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martes, 12 de marzo de 2013

Corizonas, rock peludo

Notodo: Tras más de dos años de gira, y viniendo de géneros que no son para nada masivos, cantando en inglés y no habiendo experimentado tanto éxito con vuestros proyectos Arizona Baby y Los Coronas, ¿a qué crees que se debe el éxito que sí estáis teniendo con Corizonas?
Javier Vielba:
 Me da por pensar que al tener tan pocas cartas a favor, y teniendo tantos factores que, sobre el papel, deberían alejarnos del éxito, y sin embargo precisamente eso es lo que nos acabó haciendo más fuertes y llamado la atención. Y también creo que ha coincidido con un momento en el que el público estaba un poco harto de grupos poco espontáneos o que lo han reflexionado demasiado todo antes de ponerse a ello: un montón de sonidos sintéticos, conciertos que ni fu ni fa y un montón de sonidos predominantes en la escena alternativa que daban de lado otros, como los que podemos manejar nosotros (sonidos más orgánicos, más rockandrolleros: el “roll” es más importante que el “rock” para nosotros). Y creo que está bien que a través de nosotros mucha gente que también le gusta esto (o que le gusta lo que había pero también esto) pueda disfrutarlo y pueda acceder a ello. Y acabó llamando la atención eso: lo atípico de todo lo que representamos y ver que había un panorama demasiado limitado. 

NTD: Mencionabas el cansancio que pueda comenzar a tener el público de ese tipo de grupos que nacen de la premeditación, pensando demasiado todo. Corizonas siempre se ha entendido como un versus entre dos bandas que nace un poco de un “work in progress”, que depende más de la improvisación, del impulso. ¿Es el triunfo de ese método más natural y menos coreografiado?
J.V.: 
Sí, y además es que nuestra historia se define por la espontaneidad, la naturalidad, la honestidad, la urgencia… Somos más hijos del punk o del rock and roll más primitivo que de Trent Reznor: no hay tanto laboratorio, producción ni una búsqueda de un sonido completamente inaudito. No pretendemos aportar nada nuevo sabiendo que de esa pretensión vamos a conseguir algo nuevo, de alguna manera. Suena contradictorio pero es nuestro juego: ese rollo de “soy tan retro que soy moderno”. Son generaciones y generaciones de gente que han crecido en la música creyendo que ya estaba todo inventado y no acababan por inventar nada nuevo. Jimi Hendrix cuando hacía su música no estaba pensando en todos los grupos a los que acabó influyendo, sino en Little RichardChuck BerryThe Beatles… era un tío que estaba haciendo lo que le apetecía y no en cambiar el rumbo de la historia de la música. Y en España eso ha sido un gran problema que hemos tenido en la música: la gente ha querido ser tan original y tan artista que se han olvidado de ser artesanos y de aprender bien el oficio. Y al final ves músicos que tienen unas pedaleras enormes pero que no saben tocar tres acordes seguidos bien. La gente tiene que entender que hay que saber tocar bien primero; tener gusto, comprar discos, escuchar música, no oírla; conseguir asimilar tanto lo que oyes y mezclarlo con tu enfoque que al final suenes únicos. Y una vez que seas único el tiempo dirá si has inventado algo nuevo o no. Tú no tienes que ser prescriptivo y decir “vamos a sentarnos y mezclar cumbia con black metal y entonces será black cumbia y será la hostia porque los estudios de mercado lo dicen”. No puedes ser tan pretencioso porque la vas a cagar. Yo creo que lo importante es hacer lo que te salga, lo mejor que sepas y luego describirás qué es lo que ha pasado. 

NTD: Otra de vuestras bazas es que os juntabais dos grupos como Arizona Baby y Los Coronas. En España no se ve mucho ese ejercicio de colaboración entre proyectos. ¿Os sentís de alguna manera un supergrupo del rock independiente español?
J.V.: 
No, porque nunca fue la pretensión en ningún momento. La pretensión que teníamos era hacer un split, como se hace de toda la vida en un montón de escenas, sobre todo en el punk o en el garage. La idea era participar de ese intercambio bonito, pero luego una cosa llevó a la otra: salió una gira, se ha ido desarrollando un mayor repertorio de versiones, y una vez que las versiones te saben a poco y consigues que suenen a lo tuyo, ese sonido lo aplicas a canciones nuevas que son tuyas y originales y así hasta llegar a Corizonas. Lo de supergrupo sería que ahora se juntaran Neil Young, Chris IsaakEddie Vedder y Ben Harper. A nosotros creo que nos viene grande.

NTD: ¿Tú en particular has sentido algún tipo de presión extra al encontrarte como líder de un grupo que cada vez arrastraba más masas y sentir esa responsabilidad de componer el grueso del disco por una cuestión melódica o te sentiste cómodo?
J.V.:
 Me siento cómodo porque es lo que siempre he querido hacer. Me parece que ahora que estoy donde quería estar sería una pena acojonarse o sucumbir a la presión. Es como cuando el surfer que está esperando la ola de su vida, y por fin llega y la consigue coger; y está llegando a la cresta de esa ola y no sabe cuánto va a durar pero si se cae de la tabla se acabó ya, así que mejor ver lo que está por venir que caerse ya. Por lo cual mejor ver lo que está por venir que caerse. Vamos a llegar hasta el final de esta ola y vivir esta experiencia. Se podría decir que estamos en ese punto. Yo al ser un poco el foco de atención, si el novio de una chica le quiere partir la cara a alguno del grupo me la parta a mí y no al batería (risas). Quiero decir: no te puede asustar ese tipo de cosas. Cada uno sabe cuál es su función en el grupo, y yo tengo la gran suerte de estar bien arropado y respaldado, y ellos entienden que no es fácil mi posición pero consiguen hacerlo. No estoy para nada torturado: estoy a gusto, con ganas de hacer más canciones y conciertos, seguir creciendo y llegar hasta donde podamos. Muchas veces se dice que estamos viviendo un gran éxito, pero sinceramente, y como dice Sinatra, creo que lo mejor está por llegar. Queremos más. Si no se consigue, por lo menos se habrá intentado. 

NTD: ¿Y en ese sentido crees que ha sido beneficioso Corizonas para vuestros proyectos o puede llegar a ser un hándicap tanto para Los Coronas como Arizona Baby? ¿Tienes miedo a eso?
J.V.:
 No, porque tampoco pasa nada. Yo estoy seguro de que Paul McCartney es consciente de que The Beatlesson más importantes que su carrera solista, y no por eso va a estar infeliz el hombre. Si Corizonas es un dúo integrado por dos señores que uno se llama Arizona Baby y otro Los Coronas, pues fantástico: cada uno son los proyectos en solitario de cada uno con la ventaja de que luego se puede fragmentar en otros tantos. Es una especie de bomba racimo (risas). Podemos hacer un árbol genealógico bastante majo. Pero me parece bien: si triunfa el equipo también triunfa uno. Todo lo que sea ir para arriba es beneficioso. Lo otro sería que intervengan los egos y cuestiones que no interesan. De todos modos, estoy de acuerdo contigo en que puede pasar y que seguramenteCorizonas tenga más appeal para el público general; pero también te digo que para un público especializado tienen más rollito los grupos por separado. Siempre va a haber gente para todo. 

NTD: Recién hablabas de egos. ¿Hubo algún tipo de lucha de egos inter-bandas?
J.V.: 
No. Es como cuando queda toda la familia. Tú cuando estás con tu hermano en casa, de vez en cuando discutes: eso es lo que me pasa a mí con Rubén Marrón, que estoy todo el día: que siempre hay un puñetazo en la mesa o un pequeño cagoendios. Pero luego quedas con tus primos, tus abuelos y tus tíos (que es cuando quedamos con Los Coronas) y ahí nadie se pone a discutir: es más un momento de celebrar, poner música y comer bien. Nuestra quedada es como juntarte para una boda o un bautizo. 

NTD: Sois como un campamento gitano ambulante.
J.V.:
 (Risas) Sí, total. 

NTD: También se ha hablado mucho de la estética: todos muy peludos, ropa que parece el catálogo de tiendas de segunda mano de Malasaña, proyecciones muy rollo generación beat y americana… ¿Requiere Corizonas una coreografía más pensada de la estética, un trabajo extra al margen de lo musical o dormís en pijama de cantante country americana?
J.V.:
 No, lo que pasa es que nosotros somos así y vestimos así habitualmente. Lo único que a lo mejor entre semana te guardas las botas de serpiente para el concierto y usas las negras; o las camisas de bordados no la usas para irte de borrachera. Generalmente guardamos nuestras mejores galas para los conciertos, pero eso no está orquestado ni planeado. Es cómo es cada uno con su ropa. Sucede lo mismo con la música: hay una serie de acuerdos no escritos en lo musical que coincide que ocurre eso mismo con lo estético. Pero si de repente uno aparece con una camiseta fea, si no es uno es otro, le diremos “tío, ¿por qué no te has traído una camiseta más chula. Toma esta” y nos reiremos y listo. Nos lo tomamos tan a broma que es obvio: a nadie se le ocurre venir feo a tocar. Todo el mundo viene hecho un pincel porque sabe que si no los compañeros le van a vacilar. A tocar conCorizonas se viene guapo. Y con Arizona Baby lo mismo. Y Los Coronas tienen su uniforme, incluso. Donde sí que hubo un pacto uniformado y un acuerdo estético fue con la gira de Dos bandas y un destino; pero forma parte de una puesta en escena que mimas tanto como mimas los arreglos de una canción. Llevamos a un tío de gira, un videoartista de la leche (Héctor de la Fuente) que va proyectando en directo imágenes perfectamente sincronizadas con la música que está sonando en el momento. A mí es que me parece importante todo: si voy a ver un grupo de blues-rock con un bajo de cinco cuerdas me voy a mi casa, no me interesa, me da bajón aunque puede sonar un poco esnobista. Es como si vas a quedar con alguien y le huele el aliento: es majísimo pero me dan arcadas (risas). Hay que cuidar los detalles: la estética, el show, la puesta en escena, la forma de tu guitarra, cómo pones la cinta aislante en la correa si se te jode. 

NTD: Y dentro de toda esta estética tan heredada de la América de los 60 y 70, ¿qué hay de español? ¿Escucháis Camela en la furgoneta en vez de Steppenwolf o los Allman Brothers?
J.V.:
 En realidad no somos un grupo de “americana” o que estemos tan apegados a la herencia de Estados Unidos. Es la asociación más fácil de hacer. Supongo que pasaría lo mismo si los Zombie Kids utilizasen unos gorros peruanos: la gente diría que hacen tecno-clash andino o algo así. La gente se queda mucho en la estética. La esencia de las canciones es más internacional. Si acaso sí son españolas: hay un poso español de base. En cuanto empezamos a hablar de etiquetas me pierdo. ¿Qué es el rock español? ¿Rosendo? ¿Mago de Oz? Entonces nosotros no somos ni rock ni españoles. Que quede claro (risas). No queremos que nos pongan a hablar de esa gente: huimos de eso como de la peste. O de MareaLa Fuga

NTD: O sea que ir a tocar el Viña Rock ni de coña entonces…
J.V.: 
Nada. No nos interesa ni lo más mínimo. No queremos que se nos mezcle nada. ¿Qué es rock inglés? A mí me interesan los Jaybirds. Si me comparas con ellos, cojonudo. Con Black Sabbath, también. Si lo haces con Led Zeppelin, mal. ¿Qué es rock americano? ¿John Mellancamp? ¿Black Mountain

NTD: La gente os identifica más con esa estética Woodstock, los hippies, los beatniks, los diggers…
J.V.:
 A mí del rollo hippie me interesan los hippies satánicos: CovenBlack Widow, la Familia Manson. De lo que se considera hippie sólo me interesan dos discos de Grateful Dead o Jefferson Airplane. Cantamos en inglés porque manejamos un código anglosajón, hemos escuchado siempre música en inglés pero nos interesan mucho los sonidos de otras geografías pasadas por el tamiz anglosajón. Casi me interesa más un Pérez Prado o un Micky Baker que todos los grupos estos grandes del rock que todo el mundo tiene en mente. Me da miedo de que la gente nos vea como revivalistas que quieren reivindicar el rock de raíz. No. Nosotros no reivindicamos nada. Vamos a nuestra bola y pasamos de levantar banderas por nadie. ¿Qué es el rock? ¿Qué es el pop? ¿Qué es el funk? ¿Qué es el jazz? No lo sé. Para nosotros se trata de una actitud. Yo me quedo con mil cosas antes que con los Black Crowes, que seguramente se piensen que somos como un emulador suyo: mira, no tengo ni un disco suyo y la canción que más me gusta es una versión suya de Otis Redding (risas). ¿Qué soy: un farsante, un sacrílego, ahora todos los fans de Corizonas que les guste Black Crowes y Allman Brothers van a quemar nuestros discos; estamos vendiendo humo? No lo sé, pero en realidad nos la suda: nos gustan las buenas canciones, el buen gusto, la atemporalidad, que no haya fronteras, que no haya prejuicios, que haya sudor, que haya chicas y las chicas bailen, nos gusta ir guapos, nos gusta molar, meter un conglomerado en la coctelera y que salga totalmente personal. Porque también te digo una cosa: ningún grupo podría hacer lo que hace Corizonas de no ser los que somos en la época que somos en la circunstancia que estamos. No sé si somos mejores o peores, más americanos o más españoles o si tenemos sangre japonesa, pero desde luego somos únicos y tenemos una personalidad. Y todo lo demás son discusiones bizantinas. Porque además todo esto que te he contado hoy mañana te lo contaría de forma distinta: porque según el día me siento de una manera. Pero eso es lo bonito del arte: que ni siquiera un mismo grupo te gusta lo mismo un día u otro. Hay días que odio a Lou Reed y días que le chuparía la polla. 

NTD: Forma parte del discurso del rock and roll.
J.V.: 
Claro, ser impredecible, cambiante y que siempre haya un componente de farsa. Acuérdate del Gran timo del rock and roll, de los Sex Pistols. Decían “¿cómo se siente uno al saber que le han tomado el pelo?”. Eso es lo bonito del asunto. ¿Dónde estaría la gracia de Alice Cooper si no fuera porque él pasa de todo el rollo que le achacan? Antes pensaban que mataba bebés, y luego lo veías con Los Teleñecos haciendo el Drácula. No digo que nosotros seamos unos personajes al estilo de él, Kiss Marilyn Manson, pero sí que hay un algo de ello: nos mola que haya una stage persona y luego una persona. Me revienta mucho cuando te viene el típico fan que le flipa el ABC del rock y punto: es como que han comprado el pack. “A mí me gustan este, este y este. Es lo que me tiene que gustar, lo que dice mi camiseta y mi pelo largo”. Y se presupone que tienes que ser así. Y no, no somos así. Nuestro gran valor reside en asimilar lo que nos da la gana de lo que nos da la gana cuando nos da la gana, y que luego salga como tenga que salir. ¿Me gusta el neo-folk americano? Sí, pero no todo. Que me guste Little Wingsno significa que me tenga que gustar Bon Iver. ¿Me gusta el hard-rock? Sí, pero no todo. 

NTD: ¿Pero Notodo?
J.V.: 
(Risas) 

NTD: ¿Y en qué punto está Corizonas ahora mismo? Habéis hablado de una necesidad de cambio para no acabar hastiados. ¿Qué es lo que deben esperar vuestros seguidores a partir de ahora?
J.V.:
 Ahora la idea es hacer todo al mismo tiempo, a lo loco (risas). No sabemos muy bien si ponernos a grabar el próximo disco de Arizona Baby mientras Los Coronas presentan su nuevo disco que han grabado hace poco o si directamente ponernos a grabar el siguiente de Corizonas o todo a la vez. No lo sé. Pero es como funcionamos: hacemos las cosas y luego decimos “mira, he hecho esto”. Lo que sí te puedo decir es que hay una muy buena química con Corizonas y hay que aprovecharla. Entonces a lo mejor si no le damos continuidad se podría perder y sería una pena. Esperemos que la continuidad sea lo suficientemente constante para mantener la buena forma física y artística en la que nos encontramos ahora. 

NTD: O sea que todos aquellos que creían que Corizonas podía llegar a ser sólo un momento puntual de la unión entre dos bandas que vayan sabiendo que hay Corizonas para rato.
J.V.:
 Es que Corizonas es un grupo real. Es tan real como Arizona Baby o Los Coronas. Y con una identidad propia importante y fuerte como ellos. Para mí son tan importante Arizona Baby como Corizonas, y para el resto de músicos de la banda lo mismo. No es que “haya Corizonas para rato” sino que “hay Corizonas. ¿Cuántos discos duraremos? No lo sé, supongo que como cualquier otro grupo. Con Arizona Baby llevamos diez años y no sé si dentro de cinco o diez seguiremos juntos. Con Corizonas ocurre lo mismo. No tenemos ni idea, pero esa es la gracia. Mientras mole, seguiremos.




(www.notodo.com)

martes, 26 de febrero de 2013

"Arizona Baby estrena soltería"


Arizona Baby estrena soltería con la intención de aprovecharla al máximo. Tras independizarse de Los Coronas –con quien recorrió el país el pasado año como Corizonas-, el trío vallisoletano regresa al formato de rock acústico que le hizo despuntar hace unos años en la escena indie. Y lo hacen porque quieren y pueden, no porque la crisis y el IVA les obligue a hacer “recortes musicales”. “No vamos a dejar que cuatro mangantes nos agüen la fiesta”, declara tajante Javier Vielba, la voz y guitarra del tripartito que completan Rubén Marrón y Marcos Úbeda. Hoy presentan en la sala Espaciu de Teatinos 'The truth, the whole truth and nothing but the truth', un nuevo EP que les sirve de transición a lo que está por venir: un nuevo disco completo de Arizona Baby para 2013.
-¿Cómo llevan la independencia de Los Coronas?
-Bien, muy contentos de tener más actividad en Arizona Baby, que se echaba de menos. Y más viendo que el público responde. Hoy en día, que todo aparece y desaparece muy rápido, es muy agradable ver que sigue habiendo interés por lo que hacemos.
-¿Qué les queda de esa experiencia?
-Ha sido una buena influencia para nosotros juntarnos con compañeros de viaje como Los Coronas, gente con más años de experiencia que nosotros y que desde la independencia musical se han mantenido muchos años y ahí siguen. Demuestran que no hay que ser un superventas para dedicarse a este bello oficio de hacer música. Y eso es una gran inspiración para nosotros.
-De eso Arizona Baby también sabe mucho. ¡Llevan diez años con la banda!
-Sí, pero solo tres años dedicándonos a esto exclusivamente. Obviamente es muy difícil vivir de la música, y más en los tiempos que corren, y más en un país como España. Por otro lado, es esperanzador ver casos como Los Coronas o Sex Museum que han sabido encontrar su trinchera y seguir combatiendo desde ahí, con los lógicos altibajos que tiene la vida. No es un camino de rosas, pero hay grandes momentos que hacen que esto merezca la pena.
-En 2013 anuncian nuevo disco. ¿Seguirá siendo el 'sonido Arizona'?
-Aunque todo tenga su parentesco, cada trabajo tiene sus particularidades y sus rasgos identificativos que hacen único a cada disco. Nosotros lo que seguimos es dándole vueltas a la tuerca, pero tampoco nos gusta dar volantazos bruscos. No es hacer más de lo mismo, porque eso es estancarse y el agua cuando se estanca empieza a oler mal. Nos interesa seguir en movimiento, evolucionando, aprendiendo y sorprendiendo. El querer ser curiosos y avanzar no quita que también quieras seguir manteniendo una coherencia con lo que has estado haciendo hasta ahora.
-En el título hacen una reinvidación de la verdad: 'The truth, the whole truth and nothing but the truth'. ¿Hay mucha mentira
-Sería un poco estúpido no reivindicar la verdad, no creo que a nadie le guste vivir engañado o que le mientan. Pero parece mentira que haya que reivindicar la verdad. Por desgracia abundan las mentiras y los mentirosos en el mundo en el que vivimos, y parece que el título viene al pelo para esta situación... pero ya lo teníamos pensado desde hace bastante tiempo.
-Defienden la naturalidad de su música y de su estética. Dicen, por ejemplo, que visten igual arriba o abajo del escenario. ¿Se puede mantener en un mundo tan impostado y superficial como es el de la música?
-Pero, ¡ojo! Que a mí no me gusta ver a un músico en bermudas y chanclas en el escenario, me parece una falta de respeto por muy cómodo que vaya. Un músico tiene que saber estar. Antes me quedo con Kiss que con un tío en chanclas tocando comodísimo. Yo, desde luego, no me pongo a hacer flexiones con camisa de lentejuelas, pero para un concierto a lo mejor sí. No es una cuestión de ser más o menos auténticos, es una cuestión de saber dónde estás y a qué vas. Nosotros nos ponemos guapos para nuestro público y lucimos nuestras mejores galas en cada concierto. Eso no quita para que eso sea natural, no sea impostado, y sea parte de nuestro fondo de armario igual que lo es de nuestra personalidad. Para mí no es natural ir hecho un guarro a tocar.
-Con la subida del IVA, mover a una gran banda es muy complicado. ¿El formato acústico les beneficia en ese sentido?
-Somos supervivientes en esto de la música y te tienes que adaptar a todo. Pero tampoco vamos a dejar que cuatro mangantes nos agüen la fiesta. Si nosotros quisiéramos ahora ir con Corizonas… pues como si somos cincuenta en la banda. Lo haríamos como fuese para poder hacerlo. No es que ahora estemos tomando medidas anticrisis o haciendo recortes musicales, simplemente tocaba. Y estaba planeado desde hace más de un año.
-¿Hacen siempre lo que quieren?
-Se intenta (risas). Por ahora no se nos está dando mal.
-¿Alguna vez se ha sentido fuera de su tiempo? ¿Le hubiera gustado vivir en la América de los 60?
-Lo he dicho en alguna entrevista: Nosotros ni queremos ser americanos ni queremos vivir en los 60. A lo mejor la frase se puede terminar con un “aunque no me hubiese importado”. Lo malo de haber nacido tarde, si lo consideráramos así, es que me he perdido a Jimmy Hendrix en directo y no he visto a Brian Jones actuando, pero por otro lado tengo un catálogo mayor de música para poder escuchar y disfrutar, bandas fantásticas de los años 80, 90 y grupos actuales impresionantes. Como melómano y optimista, intento verle el lado positivo al asunto.
(Regina Sotorrío, www.diariosur.es)

miércoles, 20 de febrero de 2013

Los vaqueros vuelven a la ciudad


Ya os dijimos que los últimos vaqueros de la península vuelven a la ciudad con una sinceridad que deja sin palabras. Nos prometen, como obedientes acusados, The Truth, the whole truth and nothing but the Truth, así que nos hemos aprovechado de su buena disposición y les hemos acribillado a preguntas cual implacables sheriffs.Pongan la mano derecha sobre la Biblia que empezamos:
Modernícolas: Nuevo disco: ¿intenciones de cerrar una etapa y emprender nuevos caminos con The truth…?
Arizona Baby: En cierto modo, este último mini-álbum funciona como broche para lo hecho hasta ahora y es, al mismo tiempo, antesala de lo que está por llegar.
M!: ¿El artista tiene la responsabilidad de decir la verdad? ¿Necesitamos más verdad en el mundo?
A. B.: El artista, ni de coña…¡qué aburrimiento! Pero sí tiene que hacer que parezca verdad, ¡su vida podría llegar a depender de ello! En el mundo, por supuesto que hace falta. Verdad de la buena.
M!: Con Corizonas habéis tocado en sitios muy grandes, y ahora con Arizona Baby preferís aforos un poco más pequeños. Aunque a mi modo de ver, donde mejor sonáis es en un coche con un naranja horizonte por delante. ¿Dónde os sentís mejor, entre grandes multitudes o en  acústicos?
A. B.: El hecho de que Arizona Baby tenga formato acústico es algo circunstancial. ¿Qué formato tienen Nick Cave, Eels o Mumford and Sons, por ejemplo? ¿Acústico? ¿Eléctrico? ¿Electrónico? ¿Sinfónico? ¿De verdad importa? Arizona Baby vamos a por todas. Somos felices tocando para quien quiera escuchar. Y cuantos más, mejor.
M!: Nos sugerís grandes historias en vuestras canciones y, en ocasiones, ese cóctel de rock fronterizo nos recuerda a las pelis de Tarantino. ¿Habéis visto Django Desencadenado? ¿qué os pareció?
A. B.: Hay más psicoactivos que fronteras en nuestras canciones, si me permites la puntualización. Aunque entiendo lo que quieres decir y me parece estupendo, Tarantino mola. Django nos encanta, ¡viva Franco Nero!Django Unchained aún no la hemos visto, pero hay ganas.
M!: ¿Os gustaría participar en la bso de alguna de sus pelis?
A. B.: ¡Por supuesto! ¡A lo mejor hasta salíamos de pobres! Señor Tarantino, si nos está leyendo, estamos a su entera disposición.
M!: Siguiendo con el cine, tenemos interés en el nombre del grupo, ¿os inspirasteis en la peli Arizona Baby de los hermanos Coen?
A. B.: La verdad es que no, fue algo aún más ingenuo… Nos gustaba América, el grupo, y queríamos un nombre parecido. Arizona nos gustaba, sonaba bien y era evocador… hasta le veíamos paralelismos con nuestro “desierto castellano”. Luego vimos que había un grupo neoyorquino en activo que se llamaba Arizona, así que le añadimos el “Baby”. De todos modos, nos gusta mucho el cine de los Coen y éramos conscientes de que Raising Arizona se había “traducido al castellano” como Arizona Baby. ¡Una peli muy divertida, además!
M!: Lleváis casi una década dando caña, cerráis un ciclo, y este EP es una antesala de cara al próximo LP. ¿Seguiréis en esa línea folk “arizonera” u os atreveréis con cosas nuevas? 
A. B.: Seguiremos con nuestra evolución natural aprovechando todo lo que hemos aprendido en estos años. Arizona Baby es muy variado y no hemos parado de incorporar cosas nuevas desde el principio, y así seguirá siendo. Queremos tener cada vez menos ataduras y poder seguir ahondando en nuestra personalidad, que es lo que nos hace únicos… independientemente de los micrófonos, instrumentos, idiomas o colaboraciones que podamos usar. Y como siempre, lo principal para nosotros son las canciones.
M!: Nos encanta la versión que habéis hecho del Das Model de Kraftwerk ¿Os véis haciendo algo más psicodélico y marciano como el Knights of Cydonia de Muse?
A. B.: ¡Gracias! En plan psicodélico-marciano nos tira más Hawkwind. La de Muse… llevamos tiempo intentando convencer a Los Coronas para que la hagan ellos, ¡les podría quedar del copón!
M!: Esta es para Javier Vielba: si mi abuela te viera, diría “¡¿Quién es el barbudo ese?!” ¿La barba te da poderes místicos?
A. B.: ¡Me veo guapo, que no es poco!
M!: Por cierto, mi abuela era de Peñafiel, ¿qué tal os tratan por Valladolid?
A. B.: Muy bien, somos uno de esos grupos afortunados que pueden decir que son profetas en su tierra.
M!: ¿Es Valladolid un buen sustituto de esa Arizona interior que promulgáis?
A. B.: No se trata de sustituir, no queremos ser americanos. Nos gusta ser de donde somos y nos encanta viajar y ver mundo. Castilla puede ser muy inspiradora si se sabe buscar y enfocar.
M!: Hablando del pasado: El tren a Corizonas ya pasó, pero dio muy buenos frutos. ¿Volverá a uniros el destino?
A. B.: Sí, el grupo sigue en activo y nos vamos de gira mexicana en marzo. Corizonas, Arizona Baby y Los Coronas siguen trayectorias paralelas.
¡Cuestionario Modernícola!
M!: ¿Pistoleros o predicadores?
A. B.: Charlatanes.
M!: El viaje que os encantaría realizar:
A. B.: Gira por Australia y Japón.
M!: Momento más surrealista sobre un escenario:
A. B.: Un chaval nos regaló una cuchilla de afeitar, fue divertido.
 M!: La vida sería mejor si…
A. B.: …se viviese y dejase vivir. Topicazo, pero no por ello menos necesario.
M!: Banda sonora para un día cualquiera:
A. B.: Neil Young siempre suena bien… y tiene un catálogo muy amplio y variado.


(Juanma Barro, www.modernicolas.com)

viernes, 30 de noviembre de 2012

"Hacemos heavy metal con acústicas"


Los vallisoletanos, que acaban de lanzar un EP con ocho temas inéditos, aseguran que no son una banda retro, ni revisionista, ni de estilo, porque dicen que su estilo «no existía antes»


«The truth, the whole truth and nothing but the truth». Vaya título largo para un disco. Pero lo es. Tiene tintes continuistas con los dos anteriores de Arizona Baby -Javier Vielba, Rubén Marrón y Guillermo- pero se convierte en un «puente» con lo que vendrá después. Está compuesto por 8 temas, seis de ellos conocidos por sus fans como «Where the sun never sets», pero han añadido dos temas como la versión del grupo germano Kraftwerk «The Model» y un experimento llamado «The truth is on the radio».
- Publicasteis dos discos, pero ahora os lanzáis con un EP con ocho canciones. ¿Es un catálogo de descartes, un aperitivo de lo próximo?
- Rubén Marrón: Hay temas de la primera etapa, otros que hemos ido tocando en la gira, alguna canción que la gente no ha escuchado nunca.
-Javier Vielba: Son canciones que nos parecían buenas y queríamos que salieran a la luz, pero como en el marco de «Second to none» no encajaban... No queremos que la gente piense que hemos sacado las sobras. Son canciones que para nosotros eran importantes.
- ¿Alguna de las letras del disco ha cambiado de sentido si nos fijamos en la perspectiva actual?
- J.V: No, son canciones que se han escrito en entre 2003 y 2005, otras del 2009. Otra de apenas hace seis meses. Luego un experimento extraño -es por motivos argumentales- . Es un efecto especial que hacía falta para que toda la «peli» tuviera sentido. Son canciones de distintas épocas, pero podían haber entrado en el «Second to none» o en el siguiente. Por motivos de conceptos, no de calidad. Sí cobran nuevos sentidos, son composiciones muy de Arizona Baby, típicamente Arizona, pero el tratamiento del sonido tiene la enjundia del oficio que hemos obtenido.
- ¿Tendrá algo novedoso el próximo LP? Porque música moderna, lo que es «moderno» no es...
- J.V: ¿Por qué no? Yo creo que sí que descubrimos cosas. No creo que nadie haga heavy metal con acústicas. Nosotros, en algunos momentos, como el tema «Rock and Roll Messiah» me parece que es un tema de Metallica. ¿Quién hace heavy metal con acústicas? Nadie. Entonces, siempre hay cosas que descubrir. Vale que todo está inventado ya, pero ya estaba inventado en el año 3. Quiero decir, que todas las cosas que hacen los raperos lo llevan haciendo las tribus africanas siglos. Y es así. Creo que los Beatles o Hendrix pensaban que todo estaba inventado. Pero dijeron «Mira, yo voy a hacer lo mío pero no tengo nada nuevo que aportar». Luego el tiempo demuestra que sí aportaron algo, pero tampoco lo sabían entonces. Yo creo que Hendrix se murió pensando que no había revolucionado la guitarra. Eso lo sabemos nosotros ahora. Pero él no lo sabía. Nosotros no somos un grupo retro, ni revisionista, ni de estilo, porque nuestro estilo no existe. Es nuestro, no existía antes.
- Pero sí tiene unas influencias claras...
- J.V: Claro, tiene influencias. Yo antes que America no había escuchado a otra banda que sonara como America. Cada grupo aporta su propia personalidad y eso es lo que hace que sea moderno. Claro que veo mogollón de ecos en mogollón de cosas que hacemos, pero hacer lo que hacemos como lo hacemos no se ha hecho nunca ni se hará. Habrá otros que intenten copiarnos y les saldrá otra cosa. De puta madre, ahí está la gracia. No lo veo música antigua, nosotros somos muy modernos.
- Pero tampoco entráis en el canon de artista folk «indie» que se estila actualmente...
- J.V: ¿Tenemos que sacar un Mac para que piensen que somos modernos? Puedes ser mucho más moderno con un ukelele o con un pico y una piedra. Sales con un pico y empiezas a cantar... igual es más moderno que salir con el Mac y hacer pitiditos. Es que a lo mejor la gente te ve con el pelo largo, con barbas, camisas a cuadros y una guitarra acústica y piensa «esto ya lo he visto». ¡Pues claro! «Es igual que no sé qué», dicen... ¡Es igual porque tú lo dices! Cada uno lo acerca a lo que ha escuchado. Yo oigo a un tío tocar y lo asocio a lo que yo he escuchado. Es normal que la gente tienda a pensar que revisamos, que ya lo han oído antes, porque obviamente no hemos inventado ni la guitarra, ni la música ni los acordes ni el idioma inglés, pero es que no se trata de inventar.
La gente muchas veces se obsesiona con que hay que hacer algo nuevo... pero, chico, como no inventes un nuevo instrumento, como pasó con el tema de los sintetizadores, pues no puedes hacer nada nuevo. O como pasó con la guitarra eléctrica. No sé, algún día si se nos ocurre tocar batidoras, aspiradoras y un mono gritando es superrevolucionario y creamos un nuevo estilo; y a partir de ahí la gente tira las guitarras y compra aspiradores. Es que, al final, no sé, buscar la originalidad por la originalidad en plan «no, no, esto es una puta mierda pero no lo han hecho nadie antes». ¡Pues a mí qué me interesa si es una puta mierda! ¡Qué más da que no lo haya hecho nunca antes nadie! ¿Qué sentido tiene?
- Sí, pero luego hay estilos de otras décadas que se vuelven a poner de moda y todos le siguen luego...
- R.M. Sí, hombre, si lo tienes que definir es normal que compares las cosas.
- J.V. Hay una mezcla de arte y de artesanía. Porque en el arte ha habido tanto timo y tanto timo y tanto timo y sigue habiendo.... En el panorama «indie» ya va haciendo falta que haya alguien que supiera tocar los instrumentos porque hacer el rollito Jesus and Mary Chain ya olía mucho.
- ¿Descartáis hacer algo en castellano?
- J.V: Sí, no, ¿por qué no? Claro que sí; o en japonés, si aprendo. Es que nosotros somos muchísimos más abiertos de lo que la gente pudiera pensar. Como a la gente le da miedo lo desconocido enseguida te ponen un sambenito para quedarse tranquilos. ¿Quién es ese señor que anda por ahí? -pone de ejemplo- Anda si es el vecino del quinto. Vale, ya se quedan tranquilos. O si no les dicen que es el vecino del quinto ya están acojonados. Te tienen que poner un nombre. El tío raro ese. Entonces, pasa lo mismo con los grupos. Desde que salimos fue «A ver, ya está: son los pucelanos que hacen música del Oeste. Pim, pim -imitando el sonido de un revólver-». Hale, ya está, Venga, despachados. Venga, también Ennio Morricone y Johnny Cash. Pero no es así. Nos gustan tantísimas cosas... En Arizona Baby, quien nos escucha, luego profundizan. Entran tantas cosas distintas. A veces nos quedamos un poco en la superficie. Es nuestro deber defender nuestro punto de vista: «Oye, que somos los cuatro topicazos que me habéis colgado, pero hay más cosas». Que no me levanto por las mañanas escuchando siempre lo mismo.
- ¿?¿?
- J.V: El idioma quizá es lo que menos me preocupa. Lo del idioma para la música es una chorrada. Si de verdad me interesara tanto que supiérais lo que digo escribiría un libro. Aquí lo que nos interesa es el sonido; si ya de paso dices algo, pues bueno. Es un medio. Nosotros hacemos canciones. Que más da que sea con una guitarra Martin o una Yamaha. O en español o en inglés o en inventado... ¡si suena bien! Hay que buscar conexión con los seres superiores. La música, para que ha estado siempre? Para la liturgia, para conectar con los espíritus, para celebrar las festividades importantes de un pueblo, para llorar a alguien que se ha muerto, celebrar a otros que se han casado o alguien que ha nacido o que ha llovido mucho y la cosecha es cojonuda. Para eso es la música. Siempre ha estado presente en la vida de la gente. Y ahora la música se trata como si fuese un accesorio mas. Puedes tener el adaptador para el iPhone o tener un disco de Bob Dylan. La música se ve como un accesorio más cuando la música, realmente, es algo mucho más importante.
- ¿Y experimentar?
- J.V: Intentamos sonar a nosotros mismos. Nosotros somos muy de experimentar. Tampoco hemos podido experimentar más porque había que sacarle partido a lo que tenemos. Así que somos más de decir «Chico, saca partido a esa guitarra, exprímela y cuando tengas la guitarra bien exprimida coges el piano y lo exprimes también». Pero al final están, algunos grupos que hacen un poco de esto, un poco de lo otro. Nos gusta experimentar pero nos gusta también profundizar en las cosas. De ahí que la experimentación en nuestro caso vaya quizás más lenta. Obviamente, la evolución es paulatina. En el caso de Los Ramones notas una pequeña evolución disco por disco. Muy pequeñita. Nosotros podríamos tener una experimentación más enfocado a Neil Young -a lo largo de los años-. El disco que produjo Phil Spector a los Ramones ya es otra cosa. Hay solos, hay teclados, hay un tratamiento del sonido distinto, con más reverberación, más producción, nada que ver con el primer disco. Quizá somos más como Young, que hay mucha más experimentación, pero en una carrera bastante dilatada.
(J.M.Sánchez, www.abc.es)

viernes, 19 de octubre de 2012

Arizona Baby, para 20minutos

La banda vallisoletana acaba de publicar un nuevo EP, 'The Truth, the Whole Truth and nothing but the truth', que presentará este fin de semana en directo.
  • Su proyecto junto a Los Coronas, Corizonas, también sigue adelante.


  • Javier Vielba, de Arizona Baby, nos atiende desde el tren. Acaba de llegar de Edimburgo donde, además de disfrutar de unas vacaciones, ha tocado en varias sesiones de micro abierto, muy habituales en la ciudad escocesa. "Tocar ante ellos es como venderles hielo a los esquimales –bromea–. Pero la recepción ha sido muy buena".

    Han dedicado el último año a Corizonas. ¿Arizona Baby había quedado en un segundo plano?
    Lo de Corizonas ha sido bastante improvisado. Sin quererlo, nos hemos dedicado más a ello, pero no porque Arizona fuera menos prioritario. Vamos a intentar compaginar ambas bandas.

    ¿Por qué optan por un EP?
    Hay canciones que no habían entrado en el anterior disco. Era una forma de atar cabos sueltos, de encontrarles un hogar. Y en cierto modo, es un puente al nuevo disco.

    ¿Cómo va ese nuevo álbum?
    Tenemos algunas canciones, algunos riffs... Hay ideas sobre cómo trabajar en el estudio, pero hay que enfocar las canciones para que el disco tenga unidad. Queremos que sea un álbum variado, pero manteniendo nuestra esencia.

    Este sábado actúan en Leganés (Madrid). Para quien no los haya visto nunca en directo, ¿cómo es un concierto de Arizona Baby?
    Nos gusta darlo todo. Somos un grupo muy visceral, y salimos con el cuchillo entre los dientes. Pero sin sobreactuar.

    Su música sigue sonando a psicodelia, a blues y folk americano y a influencias claramente anglosajonas. ¿Es la música americana la mejor del mundo?
    No. Lo que pasa es que EE UU es tan grande y alberga tantas culturas que es una olla donde se cuecen muchos ingredientes. Es un buen cruce de caminos para la música, pero no tiene por qué ser la mejor. Nos gusta la música real, puede ser Kraftwerk o Camarón. Lo importante es que haya honestidad. Miramos a más sitios de los que parece, también a nuestras raíces. Hay mucha música castellana popular fantástica.
    El rock and roll ya no tiene el factor de peligro de antaño ¿Cantarían en castellano?
    Tengo dudas. No sé si quedaría bien con Arizona Baby, aunque no nos cerramos. Pero por ahora no nos acaba de encajar.

    ¿Valladolid es un buen lugar para ser músico?
    De unos años para acá, sí. Hay mucha actividad musical. Ha habido un relevo generacional y hay un nivel espectacular. Es un sitio inspirador.

    ¿El rock sigue gozando de buena salud?
    Sí. Aunque ya no tiene el factor de peligro de antaño, pero siempre puede resurgir. Parece que esté todo inventado, pero siempre hay algo que te sorprende. Atravesamos buenos tiempos para el rock and roll.

    (Dani Cabezas, www.20minutos.es)

    jueves, 12 de julio de 2012

    lunes, 24 de octubre de 2011

    Mañana sale a la venta "The News Today"

    Recrear y mutar. Así ha sido el 'pim-pam' vertiginoso, productivo y popular del hermanamiento más cacareado del 'indie' nacional en los últimos tiempos. Lo que comenzó como un mero juego de revisión de versiones a cargo de dos bandas de rock and roll ha deparado en un destino químico, en una mutación. Ni rastro de Arizona Baby ni de Los Coronas en los créditos destacados de 'The news today', el disco que sale mañana. Corizonas convulsionan un panorama alternativo estancado por el olfato carente de cazatalentos en extinción. La revista Rolling Stone les ha incluido en la nominación de 'Gira 2011' junto a Amaral y Vetusta Morla.

    -¿Cómo se lleva eso de estar nominado a unos premios sin haberse presentado con el nombre definitivo de Corizonas?
    -Javier Vielba: Lo que más ilusión me hace es ver los rivales que tenemos. Todos tienen mucha repercusión y es un honor que se nos ponga en esas ligas. Es justo que estemos ahí. Ha sido una gira muy extensa y hemos convocado a mucho público.
    -Fernando Pardo: Es excepcional estar en estos premios porque 'Rolling Stone' abarca un sentido más generalista de la música.

    -¿Decidieron aplicar un 'chip' especial a la hora de crear para el nacimiento de Corizonas?
    -F. P.: Nuestras bandas iban hacia un estilo más dirigido pero con Corizonas hay un aperturismo total. Tenemos ciertas referencias, está claro. Pero hemos traído otro tipo de canciones hacia esas mismas referencias.

    -¿Lo de fusionarse finalmente en 'Corizonas' también ha tenido algo que ver con distanciarse de los millones de grupos de versiones y tributo que han salido últimamente?
    -F. P.: Estamos en la era de hacer versiones y eso es algo que nos podía haber ocurrido. Corizonas es una banda con sonido y temas propios y lo hemos demostrado con este disco, está claro. Al poco de estar en la gira 'Dos bandas y un destino' nos dimos cuenta de que ya habíamos adquirido un sonido que ni era Arizona Baby ni Los Coronas. Era algo nuevo y era fácil que llegáramos a comportarnos como una banda nueva y no como dos grupos que se juntan para hacer versiones.

    -¿Cómo son las musas de los músicos vallisoletanos y de los madrileños?
    -J. V.: Arizona Baby aporta ese aire mucho más folk y moderno. Coronas aportan sonido e instrumentación de rock básica, brutal, fantástica y versátil. Arizona aporta esa imaginería y ese discurso. No estamos en esto por suerte ni de rebote sino por el discurso y nuestro mundo interior.
    -F. P.: Somos la vieja escuela y tiramos un poco desde 19 79 hacia atrás. Antes que conocer el último disco del último grupo, preferimos escuchar qué es lo que hacía el cantante de Flying Burrito Brothers en 1972. En cambio, Arizona está muy metida en el presente y aporta esa conexión con lo que está ocurriendo.

    - ¿Dónde está el 'destino' musical de Corizonas?
    -F. P.: Creo que ha habido una derivación que parte desde los Byrds americanos hasta los grupos de época 'postdylan' pasando por los eléctricos como Buffalo Springfield, Eagles o Jayhawks. Hay desde esa parte americana hasta el otro lado británico que hemos mamado: Beatles, Stones, Small Faces... De ahí viene toda esa apertura.

    -'The news today' sale en plena era post gadafi y post ETA. ¿Ven necesario pronunciarse al respecto a través del rock?
    - J. V.: Son tiempos convulsos, de aire apocalíptico. Quizás hace diez años las cosas estaban igual de mal y lo que pasa es que antes éramos más jóvenes e inconscientes. No sé si lo que cambia es el mundo o yo. Lo que sé es que ambos hemos hecho 'click' y ahora estamos a punto de hacer 'crack'. No es un disco de vocación política ni contestataria pero habla de lo que está pasando.

    -¿Por qué creen que en este país hasta los cantautores recelan de hablar de lo que está ocurriendo?
    -J. V.: Yo creo que se pasa del oportunismo panfletario al escapismo. Solo planteamos preguntas. Las respuestas se las lleva el viento. La cosa está jodida y al menos debemos saber de dónde nos vienen las hostias. El próximo 7 de noviembre habrá un debate electoral que para muchos tendrá la misma importancia que 'Mira quién baila'. Pensar que algunos políticos están en diferentes bandos es como pensar que en 'pressing catch' se pegan de verdad.

    -Tanto Coronas como Arizona Baby han girado en conciertos por Europa cuando no tenían la popularidad de la que disfrutan ahora. ¿Por qué no intentarlo ahora teniendo en cuenta además el acabado 'internacional' de 'The news today'?
    -J. V.: No podemos vender la piel del oso antes de cazarlo. Hay intención de editar el trabajo en el resto de Europa y en Estados Unidos. Y una vez que se haga algo de promoción por fuera, queremos hacer conciertos en el extranjero.

    -Se habla de cierto anquisolamiento creativo del 'indie' patrio. ¿El sentido común hará que se impongan propuestas que aúnen popularidad y credibilidad sin plantearse ser clásico o moderno?
    -J. V.: Si Amaral reivindicaba lo 'indie' dentro del ámbito comercial, nosotros hacemos lo contrario: reivindicamos lo popular desde el bando 'indie'.

    -Dentro de nada comienzan ya con los conciertos. ¿Qué será de aquellas versiones con las que se dieron a conocer?
    -J. V.: No tocaremos las versiones al final, si no que las intercalaremos, crearemos ambientes. Y si hacemos canciones nuevas y queremos tocarlas, las tocaremos.
    -F. P.: En Castilla y León está el grueso de este tipo de música. Aquí gusta mucho el rock de raíces hecho con fundamento y es una conexión para Asturias, Galicia y País Vasco. Nos veremos un montón por Castilla y León. Ya lo veréis.


    (Roberto Terne, www.elnortedecastilla.es)

    jueves, 30 de junio de 2011

    Las etiquetas son buenas para vender, pero no tienen sentido

    La ironía del número tres los persigue. Son un trío, tercer mejor disco del año para Rolling Stone, tercer mejor directo del año para Mondo Sonoro y tercer grupo revelación para El País. Pero en su discografía solo alcanzan, de momento, el número dos, el de su segundo disco 'Second to none' (2011), «un salto cualitativo», proclama Javi.
    -Su sonido no es ni folk, ni country, ni americano...
    -El problema de muchas bandas son las etiquetas. No quisimos ponérnoslas. Cuando ingresamos en MySpace nos sugirieron destacar tres estilos y pusimos: rock, country y psicodelia; pero en el fondo trascendemos cualquier límite que eso pueda imponer. Son buenas para vender, pero no tienen ningún sentido.
    -Habla de un salto cualitativo desde 'Songs to sing along' (2005) hasta este segundo trabajo...
    -Aquella vez fue un lanzarnos hacia el 'hágalo usted mismo'. Primero nos buscamos la vida en plan guerra de guerrillas. Luego pasé un tiempo en Londres, solo, peleando con la vida. Allí empecé a escribir canciones, a acudir a jornadas de micros abiertos. Al final nos volvimos a juntar y salió el disco. Ahora, con el segundo, la cosa está más consolidada.
    -¿Por qué?
    -Hemos salvado el obstáculo de la distancia y dado un paso hacia delante como compositores, como banda. Hemos creado un nuevo paisaje musical explorando cosas que no habíamos investigado. Ahora el disco es más oscuro, con más recovecos, con una base musical sencilla, tirando hacia el minimalismo.
    -¿Hacia el acústico?
    -Queríamos ir directamente al grano, pasar de estridencias. Estábamos un poco cansados de todos los artificios electrónicos compartidos con todas las bandas con las que hemos tocado. No sé, en cierto modo están bien, pero también ahora quizá nos sentimos más cansados de la cuenta. Lo difícil es mantener la energía del puro rock con el acústico. Y creemos que el truco ha sido conservar la mentalidad del eléctrico con la forma del acústico.
    -Sea como fuere, funciona. Consiguieron más de 80.000 visitas a su MySpace sin tener disco...
    -Es lo bueno de la democratización de la cultura. Lo positivo de Internet. También tiene otras contrapartidas, pero creo que al final el balance es positivo. Acordémonos de aquellos años sesenta, cuando conseguir un disco de The Beatles era una odisea. Ahora todo es mucho más fácil. La gente tiene acceso a mucha más información, a mucha más música.
    -Y al cine, como el de Clint Eastwood, en el que inspiran parte de sus temas...
    -Nos inspira su cine y el de otros realizadores. Como también lo hacen las experiencias que hemos tenido, lo que hemos viajado, tocado, escuchado y vivido.
    (www.eldiariomontanes.es)

    jueves, 28 de abril de 2011

    Javier Vielba, filosofía espartana

    «Ofrecemos un directo con dos guitarras y percusión en el que transmitimos mucha energía al público»


    -¿Cómo nació Arizona Baby?
    -Tras montar varias bandas en Valladolid. En el año 2002 yo estaba trabajando con bandas de formato eléctrico, pero tenía unas canciones que hacía en acústico en casa. Tenía unas cuantas y con un amigo, Marcos Úbeda, las empezamos a tocar, introdujimos percusiones, coros... Llegó un punto en el que lo que hacíamos nos sonaba muy bien y nos planteamos poner en marcha un proyecto para el que buscamos a otro guitarrista que le gustara tocar en acústico. Ya conocíamos a Rubén Marrón, que había tocado en muchas bandas de Valladolid y es un guitarrista muy bueno. Él comenzó a hacer arreglos de guitarra en estos temas. Las canciones cobraron una identidad que hemos desarrollando a lo largo de los años. En esa época el panorama musical vallisoletano era un poco desértico. Estábamos en medio de la nada a nivel musical, de ahí que evocásemos los paisajes dorados de Castilla donde el horizonte siempre está presente, lo que nos llevó a Arizona e hizo que estableciéramos este paralelismo en nuestro nombre.

    -¿Siempre ha estado presente Castilla en sus trabajos?
    -Sí, siempre. Todas las fotografías que hemos hecho para este segundo trabajo las hemos realizado en la provincia de Valladolid, aunque parece que es Estados Unidos. También hemos grabado un vídeo en Urueña. No queremos perder nuestros orígenes. Por el momento el idioma en el que cantamos es el inglés, pero por cuestiones fonéticas, ya que queremos que prime la música sobre el mensaje. Puede que en algún momento nuestras prioridades cambien. Queremos llevar nuestra castellanía de alguna manera y hasta que cantemos en castellano queremos hacerlo estas maneras más sutiles. Además, en el próximo trabajo queremos incluir algún arreglo con instrumentos de la música tradicional castellana e incluso trabajar alguna melodía perdida a la que tuvieron acceso los primeros misioneros castellanos que llegaron a América. Creo que con el inglés podemos abrirnos a otros países de tal forma que esta cultura no quede solo en la región.

    -Han tocado mucho en Londres y desde hace año y medio el nombre de Arizona Baby es muy conocido en el panorama musical nacional.
    -Cuando empezamos tocábamos principalmente en Castilla y León. Cuando estuvimos en Londres conseguimos tocar cinco veces a la semana y muestra música gustó mucho. Al principio íbamos con miedo, pero gustamos, quizá por las frases que introducimos en las canciones. Desde 2009 ha sido un no parar a nivel nacional e internacional. Ahora gracias al éxito en España se nos toma más en serio fuera del país. Nosotros el año pasado hicimos más de 120 conciertos. Ahora mismo los grupos cuento más tocan, más tienen la posibilidad de seguir haciendo directos porque si paran puede que luego no tengan la posibilidad de seguir haciendo directos. Estamos intentando ofrecer cosas nuevas a los seguidores. Las bandas tenemos el deber de ser creativos y estar entregados a nuestro trabajo en los directos y también en el estudio. Tienes que ir innovando lo que beneficia a la música porque se mima más el arte.

    -El primer disco de Arizona Baby fue autoeditado. Este segundo cuenta con la producción de Paco Loco y están arropados por el sello Subterfuge.
    -Todo ha sido progresivo. Paco Loco fue un contacto que conseguimos a través de un amigo de Valladolid. Grabamos cuatro días de manera muy intensa y teníamos muy claro el trabajo que queríamos. La producción corre a cargo del grupo y Paco se encargó de darle forma a nuestra idea y aportó algunos consejos como el introducir unas maracas o bien doblar una guitarra... Unos consejos que ayudan a dar las pinceladas finales. A través de él nos masterizaron el disco en Nueva York y con el trabajo ya hecho fuimos a Subterfuge Records, sello con el que realizaremos nuestro próximo disco.

    -Han realizado una serie de conciertos con Los Coronas, ¿Cómo surgió?
    -Siempre les habíamos admirado. Nos vieron en un directo, les gustamos y tocamos con ellos a finales de año 2009. Un tiempo después surgió el actuar juntos. Ha sido una experiencia muy positiva. Las 15 fechas iniciales han resultado más de 30. Estamos contentos con el sonido conseguido, de tal forma que creemos que va a ser un proyecto paralelo. Vamos a grabar un disco y haremos actuaciones de vez en cuando, porque las bandas van a seguir funcionando. Es un proyecto que nos enriquece y que nos da a conocer a un nuevo público.

    -El sábado tocan en Zamora.
    -Es la primera vez que lo hacemos y teníamos ganas. No estamos lejos, pero nunca lo habíamos hecho, tras haber actuado prácticamente en toda la comunidad autónoma. Esperamos que nuestra propuesta guste al público. Tocaremos principalmente temas de este segundo disco, sin pasar por alto canciones del primero. También incluiremos algunas versiones y estrenaremos algunos temas para ver cómo reacciona el público de cara a incluirlos en un próximo disco. Queremos probar cómo reacciona la gente ante nuevas canciones. Nuestra puesta en escena es muy básica. Es filosofía espartana con dos guitarras acústicas y percusión con dos voces. Somos tres músicos de tocar con energía y aunque sea formato acústico no se tratará de un concierto lánguido, sino todo lo contrario. Es un directo en el que transmitimos una gran energía al público.


    Concierto temporalmente aplazado debido a las condiciones meteorológicas

    jueves, 21 de abril de 2011

    Ganchitos Y Pepsiboom

    Hoy os presentamos la entrevista que ganchitos & pepsiboom hizo a Los Coronas y Arizona Baby, dos bandas de rock alternativo que se han unido para llevar a cabo un proyecto de trasladar el desierto americano a las salas de nuestro país.

    CulturaClub fueron los responsables de que 'Dos Bandas y Un Destino' llegaran a la isla, y ese mismo día, unas horas antes del concierto, ganchitos & pepsiboom estuvo hablando con los dos líderes de ambas bandas,Fernando Pardo de Los Coronas y Javier Vielba de Arizona Baby, quienes, entre títulos de películas de serie B y caracterizaciones astrológicas, nos contaron cómo surgió el proyecto, la influencia del cine en su música, su opinión sobre el panorama indierock español o sus pronósticos sobre su Destino.

    Sin más os dejamos con la entrevista para que la disfrutéis!


    (www.ganchitosipepsiboom.com)