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jueves, 12 de marzo de 2015

Arizona Baby vuelven de manera triunfal a la Sala Wah Wah

LA NOCHE DEL 20 DE FEBRERO EN VALENCIA PROMETÍA SER UNA GRAN NOCHE PARA LOS AMANTES DE LOS SONIDOS MÁS AMERICANOS COMO EL COUNTRY, EL ROCK DE RAÍCES Y EL BLUEGRASS, Y PARA NADA CREO QUE NINGUNO DE LOS ASISTENTES SALIERA DECEPCIONADO DE LA CITA.

Badlands fueron la primera banda en salir al escenario. Para mi sorpresa se trataba de una banda de bluegrass con banjo y violín incluidos que tocaba música tradicional americana, o lo que es lo mismo, el aperitivo perfecto antes de que Arizona Baby salieran a tocar.
El grupo valenciano aprovecho el poco tiempo del que disponían para tocar varios clásicos americanos dándoles su sello personal y demostrando que son una de las mejores bandas locales emergentes, lo que les valió más tarde la felicitación del propio cantante y guitarrista de Arizona Baby, Javier Vielba.

Después de la gran actuación de Badlands era el turno del trío vallisoletano; Javier Vielba, Señor Marrón y Doctor Tosco llegaban a la capital del Túria a presentar su disco más experimental y psicodélico hasta la fecha, Secret Fires, y así empezaron su descarga enlazando dos temas de su nuevo LP, “Real Lies” y el single “New Road”, demostrando que los nuevos temas van a funcionar en directo a la perfección.
Inmediatamente después Rubén Marrón, que estuvo inmenso durante toda la noche, se arrancó a tocar el espectacular solo del tema “The Truth”, de sobra conocido por la mayoría de los allí presentes.

Poco a poco siguieron cayendo tracks de su último disco como “Here Today, Gone Tomorrow” que a mí me ha parecido desde el principio que tiene un sabor añejo a rock de los 50, sobretodo en cuanto a voz se refiere; también “Create Your Own God”, que fue definido textualmente como “el resultado de tomar clases de filosofía en el instituto y que un colega traiga porros”, “Owners Of The World” o “Time To Go”, que me pareció mucho más vistosa en directo que en el propio disco.

Los cortes de Secret Fires continuaron siendo la nota predominante en el concierto (por algo están en la gira de presentación del mismo), sonando “My Love”, la sesentera “Owners Of The World” (con slide incluido) o la añeja “It Helps If You Sing”.
Hubo también tiempo durante el concierto para temas más antiguos como “Dirge” o la versión del clásico de Merle Travis, “16 Tons” (16 Toneladas), que a pesar de tener una sonoridad bastante diferente a los temas del último disco, casaron a la perfección con los temas más nuevos.
Ya hacia el final de la noche Javier Vielba (que ejerció a lo largo de toda la actuación de auténtico maestro de ceremonias, demostrando ser un frontman más que solvente, entrelazando historias con bromas entre canción y canción), empezó a tocar en solitario el nostálgico medio tiempo “Don’t look back (on yesterday)” para que terminara uniéndose toda la banda.

Por último, los pucelanos reservaban para los bises su particular himno “Shiralee”, tema estrella sin duda del disco Second To None, y “Secret Fires”, con el cuál el potente trío se despedía de Valencia hasta muy pronto, dejando claro que en directo siguen sin tener rival dentro de su particular estilo.


(Carlos Guijarro Gallego, www.elukelele.com)

martes, 17 de febrero de 2015

Arizona Baby en la Sala Wah Wah

Nuestros amigos de Andsons están más activos que nunca y nosotros lo celebramos ya que eso es sinónimo de música de calidad en Valencia. Si hace unas semanas nos traían a Tulsa, en este mes de febrero nos traen otros dos auténticos grupazos, Arizona Baby y Cowbell. Pero de los segundos ya hablaremos más adelante y es que lo más próximo es la visita de Arizona Baby, una banda que no suele fallar cada año en Wah Wah, cosa que agradecemos ya que tienen uno de los mejores directos del panorama musical nacional y ya si vienen a presentar un discazo como este Secret Fires, pues doble alegría y doble de agujetas que tendremos al día siguiente y es que bailar y saltar frente a los de Vielba es algo obligado.

Les acompañarán una de las bandas revelaciones del pasado año y del que nos ocupa, Badlands, banda de un estilo muy compatible al de los Arizona Baby es que premia el folk y los sonidos sureños en su repertorio. Acaban de ganar el concurso de nuevas bandas organizado por Murray Club y os recomendamos no perderoslos aunque eso implique cenar antes. Os aseguramos que merece la pena ir pronto el viernes.

El precio de la entrada es de 11 euros (gastos incluidos) a través de movingtickets. La hora de apertura de puertas está programada para las 22:30h.




(Mike, www.lagramoladekeith.com)

martes, 9 de octubre de 2012

Crónica concierto en la Sala Wah Wah

Celebrar cumpleaños siempre es motivo de alegría, más aún cuando se trata del cumpleaños de unos amigos como los de la Sala Wah Wah de Valencia. Había que brindar por los 12 años en algo tan complicado como liarla (en el buen sentido) en la escena musical valenciana. Unas celebraciones que se iniciaban la noche del viernes con el concierto de The Noises, Dinero y los locales Helsinki y que unas horas después se vestirían de gala, o almenos de negro, para recibir al trío de paladines de, rock. De este modo es como los vallisoletanos Arizona Baby fueron los encargados de cerrar un fin de semana en la que esta entrada en la adolescencia de los 12 años se convierte más bien en la madurez de un camino andado, compartido y disfrutado de los compañeros de la Sala Wah Wah.
 
Así que este aire festivo, que no solo implicaría un riguroso brindis por la sala, sino también por uno de los componentes de la formación, Rubén (Señor) Marrón, fue el denominador común para una noche de rock árido y de tormentas rítmicas anclado en la mejor tradición americana. “Songs to sing along”, “Second to none” y “The truth the whole truth and nothing but the truth” (este será su próximo EP que publicarán el 16 de octubre), saltaron al escenario de la Sala Wah Wah con toda la tranquilidad que les caracteriza pero con la certeza de la conquista.

Los “barbacas” que retan a duelo a los Violent Femmes, que la toman con Kraftwerk con “The model” y que terminan de alterar a los presentes con un “Lucille” reversionado tras el legado de Little Richard. Esos son Javi (voz, guitarra), Rubén (guitarra) y Guille (percusión). Sin sorpresas fueron los culpables que desde ese “Sunday” que abría su concierto el público se entregara en una ceremonia de rock destilado pero con raiz, sureña en ocasiones, con tintes blues en otras y con un boogie a lo Willie Dixon imprescindible. Y es que la presencia no hace al músico, y las barbas, las cadenas o el chaleco a lo sheriff de Arizona Baby Ville no evitan que incluso la electrónica alemana pueda tener su hueco en su repertorio... Mancillada y llevada a su terreno, por supuesto, pero brillando en esa letanía de desiertos y slides.
 
Sobrios y contundentes, Javier y los suyos siguieron esa máxima que les caracteriza como es la franqueza escénica de todos los temas de su setlist. Desde el “Sunday” al “The truth” pasando por “Dirge” o ese “Shiralee” con efecto vocal incluido iban desgranándose sin prisas y dando lugar también a compartir parte de la filosofía “arizonababyana”... Y es que, la máxima del show podría ser esa frase de Javier: “En la vida en general, ante la duda, más guitarra”. Y más guitarra, desde luego, se rompan o no las cuerdas en mitad de una canción.
 
Un show que volvió a demostrar que no es necesario un gran despliegue de rutilantes medios para poder sentenciar una noche de calidad musical. Dos guitarras y la percusión son suficientes para que la energía de los tres vaqueros fluyera de inicio a fin del concierto. Una fiesta de cumpleaños de las divertidas con una lista de invitados de lujo.
 
Del Shannon no podía faltar en el setlist de los Arizona Baby, tema que ya compartieron sobre el escenario con Los Coronas en esa unión por lo civil que fue Corizonas. Así que este “Runaway” no huyó de la esencia de los Arizona y también formó parte de los 12 años de la Sala Wah Wah que compartimos junto a los compañeros de Let's go promociones. ...Y que lleguen 12 más... ¡Jijah!.
 

 
(Amalia Yusta, www.alquimiasonora.com)

miércoles, 3 de octubre de 2012

Arizona Baby en la Wah Wah

No sólo de Corizonas vive Arizona Baby. Aunque el último disco de los vallisoletanos, Second to none, sea anterior a los dos entregas de su combo con Los Coronas, los chicos de Arizona Baby han decidido no perder su autonomía y subirse al escenario del Wah Wah para celebrar el 12 aniversario de la sala valenciana.

Sus dos discos, con un evidente componente de música norteamericana de raíz, tienen reminiscencias, no sólo de sus compañeros de viaje Los Coronas, sino de Crosby, Stills, Nash & Young y aledaños. Arizona Baby es un grupo de corta discografía, pero sólida carrera y cuyo directo suele hacer las delicias del público.

El 6 de octubre a las 22.30 h tendremos la oportunidad de verlos. La N flotante, cómo no, también estará allí.



(http://www.lanflotante.com/2012/09/24/arizona-baby-sala-wah-wah/)

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Crónica Sala Wah Wah, 11-11-11

Algunas voces auguraban el fin del mundo para el 11-11-11. Uno, que ya ha vivido muchos supuestos apocalipsis, ya no presta atención a esas cosas. Sin embargo anoche, a punto de dar las doce campanadas que separaban el viernes del sábado, tuve mis dudas. Creo que jamás había visto una sala pequeña tan repleta de gente, y además disfrutando tanto con un concierto. Y es que se podrá discutir sobre si realmente hacía falta un disco conjunto de Coronas + Arizona Baby, si hemos perdido dos bandas o hemos ganado una, si Fernando Pardo nos gustaba más como incansable speaker o en el discreto segundo plano que ocupa ahora… Pero no seré yo quien lo haga: estoy plenamente convencido de que Corizonas es lo más grande que le ha pasado a la música española en muchos años. Lo intuía antes de verlos en directo, y anoche tuve la confirmación en el segundo concierto (nos perdimos a Jorge Drexler el lunes) de este esperanzador I Festival Urbano de Valencia que tanta vida le dará a la ciudad este mes de noviembre.

Un poco más tarde de la hora anunciada, a ritmo de una exquisita introducción instrumental de Rubén Marrón, los miembros de Corizonas (7 en esta ocasión, faltaba Sergio Hermosilla) fueron poco a poco tomando el escenario y a
arrancaron con dos canciones de su espléndido álbum The News Today, “Hey hey hey (The news today)” y “The Falcon sleeps tonight”. Desde el principio dejaron claro que sus composiciones propias no desmerecen junto a sus ya míticas versiones y que Javier Vielba se ha convertido en un frontman espectacular capaz de reventar la sala simplemente mirando a la gente por encima de sus gafas. Pero lo que más claro quedó es que Corizonas ahora son un verdadero grupo, una banda compenetrada y que ha conseguido que la suma de sus sonidos dé unos resultados no solo deliciosos sino también con una personalidad propia y definida. Así sonaron “Hotel room”, Thieves & liars”, “I wanna believe”… Las piezas que más recuerdan a los grupos originales son la instrumental “El Rancho” o las muy Arizona Baby “I Am (what I am)” y “Nothing is sacred”.

Por supuesto no podían faltar sus tremendas versiones, siempre retocadas, siempre con vida propia. De su admirado Neil Young nos regalaron, como viene siendo habitual, “Everybody knows this is nowhere” y juraría (aunque no estoy seguro) que también “Mr.Soul”, al menos en parte. “Runaway” (Dion) sigue siendo un bombazo, “Supernaut” (Black Sabbath) es sorprendente y “Too drunk to fuck” (Dead Kennedys) cerró el primer bis y fue coreada por toda la sala como si realmente no fuera a haber un mañana. Mención especial para “Wish you were here”, claro...

El segundo bis se hizo de rogar por unas molestias en la garganta de Javier, pero salieron y lo dieron todo con una enorme “Shiralee” durante la cual hubo invasión de quinceañeras en las primeras filas, algo que me recordó peligrosamente a los últimos conciertos de Love of Lesbian. Una lástima porque “Shiralee” me parece que puede significar para el gran público algo similar a lo que en su día “Judas el miserable” de La Frontera, pero no me gustaría que ese salto llevara consigo también las indeseables consecuencias de la fama selectiva, esa que lleva a ciertos fans a estar todo un concierto charlando por el móvil para meterse a empujones en la primera fila cuando suena la (posiblemente) única canción que conocen del grupo.


Estaremos atentos al devenir de Corizonas. ¿Aguantarán juntos mucho tiempo? ¿Habrá lucha de egos? ¿Llenarán estadios? ¿Tendremos pronto politonos de “Shiralee” para las niñas? ¿Conseguirán que el gran público los conozca, y que el público mediano no los encasille como grupo de versiones (algo que sería bastante injusto), o como grupo de directo (algo más razonable, pero que tampoco sería demasiado justo)? ¿Seguirán actuando por separado Coronas y Arizona Baby? No sé las respuestas, pero apuesto porque en las posibles próximas giras ya no les podremos ver en locales pequeños, así que habrá que aprovechar esta (por cierto, valencianos: hoy repiten en la Wah Wah). Ya no son dos bandas, pero su destino sigue afirmándose brillante día a día.


(Fidel Oltra, muzikalia.com)

martes, 30 de agosto de 2011

Arizona Baby en el Festival Urbano

Russian Red, Jorge Ilegal y Los Magníficos y Los Coronas & Arizona Baby son los primeros confirmados del cartel de este nuevo evento musical urbano. Un festival que se desarrollará en diferentes espacios de la ciudad como el Palau de la Música, el Teatro Olympia, la sala Wah Wah, Mirror o El Loco, para ofrecer una programación de conciertos de primer nivel a largo del mes de noviembre. Jorge Ilegal y Los Magníficos , Russian Red y Los Coronas & Arizona Baby son los primeros nombres confirmados del cartel del I Festival Urbano Valencia. Un experimento musical e itinerante que, apostando por eclecticismo y la calidad sonora, se desarrollará a lo largo del mes de noviembre de 2011 en diferentes espacios de la ciudad. La iniciativa parte de las promotoras valencianas El Caimán Producciones y Play Producciones que también serán las encargadas de dirigir y coordinar la primera edición del festival. Las fechas confirmadas son: el 4 noviembre Jorge Ilegal y Los Magníficos en la Sala Mirror; 11 y 12 noviembre Los Coronas & Arizona Baby y Chema Rey DJ en la sala Wah-Wah y el 12 de Russian Red en el Palau de la Música.

jueves, 17 de febrero de 2011

Arizona Baby en la Sala Wah Wah

El pasado sábado día cinco actuaron en la ciudad de Valencia las bandas, hermanadas por temática y estética, Arizona Baby y Los Coronas. El caso es que recalaron en la sala Wah Wah, que con su reciente remodelación se hacía un tanto más cómoda y adecuada para disfrutar de buena música. Son pocos los cambios, un pilar menos, una barra que cambia de sitio y pequeñas cosas por el estilo que provocan que el espacio se haya vuelto más diáfano y con más facilidades para seguir a los artistas desde cualquier rincón del local. Por otra lado, el sonido fue excelente y pudimos disfrutar una gran noche de rock.

El caso es que el núcleo duro de corazones hambrientos, acompañado por sus fieles seguidores y mi bella mujer, nos acercamos a ver qué era lo que se cocía con el asunto ese de Dos bandas y un destino. El título de la actuación no podía ser más elocuente como adelanto de lo que nos íbamos a encontrar; rock sureño, western y un toque surfero que parafraseando el clásico de Redford y Newman nos llevaba de la mano hasta los sonidos más profundos de América. El problema que quizás no recordaban estos voluntariosos músicos es que los dos personajes de Dos hombres y un destino, título que toman como referencia, acababan muertos y este es un peligro, en el ámbito sonoro, con el que pueden encontrarse. Después explicaré este asunto, ahora me ceñiré a lo estrictamente musical.

La propuesta es sencilla. Los Arizona Baby no tienen bajista y Los Coronas no tienen cantante, parece que este asunto tiene fácil arreglo pues no tienen más que fusionar ambas formaciones. Sin embargo, la cosa no resulta tan sencilla. La actuación comienza de manera conjunta, todos los músicos en el escenario arremetiendo con un par de versiones que comienzan a calentar el ambiente. En este sentido el cantante de los Arizona maneja de manera prodigiosa su voz y sabe como levantar al público, destacó como gran maestro de ceremonias y cantante. Después ya se da paso a cada uno de los shows particulares, comenzando por los Arizona Baby que ponen sobre el tapete su único trabajo de manera prácticamente íntegra. Se presentan los tres miembros del grupo con un look western zarrapastroso, con enormes barbas y melenas y enseguida te dejas llevar por el soniquete de esta banda que rinde pleitesía a todo lo que huela a Estados Unidos. Destaca el cantante, que también hace las veces de guitarrista rítmico, y que maneja el tempo de la show. Se trata de un tipo que tras su frágil y desgarbada apariencia esconde un torrente de voz que manipula a su antojo para dotar de todo tipo de matices su actuación. Suena, sin lugar a dudas, todavía más redondo y completo que en el disco de estudio. Después está el señor Marrón, así es como lo presentaron, que se encarga de la guitarra solista. Lo de este tío difícilmente puede describirse con palabras, es una animal de la guitarra que realiza todo tipo de florituras con una acústica que hace sonar limpia y clara a pesar de los increíbles arreglos que hace a toda velocidad. Sin duda de los mejores músicos a los que he podido escuchar en directo. El último componente, encargado de la percusión, pasa más desapercibido pero resulta del todo necesario para el buen hacer del conjunto. Sin duda son unos tipos bragados en lo de los escenarios y se les ve con una propuesta que, aunque manida, es sólida y contundente.

Después vuelve a realizarse un baile de músicos y salen Los Coronas a actuar. Estos caen también en el rollo western pero con un toque hortera, a lo Dolly Parton, que desata un tufillo un poco rancio. De todas formas en seguida se ve que es una buena banda que combina un repertorio propio con versiones como Surfaris o Tito y Tarantula. Los problemas que tienen, para mi gusto, es que sus composiciones se hacen interminables y dan la sensación de caer en un bucle que solo se rompe con las paridas que el frontman suelta de vez en cuando sin venir a cuento. En definitiva, se me hizo bastante más pesado que los Arizona Baby.

Por último, a estas alturas ya habían superado las dos horas de concierto, vuelven a juntarse los dos conjuntos para terminar con unas cuantas versiones que son el colofón de la actuación. Aquí destacaron el par de temas de los Dead Kennedys, abanderados del punk americano de los ochenta, que adaptaron al peculiar estilo western de la noche.

Realmente fue una buena noche en la que disfruté de gratas sorpresas pero, siguiendo la analogía con el clásico Dos hombres y un destino, considero que los Arizona Baby deberían desvincularse de Los Coronas si no quieren terminar como Butch Cassidy y Sundance Kid; muertos al ser arrastrados a un final trágico.



(Nacho Valdés, corazoneshambrientos.blogspot.com)

martes, 4 de mayo de 2010

Somos Arizona Baby, ¡Y vosotros también!

Casi noventa minutos duró el concierto de Arizona Baby en Valencia. En todo ese tiempo, los vallisoletanos, hijos secretos de Lee van Cleef, desgranaron su rock fronterizo de acantilados y serpientes de cascabel con el que lograron voltear una noche difícil.

Antes, el primer traspiés: los tesoneros anunciados, Southill, no pudieron comparecer. En su lugar, un dúo que en realidad es cuarteto se subió al escenario. Los valencianos Relevo de Plata, título perfecto para la ocasión, salvaron la papeleta aceptablemente y calentaron los motores del respetable, que acabó aporreando el "long lonely, lonely, lonely, lonely, lonely time" de Robert Plant en "Rock and roll".

No se acabó el mal fario con Arizona Baby. Se dejó ver incluso antes de empezar: acople mordoriano o mordorita, que llegaría a decir el propio Vielba, de cabeza casi todo el concierto con el sonido que lanzaba su Gibson a través del baffle que tenía a sus pies. Y, para colmo, fuera llovía. ¿Algo más? Una rotura de cuerdas (eso sí, solventada en tiempo récord). Sin embargo, bastó esa intro de carreras en pijama y camperas por el rancho que tiene "The truth" para catapultar el concierto.

La banda se vino arriba (geniales en todo momento Marcos y Rubén), y el setlist no le falló. Tres de los temas más vibrantes de Second to None salieron al rescate con la velocidad con la que una bala sale del cañón del Colt en un duelo al atardecer. "A tale of the west" (con preámbulo desértico), "Runaway" y "Ouch!" terminaron de voltear el sino de aquella noche. Vielba debió de intuir que aquella noche la iba a tener que levantar con sudor y sangre, y lo hizo; él lo llamará bailar, pero yo sólo veía una danza de la lluvia en toda regla. Además, juraría haber visto un par de apaches al principio de la noche…

El ritual fue tan bien que ni siquiera tuvieron que hacer el clásico juego previo del bis. En el mismo final de la espectacular "X´ed out" con la que se iba a cerrar la parte gruesa del concierto, Javier rompió una cuerda. Decidió apañarlo allí mismo, delante de un público que no tenía muy claro lo de pedir que volviera la banda cuando de hecho no se había ido. Ese aura de vendedor ambulante de brebajes milagrosos salió a relucir y lo puso fácil pidiendo "ruido" para "Shiralee", otro de los momentos álgidos en los que quedó patente la función salvadora de una frase en castellano en medio de una canción en el idioma de Shakespeare; el "¡allí estaré!" certificó la comunión definitiva entre la banda y el público. Tras esta conexión mística, "Muddy river" y un final explosivo con la "Lucille" de Little Richard, tras la que Vielba dijo aquello de "¡Somos Arizona Baby! ¡Y vosotros también!".



(jorge Salas, Muzicalia.com)