jueves, 10 de junio de 2010

Éxitos de verdad a base de mucho trabajo

Poco podemos añadir a lo que ya se ha publicado en diferentes medios sobre el festival Valladolindie, su XV aniversario y su fiesta de clausura. Sólo sumarnos a la enhorabuena por continuar después de todos estos años manteniendo un más que decente nivel musical, entendiendo el “indie” o la independencia no como una referencia estilística sino como una actitud o una posición ante el negocio de la música, al margen de los circuitos de música de consumo masivo. Muchísimos grupos, muchos estilos han desfilado por el Valladolindie a lo largo de todos estos años. Hemos tenido grupos que luego fueron alcanzaron gran popularidad y otros que nunca llegarán a ser “primera fila” de ventas pero continúan en la brecha defendiendo su propuesta y haciendo que la música rock y pop sea algo vivo y con capacidad de sorpresa.

A lo que vamos, el menú del banquete del sábado consistía en dos platos fuertes, dos primeros platos, uno local y otro nacional. Ambos repetían en Valladolindie, son ya amigos del “festival más largo del mundo”. Y ambos entendieron que se no se trataba de un concierto más sino de una celebración en la que había que se imponía compartir escena con otros protagonistas de la escena musical pucelana.
Arizona Baby son probablemente el grupo que más éxito ha logrado en el panorama nacional en los últimos doce meses. Hablo de éxitos de verdad, no de noticias inventadas por algún medio afín. Tienen todo a lo que puede aspirar un grupo independiente, y todo lo han conseguido a base de mucho trabajo, de moverse mucho y de aprovechar las oportunidades que se les han presentado. Han llenado además una necesidad musical de sonidos orgánicos, de música directa tocada con guitarras de palo y voces crudas, exenta de toda pose y afectación, sin pretender descubrir el universo pero trabajando duro su estilo como quien ha encontrado un filón de oro en una mina abandonada. Luego, han tenido la suerte de convertirse en fenómeno “de moda” lo quieran o no, han caído en gracia a los medios de comunicación, tienen una imagen llamativa y “vendible” a la vez que muy sencilla. No me extrañaría nada que les estén tentando con ofertas de muchos ceros.

Con cierto retraso sobre el horario previsto y con su desparpajo y soltura habitual salieron los Arizona para hacer los temas de su último y brillante disco, “Second to none”. La gente por supuesto entregada y ellos ya curtidos en un repertorio familiar y querido para la mayoría del respetable. Tuvieron además el detalle de sacar a la palestra varios de los músicos que se están moviendo en el ambiente de garitos musicales de Pucela: Angel Román, Garú, Angel Stanich, para acabar invitando al grupo Dehra Dun al completo, con el que cerraron marcándose unas estupendas versiones, entre ellas “Cold Turkey” de John Lennon.

Sex Museum hicieron una vez más su defensa del ultra-rock, rock duro sin concesiones ni a la galería ni a los tímpanos frágiles. Para mí lo mejor fueron los invitados, nada menos que Urbano Canal (Harla Horror), Jorge Bumper (The Panteras), Roberto Terne y Arizona Baby de nuevo. Versiones de los Dictators, Tom Petty, una extraña mezcla de Deep Purple y Beastie Boys que clavaron con Jorge…

Allí nadie quería ni podía parar. De hecho creo que la fiesta continuó y continuó y continuó una vez cerrada la actuación. No me extraña, me alegro por todos los que participaron y los que disfrutaron con esta celebración. Enhorabuena y feliz cumpleaños! A seguir así.

El trío pucelano nos descubre algún secretillo de su vida en la carretera en un vídeo exclusivo.


(Rafa Chail, valladolidwebmusical.org)
(Video, Mondosonoro.com)