, que se encarga de la guitarra solista. Lo de este tío difícilmente puede describirse con palabras, es una animal de la guitarra que realiza todo tipo de florituras con una acústica que hace sonar limpia y clara a pesar de los increíbles arreglos que hace a toda velocidad. Sin duda de los mejores músicos a los que he podido escuchar en directo. El último componente, encargado de la percusión, pasa más desapercibido pero resulta del todo necesario para el buen hacer del conjunto. Sin duda son unos tipos bragados en lo de los escenarios y se les ve con una propuesta que, aunque manida, es sólida y contundente.

Después vuelve a realizarse un baile de músicos y salen Los Coronas a actuar. Estos caen también en el rollo western pero con un toque hortera, a lo Dolly Parton, que desata un tufillo un poco rancio. De todas formas en seguida se ve que es una buena banda que combina un repertorio propio con versiones como Surfaris o Tito y Tarantula. Los problemas que tienen, para mi gusto, es que sus composiciones se hacen interminables y dan la sensación de caer en un bucle que solo se rompe con las paridas que el frontman suelta de vez en cuando sin venir a cuento. En definitiva, se me hizo bastante más pesado que los Arizona Baby.

Por último, a estas alturas ya habían superado las dos horas de concierto, vuelven a juntarse los dos conjuntos para terminar con unas cuantas versiones que son el colofón de la actuación. Aquí destacaron el par de temas de los Dead Kennedys, abanderados del punk americano de los ochenta, que adaptaron al peculiar estilo western de la noche.

Realmente fue una buena noche en la que disfruté de gratas sorpresas pero, siguiendo la analogía con el clásico Dos hombres y un destino, considero que los Arizona Baby deberían desvincularse de Los Coronas si no quieren terminar como Butch Cassidy y Sundance Kid; muertos al ser arrastrados a un final trágico.



(Nacho Valdés, corazoneshambrientos.blogspot.com)

martes, 25 de enero de 2011

Dos Bandas Y Un Destino en la Sala Modus

En la última semana de diciembre, una de las giras musicales más interesantes del curso hizo parada en Logroño para deleite de todos los asistentes. La capital de La Rioja recibió con un lleno absoluto de la reformada y re-inaugurada Sala Modus al proyecto conjunto de dos de las bandas con más marcada personalidad del panorama nacional; Arizona Baby y Los Coronas. Estos dos grupos han decidido unir sus fuerzas y, primero con un pequeño single de cuatro temas publicado en una preciosa edición con doble portada en vinilo, y después con una larga e intensa gira, han encontrado una buena manera de animar a la gente a acercarse a sus conciertos a sudar de lo lindo con ellos.

La Sala Modus, un nuevo local logroñés que apuesta por la música en directo, esperaba abarrotada a que los miembros de las dos bandas arrastrara en un tsunami rockero al ansioso público y, sin hacerse esperar demasiado, irrumpieron en el escenario los ocho músicos que están dando la vuelta a la geografía española. Arrancaron el concierto a lo grande, con todos los componentes de los dos grupos tocando codo con codo y demostrando que, si cada uno sabe lo que tiene que hacer, nunca hay demasiados músicos sobre el escenario. Después de tocar un par de temas juntos, Los Coronas se retiraron dejando solos a los tres miembros de Arizona Baby, que durante un buen rato nos regalaron lo mejor de Second to none, el disco que les ha dado el empujón definitivo y los ha situado en la primera línea de fuego. Acto seguido, los amigos de Los Coronas fueron uniéndose a los Arizona Baby poco a poco, siendo el primero Javier Vacas (bajista) y siguiéndole después sus compañeros. Volvieron a tocar juntos durante otro buen rato y, esta vez, fueron los vallisoletanos los que abandonaron el escenario para que Los Coronas se lucieran a golpe de guitarra y ritmos trepidantes. Una vez más, después de que Los Coronashicieran vibrar al público logroñés, los chicos de Arizona Baby volvieron al escenario y, esta vez sí, estuvieron tocando juntos hasta el -apoteósico- final.

Los Arizona Baby estuvieron como siempre; brillantes. Ya habían pasado por Logroño en el Actual 2010 y prometieron que volverían, y vaya si lo hicieron, a lo grande además. Javier Vielba (por cierto, celebraba su cumpleaños esa noche) demostró que es uno de los mejores frontman que uno puede encontrarse (además de ser todo un personaje), y el Señor Marrón volvió a dar toda una exhibición del manejo de las seis cuerdas.
A Los Coronas, para ser sincero, apenas los había escuchado antes del concierto, pero desde esa noche me declaro un fan incondicional de sus canciones, su manera de llenar el escenario y, por qué no, de sus camisas de vaqueros. Es una gozada ver a Fernando Pardo con esa mirada de furia mientras escupe sus vertiginosos solos, Javier Vacas es uno de esos bajistas que llaman poderosamente la atención, Roberto Lozano es un auténtico animal con las baquetas, y el toque de distinción que le da a las canciones Yevhen con su trompeta hacen que Los Coronas sean una banda con un directo absolutamente espectacular.

En cuanto al repertorio, el proyecto de Dos Bandas y un Destino consiste en versionar algunos de los temas más importantes de la historia del rock, y a lo largo de las casi tres horas de concierto pudimos disfrutar delSecret Agent Man de Johnny Rivers, I fought the law de Sonny Curtis and The Crickets (el tema con el que cerraron), Wish you were here de Pink Floyd (mi favorita), Too drunk to fuck de Dead Kennedys, Runaway deDel Shannon, La cárcel de Sing Sing de Alci Acosta y otros muchos temas de Elvis o Black Sabbath entre otros muchos. Súmenle a esto los hits de Secon to None (Ouch, Runaway, Shiralee...) y las espectaculares versiones de Pumpkin and Honey Bunny/Misirlou (tema central de Pulp Fiction) o de Flamenco de Los Brincosque se marcaron Los Coronas y el resultado es infalible; toda una lección de rock que nos dejó a todos absolutamente exhaustos.



(Mikel, sextohombredigital.blogspot.com)

lunes, 24 de enero de 2011

Mejor disco de country-western

"Second To None" es simplemente el mejor disco de country-western... ¡facturado en España! En efecto, en 2009 tres barbudos de Valladolid agarraron sus guitarras y nos obsequiaron con esta joya en formato acústico que huele a desierto, polvo, frontera, humo y alcohol. Muy recomendable.


(Lovecrafto, rhinestonemusic.blogspot.com)

jueves, 20 de enero de 2011

Dispararon de lo lindo

Arizona Baby… ¡Gracias por no tomar el desvío a la izquierda!

Como el insoportable conejo dentudo, en algún momento de su existencia Arizona Baby debió de equivocar su camino y no tomar el desvío a la izquierda en Albuquerque; así, en vez de nacer en algún polvoriento rincón de Nuevo México, les dio por hacerlo en la más húmeda Valladolid. Sin embargo, por su mezcla de rock acústico sureño y folk de épica western, es más propio de ser escuchado en la tambaleante furgoneta-cocina de metanfetaminas de Breaking Bad que en la Cuenca del Duero.

Dos guitarras y una batería. Nada más. Mejor dicho, todo lo demás. Porque han hecho el mejor disco que se podía hacer. Y lo que pudieron hacer ha sido mucho, muchísimo. Acercarnos todo un mundo de rastrojos, polvo, raíces mascadas y quemaduras por el viento y hacerlo nuestro (que tan lejanos estamos) como sólo han sabido hacerlo el Ennio Morricone de los mejores tiempos y Calexico. Sentimos sus historias: nos mostramos altaneros conShiralee, regalazo de rock de ritmo de metralleta, que sigue con la trepidante obertura del pacto de fidelidad de The truth, la leyenda A tale of the West (a punto he estado de escribir Once upon a time in the West) o la confesión de Ouch!. Su Second to none es una sensación de algo nuevo al oeste del Pecos y a ambas orillas del Pisuerga.

Si tienen la oportunidad de verlos en la gira Dos bandas y un destino, conjunta con Los Coronas, no la desaprovechen. Estuvieron en Málaga. Y dispararon de lo lindo.

(Jesús Martín Camacho, www.revistadiscobolo.com)

lunes, 17 de enero de 2011

Excelente material acústico


Otra banda que visitó México el año pasado fueron los españoles de Arizona Baby.
En su momento ya hablé mucho de su concierto así que sólo puedo agregar que también trajeron un par de discos para vender.
El primero es Second To None, segundo en la carrera de este trío de barbudos vaqueros campiranos.Un excelente material acústico que suena seco, a desierto y Sol.
Cantan en inglés pero lo hacen demasiado bien, incluyeron las letras de sus temas para que cualquiera las pueda cantar y canciones como "Ouch!", "The Truth" y "Shiralee" no me las he podido sacar de mi mente durante mucho tiempo.
Lo editó la Subterfuge Records, ecléctica disquera independiente española.




Y este fue el segundo álbum que trajeron a la venta los de Arizona Baby.
Se trata de un EP que grabaron junto a sus compatriotas Los Coronas, todos juntos como si fueran un sólo grupo.Vienen 4 covers, hicieron versiones de temas de Pink Floyd, Dead Kennedys, Del Shannon y Alci Acosta.
Pero lo extraño o fuera de lo común es el sonido porque no suenan ni a Los Coronas ni a Arizona Baby. En conjunto lograron algo único y diferente, lo más distintivo es la trompeta del ucraniano Yehven Reichkalov de Los Coronas que por momentos suena demasiado a un
mariachi mexicano.


martes, 28 de diciembre de 2010

Entrevista con la "Indio TV"

Aqui una entrevista bien chida con la 'Indio TV' mexicana. Hablamos de influencias, bandas españolas que nos molan, cosas raras como "tuirer" o "stwoner rawk", lo divino, lo humano y, aprovechando los consejos a pie de imagen, recomendamos que en estas fechas "eviten el exceso"...


jueves, 23 de diciembre de 2010

Arizona Baby en SalottoLive (Parte I)

Concierto exclusivo que ofreció Arizona Baby en SalottoLive el 25 de Noviembre de 2010.


martes, 14 de diciembre de 2010

¿Frío?. No con ellos en el escenario.

La Ciudad de México es una nevera gigante, el invierno está en su máximo apogeo y salir a la calle sin una buena dotación de ropa abrigadora es auténtico masoquismo.
Pero la noche de anoche, los integrantes de Arizona Baby nos transportaron al viejo oeste con todo y botas vaqueras.

El lugar elegido fue la Terraza del Centro Cultural de España, ubicado en el corazón de la ciudad.
Ya bastante noche hicieron su aparición los 3 integrantes de Arizona Baby. Se ve una batería bastante sencilla y un par de guitarras acùsticas.
En primer lugar, la imagen de los integrantes puede engañar porque no encaja con el tipo de música que tocan.
Javier lucía unas botas vaqueras junto con una playera de Queens of the Stone Age y una melena como de integrante de Lynyrd Skynyrd, mientras que el señor Marrón tiene una enorme cabellera y por su perforación de la ceja, parecería más como integrante de un grupo metalero nórdico de esos que queman iglesias.
El inicio no pudo ser mejor, empezaron con una versión vaquera de “Ghost Riders in the Sky” y a media canción la entrelazaron con “The Good, the bad & the ugly” de Ennio Morricone. Desde ese instante se pre visualizaba una noche caliente al estilo campirano del viejo oeste.
Cuando interpretaron “Ouch!”, tema de su segundo álbum, Javier demostró que las botas de vaquero también tenían una utilidad, usando el suelo de madera del escenario como si fuera bailarín de tap, comenzó a estrellarlo con sus botas logrando uno de los momentos estelares de la noche. Continuaron los temas su segundo álbum y ahora fue turno de “Runaway” y “A Tale of the West”. Luego fue momento de un cover y más precisamente de la versión que le hicieron a Pink Floyd y su “Wish You Were Here” que grabaron en conjunto con Los Coronas este año en su natal España.
Extrañísimo cover en donde le cambiaron completamente el sonido al tema original y ahora la transformaron en la canción ideal de unos bandoleros asalta pueblos. Siguieron con los temas de su segundo LP y ahora fue turno de “The Truth” con todo y su distintivo inicio de guitarra y de la bluesera “Muddy River”.
También hubo un pequeño duelo de guitarras en donde el señor Marrón demostró sus habilidades en las 6 cuerdas. Toca con una maestría y una perfección cada nota, además es bastante extraña la forma en que se retuerce mientras toca su guitarra acústica. Pareciera como si fuera el líder de un grupo de metal y estuviera tocando un kilométrico solo de guitarra. Su estilo encontró un término medio entre el blues, el country y el metal.
El grupo se despide pero los gritos y aplausos del público los hace regresar a tocar en 2 ocasiones. Primero tocan “Shiralee” que es probablemente el tema más “conocido” de ellos en este lado del planeta y que suena bastante bien en vivo y finalmente concluyen su concierto con un clásico del rock & roll, “Lucille” de Little Richards. Mejor imposible.

Muy buen concierto, Arizona Baby vino a refrendar el porque se les considera una de las nuevas promesas musicales en España.
¿Frio? No con ellos en el escenario.



(Shock, http://musicainclasificable.blogspot.com)