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jueves, 20 de enero de 2011

Dispararon de lo lindo

Arizona Baby… ¡Gracias por no tomar el desvío a la izquierda!

Como el insoportable conejo dentudo, en algún momento de su existencia Arizona Baby debió de equivocar su camino y no tomar el desvío a la izquierda en Albuquerque; así, en vez de nacer en algún polvoriento rincón de Nuevo México, les dio por hacerlo en la más húmeda Valladolid. Sin embargo, por su mezcla de rock acústico sureño y folk de épica western, es más propio de ser escuchado en la tambaleante furgoneta-cocina de metanfetaminas de Breaking Bad que en la Cuenca del Duero.

Dos guitarras y una batería. Nada más. Mejor dicho, todo lo demás. Porque han hecho el mejor disco que se podía hacer. Y lo que pudieron hacer ha sido mucho, muchísimo. Acercarnos todo un mundo de rastrojos, polvo, raíces mascadas y quemaduras por el viento y hacerlo nuestro (que tan lejanos estamos) como sólo han sabido hacerlo el Ennio Morricone de los mejores tiempos y Calexico. Sentimos sus historias: nos mostramos altaneros conShiralee, regalazo de rock de ritmo de metralleta, que sigue con la trepidante obertura del pacto de fidelidad de The truth, la leyenda A tale of the West (a punto he estado de escribir Once upon a time in the West) o la confesión de Ouch!. Su Second to none es una sensación de algo nuevo al oeste del Pecos y a ambas orillas del Pisuerga.

Si tienen la oportunidad de verlos en la gira Dos bandas y un destino, conjunta con Los Coronas, no la desaprovechen. Estuvieron en Málaga. Y dispararon de lo lindo.

(Jesús Martín Camacho, www.revistadiscobolo.com)

lunes, 13 de diciembre de 2010

Haciendo el Ornitorrinco

Cuando Pau y Joel, guitarra y bajo de Midnight Travellers llamaron al resto del grupo para que les ayudasen con la mudanza, no esperaban que estos apareciesen en su nuevo piso junto a los Arizona Baby, quienes habían tenido un bolo en Barcelona la noche anterior. Después de unas cervezas y unos ganchitos, el futuro comedor de la casa se convirtió en un improvisado escenario donde se mezclaron acordes y sus dos canciones: Ouch, de Arizona Baby y I am a Liar de The Midnight Travellers.



sábado, 16 de octubre de 2010

Actuación de Arizona Baby en Zaragoza

El ambiente de la Sala López huele a ansias de música y a botas de piel. Espectantes, esperamos la llegada de Arizona Baby, que comienzan el concierto con uno de sus temas más añejos: Survive.

Tras un sutil inicio, los ánimos se van calentando y empiezan a darle vida al asunto; suenan canciones como The Truth y Ouch!, mezcladas con algunos temas de su primer sencillo.

Como una bala, el barbudo cantante Javi Vielba se ganó al publico, ya no sólo con su imponente y versátil voz, sino con su labia y su salero interactuando hábilmente con el público.

El cantante recordó cual fue la última vez que visito Zaragoza, y mientras lo hacía, comenzó a surgir de la guitarra el tímido punteo de Paint it, Black de los Rolling Stones.; no fue la única versión que nos ofrecieron, pues también se marcaron una versión de Neil Young y su Everybody Knows This Is Nowhere.

Tras escuchar entre otras canciones los temas Runaway o A tale of The West parecía que el concierto llegaba a su fin cuándo se retiraron a sus aposentos mientras el público pedía ansisoso que regresaran; y si, regresaron. Los bises empezaron con uno de los mejores temas de su carrera : Shiralee y toda la sala cantaba al unisono esa curiosa palabra, ayudados por el incombustible Javi Vielba y sus dos acompañantes, entre ellos el virtuoso señor Rubén Marrén a la guitarra (sin duda alguna el más rápido de la orilla oeste del Pisuerga a la hora de cambiar cuerdas).

Para terminar los bises y un magnífico concierto, el grupo tuvo a bien regalarnos un pedacito de historia del rock and roll tocándo una impresionante versión de Lucille, del amigo Little Richards.

(Fucking Dreamer, www.onlymusicinmylife.com)

viernes, 10 de septiembre de 2010

Aún se habla de la actuación de Arizona Baby en el Sonorama '10

De los Arizona baby ya no sabemos qué decir. Les hemos visto crecer concierto a concierto y para nosotros ésta actuación cierra un ciclo, el que les ha llevado de actuar en la plaza -escenario pequeño y por la mañana- a colocarles en una hora central del sonorama y buen escenario, pasando por festivales grandes y acompañar en giras a Chris Isaak o a gente grande. Y a pesar de haberles seguido de cerca, o precisamente por ello, podemos decir que fueron de lo más divertido del jueves. Los tres cowboys comandados por el simpatico y gran showman que es Javier Vielba salieron con las mismas ganas del primer día a traernos los aires aridos del lejano texas y a lucirse como hombres de música: percusiones intachables, guitarras estupendas brillando en alguna parte intrumental en la que mezclaron flamenco con country, y voces a la altura. Repasaron ‘Second to none’ destacando ‘Ouch!’, ‘A Tale Of The West’ con su despistante batería reggaetonera y subidon progresivo o su magnifica carta de presentación ‘Shiralee’, y sorprendiendonos con una versión a lo americana, como ellos dijeron, del ‘Das Model’ de Kraftwerk, grupo que lo mismo une a estos amantes del country con potencia como a los surf-rockeros Los Coronas, versión por cierto para la que subieron al escenario a Alex Royal de los Royal Suite para colaborar y terminar por unirnos a su familia Arizona.



(Txopo, notedetengas.es)

domingo, 29 de agosto de 2010

"Un discazo como la copa de un pino..."

Bueno, ya tenemos aquí la canícula estival, y con ella las ganas de un poco de encefalograma plano. Además, estos tiempos son extremadamente propicios para que, en ese pueblo al lado del que veraneas, que no llega ni a 500 habitantes, se monte un macrofestival con lo más granado del pop indie, el rock progresivo, o lo que toque. La gente abandona la ciudad, y parece que la música también.

Si me lo permite el lector de SubNoise.es, quisiera jugar a un pequeño juego con él. Para ello va a tener que usar su imaginación, asi que el esfuerzo no es tan grande (no le he pedido que levante una piedra de 300 kilos cual Iñaki Perurena). El juego es el siguiente: ponga en su reproductor favorito el disco de Arizona Baby, “Second to None”, y deje volar la imaginación… ¿A dónde le he llevado? En mi caso, este disco me transportó al desierto de Tabernas en Almería, ese escenario semiabandonado de películas, que vivió su época dorada con el spaghetti western (recuerden, amables lectores, que allí se rodó la mítica “La muerte tenía un precio”). Y eso que Arizona Baby son de un poco más lejos… ¿Tal vez Kentucky? Pues no, Valladolid.

Arizona Baby (si, la película de Nicolas Cage) se formó en 2003, y está compuesta por Javier Vielba (voz), Rubén Marrón (guitarra) y Marcos Úbeda (rítmica). Autoeditaron su primer LP “Songs to Sing Along” en 2005, pero no fue hasta 2009 cuando Subterfuge apostó por ellos (tras grabar “Standing in the Way of Control” de Gossip, canción que grabaron junto a L.A. ese año para celebrar el Día de la Música) y sacó “Second to none”, su segundo disco (el que nos ocupa) que ha sido toda una revelación este verano (han llegado a telonear a Mark Knopfler). Arizona Baby suena a country, a psicodelia, a oeste americano sin salir de Castilla. Su sonido sorprende y (aviso) mejora cada vez que lo escuchas. Y “Second to None” es un discazo como la copa de un pino…

Comienza el viaje con “Shiralee”, canción que te invita a calzarte tus botas de piel de cocodrilo con espuelas y bailar hasta dejarte los tacones en la arena, para continuar con “The Truth”, en esa misma línea de influencia de country (o folk americano, como prefiera el lector). Tras el arranque, paramos un poquito con “Ouch” y “Runaway”, que son el perfecto preludio para otro de los temas del album “A Tale Of The West”, donde se atreven con una rumba (si, lo han oído bien). “Ballad of A.” y “Getaway” son otras de esas historias que hablan de huida, pintadas con una psicodelia que acaba envolviéndote. Y con “Dirge” dan paso a un cambio de tercio, la letra se moderniza y habla sobre el siglo XX, con un ritmo donde se aprecia mayor influencia pop. Finalmente, “Muddy River” es pop sesentero puro, distorsión, y sonido sucio; y “X’ed Out” y “Mindful of Thoughts”, el colofón del disco y el final perfecto para el viaje.

Un disco que, además, en directo suena muchisimo mejor. Creo que estamos ante una de las bandas el panorama indie que más darán que hablar este verano. Así que ya sólo me queda decir: “You better watch your back: allí estaré”




Puntuación: 8/10
Lo mejor: La apuesta. Que un grupo nacional se atreva con el folk americano y salga bien parado no resultaba fácil a priori. Y ha resultado.
Lo peor: Que con tantos ojos encima se agoten antes siquera de empezar.

(Maguado, www.subnoise.es)

lunes, 21 de junio de 2010

Video y letra de Ouch!


Ouch! That’s what you say when
something hits your toe
When you don’t have
enough songs for the show
When you have lost
the touch to spot your foe
Just an “ouch!”, that’s what you got

Ouch! Them bastards don’t know
what you’re going through
They’d never accept
what they are giving to you
Get eight from your ten
while you have to live on two
I’d say “ouch!” if I were you

When living in a place
Means that you think something
That you don’t believe in
And you hate to have to support

Just an “ouch!”,
that’s what you got
Just an “ouch!”,
that’s what you got

Ouch! The classics were betrayed
by their own songs
New generations
juggling with their bones
No regrets for a single
crime they’ve done
Just an “ouch!”, what else we got?

That’s what you got
That’s what you got
That’s what you got
That’s what you got

martes, 8 de junio de 2010

Shiralee, un himno indie en nuestro país


Arizona Baby ya tienen nuevo video, “Shiralee” la primera bala extraída de su ultimo trabajo ‘Second To None’ (Subterfuge 2009). Para nosotros el mejor disco nacional en el 2009. Cada vez más conocidos, no paran de cosechar las mejores criticas por toda la prensa especializada, y no es para menos, se lo han ganado a pulso con su rock polvoriento y árido.

“Shiralee” … Una bala, un himno indie en nuestro país, una canción coreada por toda la peña en sus directos, un tema impactante de rock rápido de guitarras, melodías folk agresivas y una voz desgarradora, todo un balazo al centro de los sentidos, una canción sorprendente de rock sureño acústico a cuchillo, una pastilla vitaminada mezclada con el mejor bourbon, una mezcla explosiva, el mejor rock americano de guitarras que he escuchado en mucho tiempo. Este trío de Valladolid apuntan muy alto y sus conciertos se empiezan a quedar pequeños en capacidad, llenando y vendiéndose todas las entradas con meses de antelación.

“Ouch” – ‘Second to None’ (Subterfuge 2009).



Aquí os dejamos su nuevo video, “Shiralee”, todo un viaje al lejano Oeste de León, realizado por Javier Mendoza, ha sido rodado entre Madrid y León. El video transcurre en un bar de carretera en medio del desierto, entre moteros, el vinilo de ‘Second To None’, tatuajes, un pivón que se pone a gusto, los tres jinetes de la Apocalípsis, un predicador de los que mandan y todo esto inundado con chopitos de bourbón ardiente a palo seco, a noventa grados. Que lo disfruteis.

“Shiralee” - ‘Second to None’ (Subterfuge 2009).


(Planetaindie.com)

lunes, 10 de mayo de 2010

Presentación Asociación Cultural Desire

Para esta ocasión pudimos disfrutar de la presencia de dos proyectos de raíz norteamericana de lujo y 100% nacionales.

En primer lugar abrió la fiesta Graham Summer con una puesta en escena minimalista y que recuerda a otros tiempos. El de Nigrán dio un clase de estilo y maestría interpretando temas clásicos y también alguna que otra versión.

Con la mente aun viajando por las extensas praderas americanas y casi sin darnos cuenta nos vimos de pronto con la familia del desierto vallisoletano en el escenario. El trío del momento: Arizona Baby. Se esperaban los temas de su segundo disco: Second to none, actitud y mucho mucho sudor. Y no decepcionaron.

La banda demostró su saber estar en el escenario, así como su buen humor, mezclada entre temas que ya son clásicos como Shiralee u Ouch! una versión que rompía con todos los esquemas posibles de los ortodoxos de la materia, I Want to break free de Queen. El público que prácticamente llenó la sala lo agradeció y estuvo entregado al grupo desde la primera canción.

Doble concierto que dejó muy claras las intenciones de la Asociación Cultural Desire: el apoyo a la buena música, a las propuestas honestas y sin imposturas, el apoyo en definitiva a la música de raíz.

Posteriormente, el fin de fiesta en un bar de blues de la ciudad junto con los pucelanos fue el colofón perfecto para una presentación por todo lo alto.



(Desire Asociación Cultural, Foto: Sergio Vieites)

jueves, 6 de mayo de 2010

"En nuestros conciertos se suda, y mucho."

"Nuestro proyecto no se basa en un formato, sino en canciones.

Somos un grupo eléctrico en esencia".

Elegido como el grupo revelación de la posada temporada, los pucelanos de ARIZONA BABY están recogiendo lo invertido en varios años y en otras bandas; lo curioso es que el trío es conocido y reconocible porque en ellos energía y alto voltaje no es lo opuesto de sonido acústico. En 'Second To None', se mezclan en perfecta armonía rock and roll, country, folk, rock duro, la música del fronterizo desierto y las bandas sonoras de John Ford. Estarán hoy jueves 6 a las 21h en el Planta Baja de Granada.

- Oyéndoles uno se imagina los campos yermos de Soria o Los Monegros... ¿que paisajes mentales les inspiran?

- Mentales y no mentales, casi cualquier paisaje con sus peculiaridades. Está claro que la aridez del paisaje castellano nos ha predispuesto a abrazar otros paisajes, también sonoros.

- Valladolid parece alejado de las rutas oficiales del pop y el rock, desde Celtas Cortos y Fallen Idols... pónganos un poco al día por favor.

- Fallen Idols... qué gran banda. Ahora, aparte de nosotros hay otros proyectos fantásticos de variado pelaje, desde The Royal Suite a Garú pasando por Dehra Dun, Ángel Román, Harla Horror, Hula Baby... y sólo hablamos de pop-rock. Échale un vistazo al cartel del festival Sonorama 2010 y verás que hay 6 grupos vallisoletanos. Hay mucha música de gran calidad en Valladolid. La ciudad atraviesa un momento histórico.

- Supongo que se le relaciona por cercanía con los Fleet Foxes, pero rebuscando más cerca aparecen los discos de Tilburi (años 70) y el mítico vinilo de Milan & Bibilioni (años 80) ¿conocen esas joyas hispanas de rock acústico?

- La verdad es que no conocemos esos discos que citas, no. La poca música española con la que hemos crecido, clásicos como Leño aparte, se ubicaría más en los 90 y en contextos musicales principalmente eléctricos.

- Aquí en el Sur, cuando se juntan en un piso dos guitarrista de palo y alguien haciendo ritmo salen bule-rumbas ¿cómo salió lo suyo?

- De forma parecida, sacando las guitarras en casas de amigos, en bares a puerta cerrada hasta la madrugada, tocando por la calle... Hemos ido paso a paso, canción a canción.

- Por ustedes que Edison inventara la grabación microsurco bien, pero que inventara la electricidad les da igual ¿no?

- Nuestro proyecto no se basa en un formato, sino en canciones. Somos un grupo eléctrico en esencia, esa ha sido siempre nuestra actitud.

- Hace poco pasaron por aquí Giant Sand "reviviendo" el 'At San Quentin' de Johnny Cash... ¿hubiesen matado por hacerlo? ¿Cuál se piden para ustedes?

- Nadie nos quita de poder hacerlo. En todo caso, yo siempre he sido más de Folsom.

- Un grupo de Granada, ChinYi, cantan en "chinyinés", su propio idioma, y nadie les pregunta el por qué ¿les dan mucho la tabarra con lo del español?

- Y hay más casos: Magma, Penelope Trip... Si un idioma inventado cumple su función expresiva, me parece perfecto. Me gusta tratar la voz como instrumento, aunque las letras, en nuestro caso concreto, tienen su peso.

- Leo que en Madrid fueron ya miles y miles de almas a su concierto... ¡Les va a salir tendinitis de aporrear tan fuerte las guitarras!

- Y nos vamos a arruinar comprando cuerdas de repuesto: le pegamos muy fuerte, es verdad. En Madrid fue impresionante, con la plaza de La Luna abarrotada.

- ¿Pierden algo Arizona Baby a partir de, pongamos, quince metros del escenario?

- Igual no te llega el sudor. En nuestros conciertos se suda, y mucho.

- ¿A las eléctricas les echan tres en uno para que no se oxiden o algún día... Quizás...?

- Yo sigo tocando mi Epiphone Casino enchufada a mi ampli Pignose todos los días. De hecho compuse la mayoría de canciones para 'Second to None' con esa guitarra eléctrica y ese ampli, en el patio de mi antigua casa en Londres.

- Vuelven a Granada, ¿qué esperan del célebre ambiente musical de la ciudad?

- Tocamos en la sala Sugarpop hace como un año. Estará bien poder saludar a algún músico local, siempre es divertido.


(Juan Jesús García, buscamusica.es)

domingo, 25 de abril de 2010

Lujo para una tarde de música y letras

En el ámbito de La Noche de los Libros que la Comunidad de Madrid viene organizando cada cervantino 23 de abril, con la colaboración de Radio 3 y tras una tarde de música y letras, ARIZONA BABY suponía el colofón al espectáculo Música en la Calle que abarrotó la Plaza Santa María Soledad Torres Acosta de Madrid.

Los pucelanos se metieron la noche en el bolsillo con un concierto sin cuarta pared, con el público casi siendo parte de la escena y en la que no desperdiciaron la ocasión para verter su 'Second to none' (Subterfuge, 2009) cargado de rock acústico y country folk. Sonido sureño para la "familia" de seguidores de la buena música, para los que celebraban el Día del Libro y para los que hacían cola y se quedaron fuera de los Cines Luna (proyectaban 'Hausu') en los que, en su últimas y terroríficas reaperturas de sus butacas, tan codiciadas se han vuelto sus localidades entre la modernidad madrileña.
Javier Vielba daba entrada con 'Muddy River', 'Ouch!', y 'The Truth' a un delirio estético de barbas y melenas de esta atípica formación de dos guitarras acústicas y austera percusión. "Feliz día del libro... y de Villalar", el vis a vis músico-concurrencia no había hecho más que empezar con viso imparable. Con raíces en el bluegrass salpicado de blues y jazz, Arizona Baby daba rienda suelta al country del siglo XXI, en el que los sonidos rurales de los Apalaches se transforman en el más electrizante rock and roll. "Con el resfriado que tengo, tenía que haberme quedado en casa leyendo un libro, pero el rock and roll nos puede", espetaba Javi , y así era, los Arizona habían elevado sus notas hacia una expectante luna creciente que se deleitaba con 'Runaway', 'A Tale of the west', 'If I could', 'Where the sun never sets', 'Everything' en un directo único, electrizante, cautivador.

"Amigos, sois todo para nosotros"
... y es que lo mejor de estos desorbitados castellanos estaba cayendo sobre la noche mágica del Madrid literario, 'Dirge', 'X'es out' y "aquí no hay bises, ni papeles de otra, otra, otra, así que vamos al turrón..." y los acordes de 'Survive' al aire como antesala de ese inmenso tema "dedicado una mujer mala, malísima..." que con las acompañantes voces de la audiencia permitieron que 'Shiralee' volviera a recordarnos que "alli estaré".

Y a pesar de lo prometido acerca de los bises, la presión fue tal que no hubo alternativa posible e "invocando a los demonios del rock and roll, vamos a machacar una de las canciones de Little Richard... 'Lucille'".

Un espectáculo muy por encima de lo que podía pasar por dentro de nuestras mentes. Una excelente apuesta de Radio 3 y un lujo sonoro.

(Miguel Antonio Hurtado, buscamúsica.es)

domingo, 11 de abril de 2010

"Reyes del desierto que traen oro, incienso y boogie"

Los de Valladolid no necesitan mucho para ofrecer su show, y es que con un par de guitarras y un equipo de percusión son capaces de llenar todo un Palacio de los Deportes, como demostraron. Dispuesto a soltar mi melena al viento, bajamos a primera fila para poder bailar y ver de cerca a este grupo del que tanto se oye hablar úlimamente. Referencias no me faltaban, tengo el Second to none más que escuchado, pero me habían comentado que tienen un directo espectacular, y no mentían...

Para empezar, son unos pedazo de músicos, especialmente Rubén con la guitarra y Marcos con la percusión. Es impresionante lo bien que suenan y lo rápido que se mueven. Nunca les había escuchado hablar y me sorprendió muchísimo el showman que es Javi Arizona, un tío suelto como pocos, que siente cada acorde y palabra que expulsa y que consigue meterse al público en el bolsillo con su entrega y buen rollo. Es el típico tío que te involucra en el concierto irremediablemente.

Se presentaron en Logroño como los Reyes del desierto que nos traían oro, incienso y boogie, y durante una hora que se me hizo cortísima tocaron los mejores temas de su altamente recomendable último disco, además de alguna versión arizoneada y algún tema antiguo. Ouch, The truth, A tale of the West, Runaway y, sobre todo, Shiralee sonaron brutalmente bien y subieron la temperatura del pabellón muchísimos grados. Ese sonido arenoso y rockero que se trajeron desde Valladolid consiguió encender a todos los presentes.

Para mí, por ganas, ilusión y entrega los Arizona Baby firmaron una de las mejores actuaciones del festival, se les veía felices por estar en Logroño ante tanto público y nos correspondieron con un señor concierto que, como ya he dicho, me supo a poco. Se ve que ellos también se quedaron con ganas de más y prometieron estar pronto de vuelta en la ciudad para sudarnos encima.

Por cierto, al terminar su concierto estuvieron vendiendo merchandising de la banda y hablando con todo el que se acercaba (que fueron muchos), bravo por ellos. Seguro que ellos preferirían irse de vinos y tener a gente contratada para que lo hiciera por ellos, pero a mi estas cosas me gustan y me emocionan... Una putada que se terminaran los discos de vinilo delante de mis morros...

Os dejo el único video que grabé, Shiralee, no podía ser otra...



(Mikel, sonidodeloinevitable.blogspot.com)

sábado, 3 de abril de 2010

Bienvenidos al mundo de los predicadores

Lo mío con Arizona Baby fue amor a primera vista. Desde la primera vez que les vi en directo, en noviembre del año pasado, he estado esperando este disco como ningún otro. Después de ese concierto les abordé y me compré Songs to Sing Along, que aunque calmó mi ansia por volver a oírles, no hacía justicia a lo que acababa de ver. Entonces los Arizona se encontraban moviendo su segundo disco. Ha pasado casi un año, pero la espera ha merecido la pena.

Arizona Baby tocaron en El Búho Real. Allí nos desplazamos la crew de Mordor Sonoro con el doble propósito de entrevistarles y ver el concierto. Al final ni lo uno ni lo otro. Para el concierto estaba todo vendido y la entrevista la tuvimos que aplazar a diciembre, por falta de tiempo. No fue del todo tiempo perdido, ya que les pude comprar Second to None, un disco que ya me sabía casi de memoria de tantas veces que lo he escuchado en mi mp3.

«Shiralee» abre el disco y, con él, la caja de Pandora. Imposible resistirse. Recuerdo perfectamente lo mucho que me gustó esta canción la primera vez que la escuché, cuando Arizona Baby tocaron de teloneros de Diamond Dogs en El Sol (concierto que reseñamos en Mordor Sonoro). La guitarra hipnótica de Javi (¿una de 12 cuerdas, quizá?) y las percusiones de Marcos toman el ferrocarril de las 8:30 y se lanzan hacia adelante como un huracán. Entonces es cuando entra en juego Rubén, el tercero en discordia, echando vapor a través de sus seis cuerdas, dibujando volutas de humo blanco con su slide mientras la locomotora acelera.


«Shiralee». Vigila tu espalda, allí estaré.

Cuando esta canción termina ya estás atrapado en el universo de Arizona Baby. Un universo poblado por personajes guiados por una ética en blanco y negro, donde no existe el término medio. Un universo en el que las canciones pasan unas tras otras como fotos en sepia, impregnadas por la melancolía y nostalgia que desprende lo antiguo. Canciones que hablan de personajes, parafraseando a J. I. Lapido, de otro tiempo y de otro lugar y que, como ya han dicho muchos, podrían ser la banda sonora de cualquier road movie, actual o de época.

«A Tale of the West» es la primera canción que escuché en la radio. Las guitarras empiezan a dibujar melodías antes de que la palabra reggaetón se cuele en tu cabeza. Dejas volar a la imaginación para paladear una historia del Oeste americano, con un héroe que parece sacado de Sin perdón o El jinete pálido. Pero donde debería ver zarzas rodando y construcciones de madera, veo campos de cítricos, aloes de 50 metros y casas blanqueadas por capas de cal; cuando el polvo debería estar saturando mis fosas nasales, huelo una suave brisa proveniente del mar. Y es que «A Tale of the West» tiene un profundo aroma a Mediterráneo, gracias a la calidez de la guitarra de Rubén, que funde el sonido californiano con el flamenco, aspecto acentuado por el palmeo que acompaña a los últimos versos.


«A Tale of the West»

La propia portada del disco, que presenta un dibujo de María de Jesus de Ágreda evangelizando a los indios de México (obra de Mario Feal), nos induce ya a entrar en el mundo que Arizona Baby han creado a su alrededor. Una mística castellana con los indígenas del nuevo mundo ejemplifica cómo Javi, Rubén y Marcos han sabido adaptar un imaginario foráneo a su universo de fantasía. «Nuestro estado de Arizona no existe en el mapa. Todo lo idealizas, te inventas tu blues, te inventas tu country y te inventas tu rumba», comentaba Javi en una entrevista que les hicimos hace unos meses. Su universo es el mundo de los predicadores, pistoleros y truhanes de la meseta castellana. «¿Qué música asocias al Oeste? No asocias al irandés borracho con el violín dando patadas al suelo. Asocias a Ennio Morricone [...] y lo ha hecho un italiano en Almería». Si un italiano redefinió la música del oeste, ¿porqué no intentarlo tú mismo?


«Ouch!» de Second to None. Atención a las inspiradas percusiones de Marcos, acompañadas por el toque de Rubén con la guitarra solista.

Conseguir un universo propio no es sencillo. El artwork del disco, las hebillas, las plumas en el pelo, la actitud que Arizona Baby proyectan en escena son fundamentales. Pero no es sólo la imagen. Ese universo propio se teje con canciones majestuosas, gracias a lo evocador de las melodías y a los sugerentes arreglos que las decoran y definen. «X'd Out» evoca el desierto, cactos y serpientes de cascabel. El calor, asfixiante, no te deja ver; estás perdido y te dejas caer. De repente notas algo. El líquido se derrama por tu garganta y bebes con avidez. Entonces notas el amargor, el sabor del peyote pegándose al paladar. Ahora puedes oír los cánticos y ver al chamán. Ves su cara, vaporosa, surcada por arrugas que el tiempo ha esculpido con paciencia; oyes sus cánticos, irreales, invocando a los ancestros y guiándote a través del camino de los muertos. El viaje ha terminado.


«X'd Out», con el tema extra de regalo.

Bienvenidos al mundo de los predicadores de la meseta castellana. Bienvenidos a Second to None.

(Joven Frodo, recordcollectorsareassholes.blogspot.com)

domingo, 28 de marzo de 2010

Barbas, sudor, cuerdas rotas y rock'n'roll.

El del Viernes fue un concierto que tardaré bastante en olvidar, si es que lo hago algún día. Me quedo sin adjetivos para expresar lo que estos tres superdotados nos ofrecieron en Malandar durante casi dos horas de espectáculo frenético. Entramos en una sala medio vacía a pocos minutos del comienzo así que nos pusimos en primera fila, acertadísima decisión. Aunque aquello, así en frío, olía a concierto tipo Nixon, en plan compadre. Me equivocaba. Salen los barbudos y de repente explotan las guitarras, se mueven las melenas, se quiebran las voces entre la coreografía que tema tras tema se marca Javi, vocalista. A la segunda canción se rompe la primera cuerda, "no os fieis de los grupos que no rompen cuerdas, eso es que no lo dan todo" nos dice el cantante, y la verdad es que no es raro que Arizona Baby se cargaran cuatro a lo largo de su concierto, tocaron con una energía y un desparpajo que dejó helados a los que estábamos allí, la sala no se llenó, pero todos los presentes nos entregamos al cien por cien ante la causa de los barbudos.
Sonaron la mayoría de las canciones de su último disco, del primero, y varias versiones arizoneadas (Johnny Cash y un rock'n'roll de Little Richard). Hubo momentos geniales durante el show, la voz, las botas, el sudor y la personalidad de Javi; la melena, los punteos, la actitud y el gusto de Rubén, guitarrista, me dejaron alucinando hasta que me acosté. No olvidemos la percusión de Marcos, caja, cajón flamenco, bongos y pandereta, poco sustento físico al que consiguió sacar una multitud de sonidos que todavía no me explico y que daban a las canciones un puntito muy personal. Un diez a los barbudos. Espero y supongo que volverán a tocar por aquí, o al menos eso dijeron y qué queréis que os diga...
allí estaréeeeeeeee !!!

(Patobuzz, lanuevajerga.blogspot.com)

sábado, 27 de marzo de 2010

"No te fíes de un grupo que no rompe cuerdas"

Poco más de dos meses después de su última visita a la sala Sidecar de Barcelona, Arizona Baby volvían a la ciudad de la mano de la mini-gira Heineken Music Selector que previamente les había llevado junto a los norteamericanos Clem Snide a Madrid y a Durango.

Tras una sobria pero correcta actuación de los estadounidenses, elegantemente vestidos para la ocasión y sin haber podido disfrutar de un sonido decente a lo largo su set, le tocaba el turno al trío vallisoletano Arizona Baby, quienes, esta vez en una sala más grande que en su anterior concierto en la ciudad, tenían ante sí una oportunidad de oro para acabar de conquistar al público barcelonés. Lamentablemente, a pesar de la buena disposición por ambas partes, la noche no se desarrolló como a todos nos hubiera gustado.

El concierto empezó suavemente con “Sunday” y “Muddy River”, pero el primer contratiempo llegó en los compases finales de esta última canción, quizás a modo de premonición de lo que iba a ser la noche; Javi Arizona rompió dos cuerdas de su guitarra acústica y se vio obligado a improvisar una estupenda versión de Johnny Cash con guiños al “Who Do You Love?” de Bo Didley, mientras Rubén Marrón se afanaba en la tarea de cambiar las cuerdas de la guitarra de su compañero de grupo.

Estupenda remontada con “Ouch!” y la fabulosa “The Truth”, un tema que brilló con luz propia a pesar del pésimo sonido que la sala Mephisto estaba ofreciendo, tanto para el público, como para el grupo a través de monitores. En repetidas ocasiones se quejaron de ello sus tres componentes sin conseguir mejoría alguna, a la vez que fueron desgranando con una profesionalidad mayúscula las canciones de su segundo disco, “Second To None”, de entre las cuales yo destacaría especialmente “Runaway” y “X’d Out”.

Por si no fuera poco, a las dificultades técnicas se añadió la “racanería” de la sala con el tiempo asignado para el concierto, con lo que en la recta final Arizona Baby se vieron obligados a empalmar prácticamente una canción con otra, sin llegar a realizar ningún bis en el sentido estricto de la palabra. Así pues, prácticamente sin descanso entre ellas, sonaron “Shiralee”, “Sandman” de America y una salvaje versión de “Lucille” en la que, esta vez ya sin guitarra, Javier Vielba se desgañitó en escena y nos regaló una lección de actitud antes de pedir disculpas por enésima vez por todos los problemas técnicos sufridos.

En total, 70 min de concierto que supieron a poco y que, por culpa del lamentable sonido y de la poca profesionalidad del personal de la sala, deslucieron, y mucho, el estupendo directo de estos muchachos. Esperamos que la próxima vez que vengan a Barcelona la suerte les sonría y puedan tocar en mejores condiciones. Arizona Baby suenan muchísimo mejor de lo que aquí lo hicieron y, sin duda alguna, se merecen otro trato.

(Rodrigo Abásolo Baz, metal-morfosis.com)

viernes, 26 de marzo de 2010

Últimos videos subidos












Arizona Baby, la religión del desierto


Arizona Baby es el grupo del que todo el mundo habla, hacen hervir los foros y giran por todo el panorama nacional.

Todo el mundo lo flipa con su mezcla de Power-Folk-Rock cósmico en acústico. Despliegan un enorme poderío energético tanto en estudio como en directo, pero lo mas importante es que esa energía no procede de amplificadores, pedales, distorsiones o acoples (que también nos gusta) sino de dos simples guitarras acústicas y unas percusiones muy básicas (batería de 2 bombos, cajón flamenco, maracas, y poco más).

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Apadrinados por Chema Rey (Bulevar de Radio3), realizan su primer lanzamiento, “Songs to sing along”, autoeditado. Vendido en sus conciertos y en boca a boca , consiguen colocar 2000 copias, lo cual en la era de las descargas ilegales y sin promoción alguna, no es poco.

Tras él, firman contrato con Subterfuge y graban en los estudios de Paco Loco en el Puerto de Sta María, Cádiz, su segunda rodaja: “Second to none”, en la que desarrollan la misma línea que en su primer disco aunque con un sonido mas profesional.

Ahora, la promotora de Subterfuge los tiene girando por toda España, han estado en el Heineken Selector y estamos seguros de que este verano reventarán festivales. Si pasan por tu comarca no te los pierdas.

A su paso por Algeciras para el concierto del 24 de Marzo y tras la prueba de sonido son abordados por Antonio y Manologranpa, los aguerridos reporteros de La Playa de Neil. Aunque debemos mencionar que nada hubiera sido posible sin la inestimable ayuda de Gemma del Valle del departamento de Prensa de Subterfuge y de la Universidad de Cádiz por organizar el evento, en la figura de su programador Salvador Catalán, al cual agradecemos como siempre su buen gusto.

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Nos encontramos con Javi (El Meister) Arizona (Guitarra rítmica y voz), Rubén Arizona (Guitarra solista) y Hermo Arizona (Percusiones), los tres miembros del grupo y disparamos:

LPDN: Nos presentamos como miembros del blog de Neil Young Noticias. Llevamos trabajando cuatro años publicando noticias de Neil Young y asuntos relacionados con él.

JA: Aunque no somos Neil Young [risas] pero sí algunos de sus discípulos. Que se nos haga caso desde un blog de Neil Young es un honor.

LPDN: El honor es nuestro y también que nos hagáis caso vosotros.

LPDN: Arizona Baby, ¿de dónde viene el nombre?

RA: Lo de Arizona Baby supongo, que es el nombre de la película lo que tenéis en la cabeza, pero queríamos un nombre que nos llevara a un estado americano, una ciudad, igual que existen las bandas: América, existe Chicago, existe Texas, New York Dolls y demás. Nos gustaba tener un nombre así.

JA: Salió lo de Arizona, no es que nos identifiquemos con las bandas que hemos nombrado, es porque nos gustan las bandas que usan nombres de sitios. Triana por ejemplo. Molan los grupos que usan nombres de sitios.

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LPDN: ¿Cómo os fue la semana pasada con Clem Snide? ¿Es cierto que abrió para vosotros en Madrid?

JA: Hay quien se ha rasgado las vestiduras por ello.

RA: Es que no fue culpa nuestra. Que se lo digan a Heineken que son los que organizaban la gira y los que situaban a los grupos en el orden que tocaban.

JA: En el cartel, ellos dijeron Clem Snide primero y Arizona Baby después. Nosotros no teníamos nada que decir ahí.

LPDN: A lo mejor Eef Barzelay tenía sueño…

JA: Claro, es lo que te digo. También es cierto que muchas veces la estrella elige en qué puesto quiere tocar. Y en este caso eligió tocar antes. Bueno yo en ese sentido tampoco se muy bien por qué fue poner el orden así. Por lo demás, aparte de esa pequeña polémica que ha habido un poco en los blogs de gente que decía…─ Bueno pero esto es inaudito, si estos tíos tienen solo dos discos y los de Clem Snide tienen siete.

Y bueno, obviamente somos conscientes de que claro, Barzelay y compañía tienen el culo mucho más pelado que nosotros. Pero, yo que sé. Es como en su día a Héroes del Silencio, los teloneaban Tull en Italia y luego ahora mira quien tiene más nivel.

Entonces bueno, esas cosas son cosas puntuales pero luego hablando de música que es lo importante, pues joder… una experiencia muy buena. Compartimos camerino y charlamos con ellos. Son buena gente y tienen mucha experiencia y siempre aprendes algo con ellos.

También en la gira Heineken coincidimos con Santi Campillo (M-Clan). En Murcia nos teloneó con una banda eléctrica que tiene de versiones. Llevaba en su banda de bajista a un hombre como de sesenta años que ha tocado con Eric Clapton y con Fleetwood Mac. Claro, entre él y Campillo nos dieron unos cuantos consejos muy buenos sobre cosas técnicas; de afinados de guitarras, cambios de cuerda, etc. Eso es muy enriquecedor.

Soy consciente de que siempre que he visto entrevistas con artistas, por ejemplo a Graham Nash de CSNY, decía…─ Pues es que yo, cuando era chaval conocí a los Everly Brothers. Después de un concierto fui a saludarles y fue lo mejor que pude haber hecho, porque gracias a ellos luego me salió la oportunidad de grabar con no-sé-quién y me recomendaron hacer no-sé-cual, y mira que bien.

Él [Graham Nash] decía sobre ¿qué consejo le daría a los músicos jóvenes?…─ Pues yo le recomendaría que conozcan a sus "ídolos”.

No tengo ningún poster de Clem Snide en mi habitación, pero desde luego son gente a la que respeto mucho. Y tener la oportunidad de compartir escenario con ellos, con gente de ese nivel, o con Santi Campillo, o los Coronas (con los que estuvimos en diciembre tocando)… pues claro, la verdad que te hace sentirte en el buen camino. Dices: Bien, estoy aprendiendo de los que a mi me gustan y de las cosas que yo creo que tengo que aprender.

Además la reflexión más completa que puedo hacer de lo de Heineken es esa. El aprendizaje que todo eso conlleva aparte de que la maquinaria de Heineken y la promoción que te dan hace que nos venga a ver más público del que viene normalmente.

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LPDN: De vuestro primer disco “Songs to sing alone” al segundo “Second to none” ¿qué cambios ha habido entre un disco autoproducido con sus limitaciones a meteros ya en un estudio con productor y remasterización?

JA: Si te digo la verdad la forma de trabajar fue más o menos la misma. Muy parecida en ambos casos. En ambos casos lo que hicimos fue juntarnos en una habitación, poner micrófonos y hacer pruebas hasta que nos gustara la toma. Y una vez que nos gustaba la toma, salvo pequeños cambios para alguna cosita, las tomas básicas eran todas en directo y más o menos con el mismo sonido.

“Second to none” se grabó prácticamente en una toma. No exactamente pero a lo mejor hacíamos dos o tres tomas por tema y nos quedábamos con la mejor. Lo que son las pistas base de guitarra rítmica, percusión y guitarra solista, con los solos incluidos. Los solos no se grababan luego aparte. Tienen que estar integrados de verdad.

Tanto con Raúl Arroyo, que fue el Ingeniero que nos ayudó para grabar el primer disco como con Paco Loco, que realmente hizo más de ingeniero de sonido que de productor propiamente dicho, la forma de trabajar fue más o menos similar. Tratamos de intentar capturar esa atmósfera o esa magia o como lo quieras llamar de tres tíos que se llevan bien, que lo pasan bien haciendo lo que más les gusta, la música. Eso fue lo que se intentó capturar, obviamente claro no es lo mismo los micrófonos que tenía Raúl Arroyo que los que tiene Paco Loco. No es lo mismo a lo mejor algunas cosas que ya sabe Paco Loco, porque tiene más experiencia, esos pequeños truquitos de productor; eso se nota.

Y yo creo que al final el disco nuevo tiene mucha más profundidad, mucho más matiz, muchas más cosas. E incluso nos dio alas para, al ver que íbamos tan centraditos siguiendo el planning que teníamos más o menos estipulado con Paco, pues permitirnos incluso añadir arreglos que a lo mejor no hubiésemos hecho de no haber tenido ese poco de tiempo, como meter unas palmas, unas pruebas de percusión, una doce cuerdas, cositas así.

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LPDN: Influencias.

JA: Pues influencias yo te diría, desde cosas tan dispares como Johnny Cash, Kraftwerk, Black Sabath o Little Richard, aunque te parezca un disparate. Y que oímos todo lo que se nos pone por delante, realmente sí que hay un criterio, el criterio básicamente es el rock and roll.

Nosotros crecimos en la era del Grunge, con Nirvana en pleno apogeo, con Pearl Jam reivindicando a Neil Young y dándonoslo a conocer con su disco Mirror Ball y con su versión de “Rockin´ in the Free World”. Yo conocí a Neil Young gracias a Pearl Jam por ejemplo. Y bueno, pues lo cojonudo de esto es que la escuela de bandas de Seattle, esta hornada de bandas, creo que fue una buena escuela para nosotros. Ellos, de verdad, creo que tenían un contenido grande, creo que eran tíos que de verdad les gustaba la música. Desde Soundgarden hasta Alice in Chains o los Melvin y toda esta gente. Eran gente muy abierta. El rock a través de ahí fue guiando nuestro viaje, empezamos con esos grupos que nos pillaban de críos y luego pues empezábamos a escuchar influencias inmediatas de ellos, por ejemplo Led Zeppellin, Black Sabath. Luego te enterabas que los Black Sabath estaban muy influidos por el Blues, pues… ¿habrá que escuchar un poquito de Blues? por ejemplo. También Nirvana tocaban canciones de Leadbelly, por ejemplo la de “What did you did last night” así que al final dices “joe si es que está todo muy relacionado”, los Walkabouts de Seattle hacían versiones de Bob Dylan.

Total, que al final todas estas bandas pues te van llevando a escarbar en el pasado y es lo que llevamos haciendo los últimos quince o dieciséis años, desde que empezamos a comprar discos como locos. Que vas escuchando y vas para atrás, para atrás, para atrás y bueno pues llegas a Hank Williams, llegas a Woodie Guthrie a Robert Jonhson. Vas escarbando en la música poquito a poco y vas dando saltos de EEUU a Inglaterra y vuelta y así. Te puedo decir que de todas las décadas y mucha variedad de estilos.

LPDN: Una etiqueta para el sonido Arizona.

JA: Bueno ya sabes que las etiquetas son bastante ingratas, nos da cosa decirte una etiqueta para nuestra música y etiquetarnos nosotros mismos. No se, ¿tu qué dices? [mirando a Rubén]

RA: Rock & Roll y punto. Es lo que hacemos. Es suficientemente amplio para no sentirnos incómodos con esa etiqueta.

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LPDN: ¿Qué tal el concierto de Sevilla y el público andaluz?

RA: Genial, era la primera vez que tocábamos allí, nos habían dicho “en Sevilla a ver ¿que tal?, que ahí son muy suyos” y la verdad es que genial. Llevábamos un tiempecito sin ir a ciudades nuevas, la primera vez que estuvimos en Barcelona, a principios de diciembre, llenamos hasta arriba la Sidecar, lo que fue una sorpresa. También llenamos la Malandar en Sevilla así que encantados.

LPDN: ¿Tenéis algún proyecto en eléctrico?

RA: Por ahora no, por ahora estamos presentando este disco y en este formato.

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LPDN: ¿Algún disco a mencionar de Neil Young aparte del Mirror Ball?

JA: A mi me gusta mucho el de “Everybody knows this is nowhere”, ese disco me encanta. También el “Harvest” y bueno canciones míticas como “Old man” o como la propia “Everybody knows this is nowhere” o “Cinnamon girl” es un temazo.

LPDN: Si os plantearais hacer una versión de Neil Young ¿cuál haríais?

JA: Cinnamon girl, yo la he llegado a tocar con la banda de Barcelona “Midnight Traveller”, un grupo fantástico. En ese grupo se hacía esa versión y salí a cantarla con ellos, y lo gocé porque es una gran canción.

(Antonio, enlaplayadeneil.blogspot.com)

Potentísimo directo

Anoche estuvimos en la Politécnica de Algeciras, viendo rockear y de que manera a los Arizona Baby, me hago eco de lo vertido en muchos foros y prensa, esta gente son auténticos, genuinos y originales y si nos los vendieran como la última banda gringa que triunfó en el South by South West Festival, de Austin Texas estaríamos todos flipando en colores con la última gran esperanza del rock, pero son de Valladolid y con solo dos discos a sus espaldas. Tienen todavía mucho que demostrar, y lo harán. Todavía demostrarán mucho mas, visto lo visto pero de momento esto es lo que hay, Rock & Roll americano con muchas influencias, un poderoso sonido acústico curtido en bares y calles de toda Europa, simpatía y saber estar sobre el escenario.

En el ambiente flotaban evocaciones telúricas y desérticas de Calexico y Gram Parsons, CSN & Young, los también barbudos Iron & Wine y los Violent Femmes.

Su front man Javier Arizona se quedó con el público de Algeciras a base de simpatía, magnífica voz y acento inglés (que siempre se agradece), contando historias y comentarios de fino humor psicodélico.

Rubén Arizona aunque menos expresivo, es un "peaso" de guitarrista y sacaba chispas a su instrumento sin enchufe ninguno, primera categoría.

En la percusión Ermo Arizona, que aunque no es el titular encandiló a la audiencia con su pericia percutiva y curiosos artilugios como su “washboard” (tabla de lavar metálica, tocada con dedales complementada con cencerros, cajas chinas y platillos incorporados) curiosísimo cacharro y sonido si señores.

En cuanto al set list, no se si fueron breves o se nos hizo corto, pero tocaron la mayoría de sus canciones de “Second to none” y alguna del primer disco. A mi personalmente aunque me gustan todas me flipan “Ouch”, "A Tale of the West" y “X´d Out". En el apartado de versiones “arizonadas” el “Sandman” de América y una curiosísima versión del “I want to break free” de Queen.

Simpatía y entusiasmo a raudales departieron con la audiencia, vendieron y firmaron "Cedeses", vinilos y camisetas, léase se quedaron con todo el mundo. Yo definitivamente fan fatal y miembro titular del club de fans de Arizona Baby.
Larga vida para ellos!!!



(Manologranpa, enlaplayadeneil.blogspot.com)

jueves, 25 de marzo de 2010

Arizona Baby hizo vibrar a la Politécnica


En la noche de ayer el grupo de Valladolid Arizona Baby dio un conciertazo en Algeciras, lejos de defraudar, el virtuosismo como músicos y un estilo propio y genuino lograron que todos los asistentes quedaran “arizoneados”.

¿Quién ha dicho que un miércoles no se puede hacer nada en Algeciras? Ayer el salón de actos de la Politécnica estuvo a punto de colgar el “no hay billetes” ( aunque la entrada era gratis) y a pesar de lo frío del recinto logró un ambiente vivo e interactivo gracias a la cercanía de estos tres “melenudos” que demostraron sus dotes como comunicadores conectando con el público tanto de palabra como con sus elegantes acordes.

La voz del vocalista estuvo a la altura de los músicos, un lujo como ya apuntábamos antes del concierto. Le pasamos un enlace y sus biografía para que pueda disfrutar usted también de sus músicos si se perdió un miércoles en Algeciras.

(algecirasalminuto.com)

La calidez del desierto


Unos reveladores Arizona Baby combustionaron la fría sombra de Clem Snide
Para sorpresa y consuelo de los allí presentes, sobretodo para los que nos sentimos irrefrenablemente seducidos por la banda de rock de raíces y country alternativo, aparecieron tres tipos barbudos, de espesa melena y apariencia enredada entre el neo-hipismo y el más puro estilo del lejano oeste, preparados para levantar el ánimo del personal. Enfundados en sus escuetos tres instrumentos; dos guitarras acústicas a manos del predicador Javi Vielva y el virtuoso Rubén Marrón, y Marcos Úbeda a la percusión, los vallisoletanos arrancaron aplausos e inundaron la sala del buen rollo que les caracteriza.

Hicieron un recorrido por su segundo y último disco, Second to None (Subterfuge, 2009) haciéndonos vibrar con temazos como ‘The Truth’, ‘Dirge’, ‘Muddy River’ o los más pegadizos ‘Shiralee’ y ‘A tale of the west’. Tampoco faltaron ‘Getaway’, ‘Runaway’ y ‘Ouch!’, melodías reposadas pero de igual crudeza que sus compañeras. Exhibición cercana, amena y ornamentada, para consagración de los susodichos, por los intimistas y arrebatadores solos de guitarra del Sr.Marrón y una ingeniosa y fluctuosa percusión. No faltaron tampoco varias roturas de cuerda de la guitarra de Javi, ante lo cual respondió con un tajante y convincente ‘nunca os fiéis de un grupo que no rompe cuerdas, eso es que no le echan ganas’. Simpáticos, peleones y algo quemados por los constantes fallos técnicos que afectaron a las pantallas, prosiguieron la velada far west rescatando temas de su primer disco, Songs to sing alone (Subterfuge, 2005). Así pudimos escuchar ‘Everything’ o ‘Sing along’, y una grata versión del tema Sandman, compuesta por América en 1972, antes del primer aviso de que, o terminaban la velada, o el local cerraba sus puertas con todos los allí presentes dentro. Las prisas y el sonido jugaban en contra, pero el genio inquieto de los Arizona invocó a los santos del santoral, se saltó el riguroso retorno al escenario y los tres protagonistas nos deleitaron con otra versión, Lucille, de Litte Richard. Magnífico final, quizá algo empañado por causas ajenas a los músicos, pero igualmente revelador.

(alterna2.com)